Lección 35 Agosto 30 de 2026
TÍTULO DE LA LECCIÓN: “El Retorno a Antioquía” (FIN DEL PRIMER VIAJE MISIONERO)
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo | Tribulaciones de los creyentes. 1ª Tesalonicenses 3.1-6
Lunes | Luchando unánimes por la fe. Filipenses 1.27-30
Martes | Comisión a Timoteo. 2ª Timoteo 3.10-15
Miércoles | Requisitos para los ancianos y obispos. Tito 1.5-9
Jueves | Consejos a los ancianos de la iglesia. 1ª Pedro 5.1-5
Viernes | Bernabé y Saulo apartados para la obra de Dios. Hechos 13.1-3
Sábado | Pablo encomendado a la gracia del Señor. Hechos 15.40-41
2. Lectura Devocional:
S. Lucas 10.17-20
PASAJE IMPRESO:
Hechos 14.21-28
21 Y como hubieron anunciado el evangelio a aquella ciudad, y enseñado a muchos, volvieron a Listra, y a Iconio, y a Antioquía,
22 Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y que es menester que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
23 Y habiéndoles constituido ancianos en cada una de las iglesias, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en el cual habían creído.
24 Y pasando por Pisidia vinieron a Pamphylia.
25 Y habiendo predicado la palabra en Perge, descendieron a Atalia;
26 Y de allí navegaron a Antioquía, donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían acabado.
27 Y habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto a los Gentiles la puerta de la fe.
28 Y se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos.
COMENTARIO BÍBLICO
14.21,22 Y como hubieron anunciado… Los cristianos se fortalecen en los medios de gracia que Dios nos ha dejado; también toman fuerzas en el testimonio de los siervos de Dios que narran la forma poderosa de la manifestación del Señor en las ciudades lejanas, confirmada por la manifestación del Espíritu Santo.
14.23-25 Y habiéndoles constituido ancianos… El crecimiento gradual de la Iglesia en todos los aspectos hizo que pronto hubiera necesidad de diáconos, al igual que de ancianos que velasen por el rebaño del Señor, y sobre todo que estuviesen dispuestos a servir al frente de la Iglesia, con responsabilidades mayores, predicando, exhortando y aplicando el gobierno con justicia y prontitud, manteniendo la santidad de la Iglesia.
14.26-28 Y de allí navegaron á Antioquía… Concluye el primer viaje del apóstol Pablo, con gran gozo y gratitud en su corazón, no solo del siervo de Dios, sino también de la Iglesia, la cual, por indicación del Espíritu Santo, los envió a predicar. El informe fue alentador y un gran testimonio de la manifestación del poder de Dios, cuidando y prosperando el mensaje de salvación con el cual muchos gentiles fueron alcanzados.
TEXTO AUREO:
Hechos 14.27
“Y habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto a los Gentiles la puerta de la fe.”
LUCES DEL TEXTO AUREO
En este pasaje vemos cómo Pablo y Bernabé regresan a Antioquía de Pisidia, dando así término a su primer viaje misionero. De la misma manera en que fueron enviados solemnemente por la iglesia, bajo la dirección del Espíritu Santo, también volvieron para cumplir con su deber, reuniendo a la congregación y presentando, con gozo sincero, el informe de las grandes cosas que Dios había hecho por medio de ellos. La causa de su gozo era profunda: Dios había abierto la puerta de la fe a los gentiles, incluso a aquellos que no habían sido prosélitos. De este modo se confirma que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores de todas las naciones, y que Dios se agrada de todo aquel que le teme y obra justicia. Por tanto, como iglesia del Señor, debemos perseverar en oración, pidiendo que Él continúe usándonos en estos tiempos de difícil aceptación del evangelio.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo: Escrito entre el 60-62 d.C.; Los acontecimientos narrados sucedieron alrededor del 46 al 48 d. C.
Lugar: Derbe: Ciudad donde predicaron inicialmente. Listra e Iconio: Ciudades donde Pablo había sido apedreado y perseguido anteriormente, pero a las que regresaron para organizar las iglesias. Antioquía de Pisidia: Región de Asia Menor donde establecieron líderes. Perge y Atalia: Ciudades en la región de Panfilia por las que pasaron antes de embarcar. Antioquía de Siria: El destino final, donde informaron a la iglesia madre sobre su misión.
Diccionario Bíblico.
Ancianos. En el antiguo Israel, los ancianos constituían una institución. El término servía para referirse no solo a gente de edad, sino también a aquel que, generalmente en virtud del derecho de primogenitura sucedía al padre en el gobierno de la casa, clan o tribu. Ejercían autoridad sobre el pueblo y representaban a la nación en actos políticos. En el NT, el término anciano se refiere a los responsables de las distintas comunidades de cristianos y es equivalente al obispo. Hacia el año 44 d. C. ya existían en la iglesia de Jerusalem; Pablo nombró algunos en su primer viaje misionero y existían también en comunidades no paulinas. Estaban asociados con los apóstoles en el gobierno de las iglesias locales, pastoreaban y enseñaban a los miembros y era común que cada iglesia tuviera varios.
Verdad Central
El regreso de Pablo y Bernabé enseña que la obra de Dios no termina cuando una persona cree en Cristo; también es necesario animar, fortalecer y guiar a los creyentes en su caminar cristiano, reconociendo que todo fruto y crecimiento espiritual es obra de Dios y de su gracia.
Doctrina de la Lección
Esta lección nos enseña que no basta con que alguien se convierta; hay que acompañar y fortalecer a los nuevos creyentes para que resistan las pruebas. Para que una iglesia crezca sana, necesita dirigentes que cuiden a los demás con la Palabra de Dios.
BOSQUEJO “El Retorno a Antioquía” (FIN DEL PRIMER VIAJE MISIONERO)
Propósito: Enseñar a la iglesia que la misión cristiana no termina con la predicación inicial, sino que incluye el fortalecimiento de los creyentes, el establecimiento de oficiales con madurez espiritual, la rendición de cuentas y el reconocimiento de la obra de Dios. Mostrar que la perseverancia, la organización y la comunión son elementos esenciales para el avance del evangelio.
Enseñanza Toral: El retorno a Antioquía revela que la misión cristiana es un ciclo continuo de predicación, fortalecimiento, organización y testimonio. Pablo y Bernabé demuestran que la obra no depende de la emoción del momento, sino de la fidelidad constante. La iglesia debe confirmar a los creyentes, organizar iglesias, reconocer la gracia de Dios y permanecer unida en comunión para seguir avanzando en la obra.
Introducción: Después de haber sido perseguidos, expulsados, calumniados y hasta apedreados, Pablo y Bernabé emprenden el camino de regreso. No vuelven derrotados ni desanimados. Vuelven con cicatrices que hablan, con historias de gracia, con la certeza de que Dios abrió “la puerta de la fe” a los gentiles. Imaginemos a la iglesia en Antioquía esperando noticias. No había cartas rápidas, ni mensajería, ni teléfonos. Cuando finalmente los ven entrar, no ven héroes, no ven celebridades, no ven viajeros, sino siervos, testigos y misioneros que regresan para fortalecer a la iglesia que los envió, esta lección nos muestra cómo termina un viaje misionero… y cómo comienza otro.
I. Confirmando la Fe de los Nuevos Creyentes (vv. 21–22)
a) La obra misionera incluye además de la evangelización también discipulado: El texto dice que “hicieron muchos discípulos” (v. 21), implica formar, enseñar, acompañar. Pablo y Bernabé no plantaron iglesias para después abandonarlas, programaron un recorrido para fortalecerlas, volver pronto a las ciudades donde recientemente habían sido perseguidos, (Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia) demuestra el poder del Espíritu Santo en ellos al infundirles tal valor.
b) Como muestra del compromiso pastoral. Pablo y Bernabé se sentían responsables en el aspecto espiritual con los nuevos convertidos, su regreso fortaleció y animó a las jóvenes iglesias recientemente plantadas. Los miembros de aquellas iglesias necesitaban ser animados: habían visto la violencia con la que trataron a los siervos de Dios y la forma vergonzosa de expulsarlos, ellos mismos habrían ciertamente sufrido algún tipo de persecución.
c) “Confirmando los ánimos” (v. 22). Esto implica: fortalecer, estabilizar y afirmar. El término en el original es un término médico y arquitectónico: dar firmeza a lo frágil; casi por todo el Nuevo Testamento se da por sentado que la tribulación era la porción habitual de los cristianos de aquella época. “Es necesario que por muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.” La fe madura en el fuego de la dificultad. La iglesia debe fortalecer a los creyentes, enseñarles a perseverar y recordarles que la vida cristiana incluye tribulación, pero también la presencia fiel de Dios.
II. Organizando a las Iglesias (vv. 23–25)
a) Establecimiento de ancianos en cada iglesia. por los conceptos del lenguaje original, se cree que las iglesias eligieron, designaron y nombraron con imposición de manos, que de alguna manera, con la dirección divina y por el poder del Espíritu Santo, Pablo y Bernabé estaban capacitados para conocer el testimonio de la obra del Espíritu en los nuevos creyentes para designar ancianos o presbíteros, como dirigentes espirituales, responsables de la enseñanza, guardianes de la doctrina. La designación de “ancianos” en las nacientes iglesias del mundo gentil, responde a la dirección del Espíritu Santo, respaldado por aquellos que el Señor designó como sus “apóstoles”.
b) Oración y ayuno como fundamento de quienes dirigen. El propósito iba más allá de asuntos administrativos, el alcance tenía que ver con aspectos espirituales; el encargo de dirigir y ejercer autoridad en asuntos espirituales sólo puede obtenerse bajo dependencia de Dios quien proyectó su iglesia desde antes de la fundación del mundo, (Ef. 1.4-6; Mat. 16.18,19) dirigir la iglesia en medio de un mundo pagano, era imprescindible la dirección del Espíritu Santo y para estar seguros de su dirección, era necesario mantener una vida de oración ayuno.
c) Encomendar a los ancianos al Señor. El verbo παρέθεντο (paréthento) implica entregar algo valioso a alguien confiable; en el lenguaje de Lucas y en las cartas del apóstol Pablo, que hubo el cuidado de proveer a la iglesia de guías espirituales, animando a los miembros a reconocerlos y respetarlos. Se ocuparon en enseñar y señalar que la iglesia pertenece al Señor, incluyendo a sus dirigentes. Por lo que al orar juntos fueron encomendados al Señor y continuaron su viaje. ¿Cómo era la dirección y el poder del Espíritu Santo en ellos? pues aun cuando pareciera que ahora debían enfocarse solo en su viaje de regreso, se les encuentra predicando en Perge antes de llegar a Antioquía; parece que el historiador quiere resaltar que la misión no tiene “modo descanso”.
III. El informe de la labor (vv. 26–28)
a) La misión comienza y termina en la gracia. “De donde habían sido encomendados a la gracia de Dios” (v. 26). La gracia es el punto de partida y el punto de llegada. De Perge, donde habían llegado cuando desembarcaron en Asia Menor desde Cipro, (13.13); luego bajaron a Atalia, el puerto principal de Pamphylia, es importante destacar el interés del historiador de preservar con cuidado los lugares de embarque y desembarque de los misioneros. Desde Athalia, los dos, tomaron un barco hacia Siria y bajaron a Antioquía, concluyendo así un recorrido circular muy agitado.
b) Relatan “cuán grandes cosas había hecho Dios”. Naturalmente que los hermanos de la iglesia de Antioquía estaban impacientes por escuchar el informe de cómo había sido el viaje de sus misioneros, con quienes compartían la responsabilidad y la gloria de su servicio, pues fue con su bendición que habían iniciado su campaña de evangelización a los gentiles. El énfasis no se centra en “lo que logramos”, o “lo que hicimos”, o “lo que conquistamos”. Sino en: lo que Dios hizo, de cómo “Abrió a los gentiles la puerta de la fe”. La imagen de la puerta es poderosa: 1) Dios la abre, 2) nadie puede cerrarla y 3) nadie puede forzarla.
c) Permanecen en comunión con la iglesia. “Se quedaron allí mucho tiempo con los discípulos.” El descanso y la comunión son parte de la obra misionera. El viaje misionero habría durado un año o probablemente más de un año, por lo tanto: el descanso era necesario. La iglesia debe reconocer la obra de Dios, debe celebrar su gracia, sin olvidar rendir cuentas con humildad y permanecer unida en comunión.
Conclusión: El retorno a Antioquía nos enseña que la obra misionera avanza con siervos de Dios maduros en la fe y fieles en la obra, quienes deben confirmar la fe de los demás, al mismo tiempo que deben estar al pendiente de organizar a la iglesia, reconociendo la obra de Dios, celebrando con gozo la gracia divina entre los hermanos y manteniendo la comunión fraternal Así terminó el primer viaje misionero. Así comenzó el segundo. Así continúa la misión hoy.
CATECISMO MENOR. Pregunta 100
¿Qué nos enseña el prefacio de la Oración Dominical?
El prefacio de “La Oración del Señor”, que dice: “Padre nuestro, que está en los cielos”, nos enseña a acercarnos con santa reverencia y toda confianza a Dios, como a un padre que puede y quiere socorrernos; y también a orar con otros y por otros. Sal. 95.6; Ef. 3.12; Mt. 7.9-11; Lc. 11.11-13; Ro. 8.15; Ef. 3.20; Ef. 6.18; 1ª Ti. 2.1, 2.
APLICACIÓN DE LA LECCIÓN
ANÁLISIS SINTÉTICO l “El Retorno a Antioquía” (FIN DEL PRIMER VIAJE MISIONERO) Hechos 14.21-28
1. La Palabra de Dios fue anunciada en Derbe
2. Los misioneros regresan a Listra
3. Los misioneros confirman la fe de los hermanos
4. Los siervos de Dios constituyen ancianos
5. Pablo y Bernabé presentan su Informe en la Iglesia de Antioquía
Cuestionario
1. En lugar de renunciar, ¿Qué fue lo que hizo Pablo después de ser apedreado?
2. ¿Qué ejemplo nos deja Pablo al regresar a Listra?
3. ¿Podemos escapar de las tribulaciones?
4. ¿Qué debe hacer la Iglesia para elegir correctamente a sus ancianos?
5. ¿Cuál fue el informe acerca de los gentiles?
Enseñanzas Prácticas
1. La Palabra de Dios nos enseña que cuando hay vocación para servir al Señor Jesús nada nos hará retroceder, sin embargo, debemos asegurarnos de que estamos haciendo su voluntad y no la nuestra. El hecho de que Pablo regresara a Listra nos enseña que cuando se ama a Cristo y se ha entendido la misión que nos ha encomendado, daremos todo por Él. Hermano, el Señor quiere la primicia y no lo que sobra de tu vida.
2. Seguir verdaderamente al Salvador de nuestras almas, implica sufrir por Él, ¿estás dispuesto a dar este paso? ¿Buscas comodidades temporales o estás dispuesto a tomar la cruz y realmente seguir a Cristo? Hoy, aprendemos, que a Jesús le debemos dar todo o nada. No no hay lugar para los tibios.
ILUSTRACIÓN. El capitán que no abandonó el barco
Se cuenta de un capitán cuyo barco fue golpeado por una tempestad terrible cerca de la costa. Aunque él ya estaba a salvo en un bote salvavidas, vio que algunos marineros jóvenes seguían atrapados en la cubierta, paralizados por el miedo. Sin dudarlo, el capitán ordenó remar de vuelta hacia el peligro. Sus amigos le gritaban: «¡Es una locura, ya estás a salvo!». Él respondió: «No puedo irme a casa sabiendo que ellos no tienen quién los dirija en medio de la tormenta». Regresó, los guio y solo entonces volvió al puerto. Hemos visto en esta lección cómo los misioneros volvieron a Listra, Iconio y Antioquía —exponiendo sus vidas a muerte— para constituir ancianos y fortalecer a los hermanos. Una iglesia que predica de verdad no se conforma con ganar almas, sino que tiene el valor de volver al campo de batalla para cuidar a los recién convertidos. Predicar sin temor significa estar dispuestos a arriesgar nuestra comodidad para asegurar que otros permanezcan firmes en la fe de Cristo el Señor.
