Lección 07 Febrero 15 de 2026
- Admin
- 6 feb
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PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “Discurso de Pedro en el Templo”
Propósito: Enseñar al joven que debe aprender que solo Dios debe ser glorificado en todo.
Introducción: En esta lección vamos a considerar el propósito para el cual Dios nos creó, pero también cómo Dios usa la vida de los suyos para que más almas vengan a los pies de Cristo.
I. La explicación del milagro, vv. 11-18
a) Al pueblo que se sorprendió por el milagro de sanación. La gente, al ver al que había sido cojo ya sano, se llenó de asombro y acudió a ver al que había sido curado en el templo, obrado por manos de los apóstoles.
b) Dando la gloria a Dios y no al hombre. Pedro y Juan dicen que la sanación del cojo no fue porque en ellos hubiera poder alguno, sino que el Dios de los patriarcas, el único Dios vivo y verdadero, es quien curó a quien estaba postrado desde que nació.
c) Presentando a Cristo como quien fue llevado a la cruz por nuestros pecados. Aquel enfermo fue curado en el nombre de Cristo, y este milagro Dios lo obró para que también se reconviniera a los judíos, ya que ellos habían llevado a la muerte a Jesús, pero que aún su muerte era parte del plan eterno de Dios y profetizado en su Palabra santa para darnos salvación.
II. El llamado al arrepentimiento, vv. 19-21
a) En el nombre de Cristo. Los apóstoles estaban predicando las buenas nuevas de la salvación; debemos nosotros también compartir el evangelio en todo tiempo.
b) Para poder estar en su segunda venida. Si nos arrepentimos, entonces podremos gozar de la presencia del Señor en su gloriosa venida; de no ser así, solo nos espera un horrendo tiempo de eterna condenación.
c) El cual ahora está en el cielo. Pedro les enseñó que ahora el Señor Jesús está en los cielos y es menester que esté ahí hasta el día de la restauración de todas las cosas, donde los hombres que creyeron en Cristo gozarán de su presencia por toda la eternidad.
III. Conforme a las profecías, vv. 22-26
a) En cumplimiento a la profecía de Moisés. Esta profecía era sin duda alguna conocida por ellos; ellos sabían que vendría el profeta de los profetas, y que ese tiempo de salvación en Cristo había llegado.
b) Porque cada profeta de Dios habló del Mesías Salvador. Cada profeta en el pasado habló del Mesías, del ungido de Dios para salvar y reinar sobre su pueblo, y que también quien no crea en él sería desarraigado de su pueblo.
c) Que en Cristo se cumplieron todas las profecías y que en él, Dios trajo bendición tanto a ellos como pueblo escogido, como también para los gentiles.
Conclusión: Amados jóvenes, que ninguno de ustedes se quede sin creer y aceptar a Cristo como Señor y Salvador de su vida. Amén.


