Lección 11 Marzo 15 de 2026
PARA LOS NIÑOS “Muchos Milagros y Prodigios”
Propósito: Dar a conocer el poder de Dios manifestado en la Iglesia Primitiva, conforme a la promesa del Señor Jesús.
Introducción: El Señor Jesucristo revistió de autoridad y poder a sus discípulos cuando los llamó; y antes de ascender a los cielos los preparó para que continuaran su obra, enseñándoles que, a través del Espíritu Santo, harían mayores cosas. Durante esta clase aprenderemos que estas maravillas cumplieron el propósito de Dios.
I. Motivaron el Crecimiento de la Iglesia, vv. 12-16
A pesar de los eventos desconcertantes, la iglesia avanzaba con entusiasmo. Los apóstoles realizaban muchos milagros y señales asombrosas por el poder de Dios; traían de otras ciudades a los enfermos, y todos eran sanados. Era un ambiente semejante al de los tiempos del inicio del ministerio del Señor Jesús. Los creyentes se reunían en un sitio conocido como el Pórtico de Salomón, un lugar público en el área oriental del Templo, que se empleaba para la enseñanza; Jesús también estuvo allí en una ocasión (Juan 10.23). Hubo personas que se mantenían a distancia, tal vez por miedo o por incredulidad; pero muchos hombres y mujeres creían en el Evangelio y se agregaban a la iglesia, no solo por las maravillas que veían, sino por el testimonio fiel de los creyentes.
II. La Liberación de los Apóstoles, vv. 17-25
La iglesia crecía de un modo tan acelerado que despertó el celo del sumo sacerdote Caifás y de los saduceos. Recordemos que les habían prohibido estrictamente propagar el nombre de Cristo; así que arrestaron y encarcelaron a los apóstoles para interrogarlos al día siguiente. No obstante, el Señor intervino con poder durante la noche y envió a un ángel que los sacó de la cárcel, ordenándoles que continuaran predicando el evangelio públicamente. Así que, sin demora, se dispusieron a obedecer este mandato. Al llegar la mañana, los sacerdotes y ancianos se reunieron para tratar este asunto y enviaron por los apóstoles a la cárcel; pero fueron informados de su inexplicable ausencia, ya que las celdas estaban intactas y vacías, y para su sorpresa, los apóstoles se encontraban enseñando en el templo.
III. Ocasionaron la Hostilidad del Magistrado, vv. 26-32
La obediencia de los apóstoles al Señor desagradó al magistrado y a los ministros, quienes fueron a arrestarlos al templo sin recurrir a la violencia, para no provocar al pueblo. El interés del Sanedrín no se enfocó en preguntar cómo fueron liberados; más bien, con un corazón endurecido, lanzaron contra ellos las siguientes acusaciones: 1) Su deliberada desobediencia a la prohibición de predicar el nombre de Jesús. 2) La expansión de su doctrina por cada rincón de Jerusalén. 3) La responsabilidad que les implicaban respecto a la muerte de Jesucristo. Sin miedo, Pedro respondió diciendo que la obediencia al mandato de Dios está por encima de toda potestad humana; que Dios levantó a Jesús para que, por su muerte, el hombre sea salvo, y que su testimonio es confirmado por el Espíritu Santo.
Conclusión: Pequeños, recordemos que Dios sigue mostrando su poder a través de milagros y maravillas. Su poder es ilimitado y siempre obrará para el bien de su pueblo y de sus siervos. Si en algún momento somos llevados ante las autoridades por causa de Cristo, a causa de acusaciones falsas, no se preocupen, porque Dios les enseñará lo que deben decir, así como lo hizo con Pedro (Mateo 10.19).
CATECISMO INFANTIL
Pregunta No.44
¿A quiénes representó Cristo en la alianza de gracias?
Respuesta: A su pueblo elegido.


