Lección 12 Marzo 22 de 2026
- Admin
- 3 abr
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PARA LOS NIÑOS “La Liberación de los Apóstoles”
Propósito: Enseñar a los niños que nuestro Dios resguarda la vida de sus siervos, valiéndose, muchas veces, de medios extraordinarios.
Introducción: El coro del himno No. 263 dice: “Seguiré do tú me guíes, donde quiera fiel te seguiré.” Seguir a Jesús tiene un costo; Él les dijo a los discípulos que serían perseguidos por su nombre, y así fue. La razón primordial de ello es que las personas aborrecieron a Cristo y, consecuentemente, a todo aquel que transmitiera sus enseñanzas. En este día veremos cómo los apóstoles fueron maltratados por predicar el Evangelio.
I. Por el Consejo de Gamaliel, vv. 33-39
Gamaliel era un fariseo famoso, maestro respetado y gran conocedor de la Ley; miembro del Sanedrín y nieto de Hilel, quien fue fundador de la escuela religiosa más importante de Israel. Este hombre intervino en el plan de la asamblea que pretendía matar a los apóstoles. El consejo de Gamaliel fue esperar para ver si aquella obra procedía de Dios; si se adelantaban a destruirla, podrían ser hallados luchando contra Él. Esto lo dijo en virtud de que, días antes, se habían levantado movimientos que luego se desvanecieron, encabezados por Teudas y Judas, respectivamente. Aunque este principio no es confiable —porque la verdad de Dios no depende del éxito ni del tiempo—, sirvió para preservar la vida de los apóstoles.
II. Después de ser Azotados, v. 40
La resolución final fue dejarlos con vida. Una vez más les prohibieron hablar de Jesús con amenazas, y antes de liberarlos, los azotaron. Este castigo era cruel, ya que no tenían piedad al golpearlos, aunque la ley judía establecía que debían limitarse a treinta y nueve azotes (Deuteronomio 25.3). Era aplicado por las autoridades religiosas en las sinagogas, mediante correas de cuero o varas que golpeaban la espalda del culpable (Mateo 10.17). El Señor Jesús anticipó a los apóstoles este tipo de sufrimiento, así que no les tomó por sorpresa la decisión que tomaron sus oponentes. Además, plugo al Señor permitir este dolor con un propósito. Él es poderoso y bien pudo librarlos de las manos de sus enemigos, pero era necesario que dieran testimonio de su fidelidad y amor al Señor.
III. Gozosos de Padecer por Cristo, vv. 41,42
El objetivo de los apóstoles era claro: predicar el Evangelio en obediencia al mandato de Dios. Con sus espaldas sangrando, salieron de allí dichosos de haber sido ultrajados por causa de Cristo, porque vieron cumplido en su vida lo que dijo el Maestro: “Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren de sí, y os denostaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por el Hijo del hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos; porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres á los profetas.” (Lucas 6.22-23) Con gozo, vieron como un privilegio y honor sufrir por Jesús, y no tuvieron miedo; predicaron con fervor no solo en el templo, sino también por las casas, guiados y fortalecidos por el Espíritu Santo.
Conclusión: Queridos niños, la actitud de los apóstoles es un ejemplo para nosotros. Gracias a Dios, hasta hoy tenemos la libertad de predicar a Cristo; pero pueden llegar días de persecución en los que nuestra fe será probada. Es necesario mantenernos fieles, y el Señor nos dará un grande galardón.
CATECISMO INFANTIL
Pregunta No. 45
¿Qué obligaciones asumió Cristo en la alianza de gracia?
Respuesta: La de guardar, por su pueblo, toda la ley, y la de sufrir él mismo el castigo que ellos merecían por razón del pecado.


