Lección 03 Enero 18 de 2026
- Admin
- 16 ene
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“La Venida del Espíritu Santo”
MATERIAL BÍBLICO
Domingo | Derramaré mi Espíritu sobre toda carne. Joel 2.28-32
Lunes | Una promesa de renovar espiritualmente a Israel. Ezequiel 36.22-32
Martes | La promesa del Espíritu Santo. Juan 14.15-26
Miércoles | La obra del Espíritu Santo. Juan 16.7-24
Jueves | Jesús se aparece a sus discípulos. Juan 20.19-23
Viernes | Los dones espirituales. 1 Corintios 12.1-11
Sábado | Los redimidos de todas las naciones. Apocalipsis 7.9-17
2. Lectura Devocional:
Juan 14.15-21
PASAJE IMPRESO:
Hechos 2.1-13
1 Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos ;
2 Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados;
3 Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos.
4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.
5 Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo.
6 Y hecho este estruendo, juntóse la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar su propia lengua.
7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: He aquí ¿no son Galileos todos estos que hablan?
8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en que somos nacidos?
9 Partos y Medos, y Elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea y en Capadocia, en el Ponto y en Asia,
10 En Phrygia y Pamphylia, en Egipto y en las partes de a frica que está de la otra parte de Cirene, y Romanos extranjeros, tanto Judíos como convertidos,
11 Cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.
12 Y estaban todos atónitos y perplejos, diciendo los unos a los otros: ¿Qué quiere ser esto?
13 Mas otros burlándose, decían: Que están llenos de mosto.
COMENTARIO BÍBLICO
2.1-4 Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés… La obediencia de la Iglesia de quedarse en Jerusalén, conforme al mandato del Señor Jesús, la unidad y unanimidad en la oración hicieron que la Iglesia estuviera lista para recibir el cumplimiento de las promesas dadas por el Señor durante su ministerio y antes de partir; que recibirían la virtud del Espíritu Santo que vendría sobre ellos, y así se cumplió cincuenta días después de la Pascua, diez días después de su ascensión, de manera maravillosa y portentosa, y fueron todos llenos del Espíritu Santo y hablaron en muchas lenguas.
2.5-11 Moraban entonces en Jerusalem Judíos… Las lenguas en Babel fueron de confusión y nadie entendía nada, pero en esta ocasión es obra de Dios, y todos los judíos que venían de muchas partes de la tierra pudieron entender con toda claridad el mensaje de salvación que viene a través de Jesucristo. El mensaje se daba en su propio idioma en que habían nacido; no podían poner excusa alguna. El plan de Dios de llegar hasta el fin del mundo estaba dando sus frutos, y pronto la tierra conocería este hermoso mensaje de salvación.
2.12, 13 Y estaban todos atónitos y perplejos… Fue sorprendente e increíble para muchos, pero eso nunca detiene que Dios se muestre con gran poder y gloria. El hombre común no entiende y se burla, pero el hombre de Dios recibe con gozo y agrado el cumplimiento de las promesas, pues son nuestra bendición.
TEXTO AUREO:
Hechos 2.4
“Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.”
LUCES DEL TEXTO AUREO
Era lógico que todos fueran llenos del Espíritu Santo, cumpliéndose así la promesa del Señor, pues el mundo no le conoce, pero quienes le han recibido disfrutan Su presencia para siempre. Aquella llenura se evidenció en la facultad de hablar lenguas vivas y reales, testimonio claro en los acontecimientos que siguieron. En cada idioma proclamaban las maravillas de Dios. Ese glorioso relato debe movernos hoy a anunciar lo que Dios ha realizado en nosotros por medio de Su Espíritu, quien nos transformó en la regeneración y nos capacita para proclamar Su obra con gratitud y fidelidad.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo: Escrito entre el 60-62 d. C.; los acontecimientos ocurrieron en el aposento alto, el día de la fiesta de Pentecostés, que tuvo lugar cincuenta días después de la Pascua, alrededor del año 30-33 d. C.Lugar: En Jerusalén.
Diccionario Bíblico
Pentecostés: En el judaísmo se denomina a esta fiesta shavuot (semanas) y es la segunda de las tres fiestas de peregrinación. En la actualidad se celebra anualmente el 6 de Siván en Israel y el 6 y 7 de Siván en la Diáspora. El nombre hebreo deriva del mandato bíblico de contar siete semanas desde la segunda noche de la Pascua al día siguiente del día de descanso, Lev. 23.15-16, 21, y de ahí procede también el nombre no judío de Pentecostés, que significa “día cincuenta” en griego.
Verdad Central
El Espíritu Santo descendió en Pentecostés cumpliendo la promesa del Padre y capacitando a los discípulos con poder para testificar de Cristo. Las lenguas entendibles por diversas naciones mostraron que el Evangelio es para todos. La Iglesia nace como pueblo ungido, llamada a proclamar a Jesús en dependencia del Espíritu.
Doctrina de la Lección
El Espíritu Santo, en el Antiguo Testamento, tomaba de manera temporal a quienes Dios quería usar, y se apartaba definitivamente de aquellos que caían en transgresión. En el Nuevo Testamento lo vemos descender para hacer morada permanente en cada creyente.
BOSQUEJO “La Venida del Espíritu Santo”
Propósito: Enseñar que la iglesia de Cristo fue fundada e inaugurada en el día de Pentecostés, con la venida del Espíritu Santo en forma permanente, y que desde esa fecha ha llegado a toda lengua y nación.
Enseñanza Toral: El Espíritu Santo es el Vicario del Señor Jesucristo en la iglesia, quien capacita para testificar de Cristo; por lo tanto, debemos atender a su dirección y aprovechar su poder para cumplir nuestra misión cristiana en el mundo. La presencia del poder transformador del Espíritu Santo es la que nos hace valientes y osados, decididos y consagrados, y nos concede una nueva visión del propósito del Señor.
Introducción: El pasaje bíblico es un relato conciso pero elocuente del cumplimiento de la promesa que el Señor hizo a sus discípulos en reiteradas ocasiones, y de la forma maravillosa en que se produjo el derramamiento del Espíritu Santo, para que pudieran emprender la misión de ir y predicar el evangelio a toda criatura. El Espíritu Santo, la Tercera Persona de la Trinidad, vino a la iglesia. ¿Cómo? Vamos a estudiarlo en esta mañana.
I. De Manera Portentosa, vv.1-4
a) En el día de Pentecostés, una fiesta judía nacional. En la fiesta solemne que celebraban los judíos, cincuenta días después de la Pascua, como fiesta de acción de gracias por la cosecha de granos que se hacía en ese tiempo (Lv. 23.15-22), a los cincuenta días después de la crucifixión y diez después de la ascensión de Cristo. A esta gran celebración asistían judíos y prosélitos de la nación judía de todo el mundo.
b) Manifestación visible del Espíritu Santo. Fueron varios los fenómenos o manifestaciones visibles que acompañaron la venida del Espíritu Santo, con potencia de lo alto, manifestando la presencia y acción de Dios. Un viento recio vino de repente y llenó la casa donde estaban reunidos. El viento simboliza la potencia del Espíritu, así como su invisibilidad (Jn. 3.8). Aparecieron lenguas repartidas como de fuego, las cuales se asentaron sobre cada uno de ellos. En todas las facultades de su alma recibieron toda la plenitud de sus dones: luz, verdad, vida, amor, y principio de toda santidad, pues se trata del Espíritu Santo. Aquí se cumplieron las palabras del Señor en labios de Juan el Bautista (Mt. 3.11). Fue un hecho histórico innegable, que de ninguna manera da base para pensar que deba repetirse tantas veces como se desee. La promesa del Señor de San Juan 14.16-17 quedó plenamente cumplida en el día de Pentecostés. Ahora su presencia es permanente, pues está con nosotros y mora en nosotros. Es el Sustituto de Cristo; esto es, el Vicario de Cristo.
c) Hablaron en otras lenguas. El Espíritu Santo descendió sobre cada uno de los apóstoles y creyentes reunidos, unos ciento veinte; todos fueron llenos del Espíritu Santo, y fueron capacitados para hablar el evangelio en lenguas que nunca habían aprendido, para ellos desconocidas, pero entendidas por los extranjeros presentes; pues había varones piadosos de muchas naciones, y la oportunidad para testificar era excelente. Las lenguas fueron usadas para hablar de las maravillas de Dios y para extender el evangelio. No hablaron lo que quisieron, sino lo que el Espíritu les dio que hablasen. No pronunciaron frases sin sentido, ni fueron lenguas desconocidas.
II. Ante una multitud de Religiosos, vv.5-11
a) Al oír el estruendo del cielo se reunieron. Con motivo de las festividades anuales, moraban en Jerusalem varones religiosos de ascendencia judía y procedentes de todas partes, donde habían sido llevados en la dispersión por todo el mundo mediterráneo: Partos, Medos, Elamitas, etc. El Espíritu Santo descendió en forma especial; al escucharse un fuerte estruendo del cielo, la gente se congregó y tuvo la oportunidad de oír el mensaje de Dios, pues los discípulos, llenos del Espíritu Santo, comenzaron a hablar con entusiasmo de las maravillas de Dios, las grandes cosas que había hecho para la redención del mundo, desde el envío del Salvador hasta la efusión del Espíritu Santo. Dios los reunió para que oyeran su Palabra.
b) De todas las naciones. Resultó sorprendente que estos, a quienes el acento delataba como judíos galileos, pudieran hablar muchas lenguas extranjeras; realmente, todos fueron instrumentos útiles en la predicación del evangelio. Los países que se mencionan en los vv. 9-11 formaban un semicírculo alrededor del Mediterráneo. A todos estos se les predicó el evangelio en su propio idioma. Observemos que la lengua fue entendible, no inentendible, como ocurre con aquellos que pretenden hablar en lenguas.
c) De todas las razas y lenguas. El plan divino es que todas estas personas, representando diferentes naciones, escuchen el mensaje de salvación y lo lleven a su tierra. Dios ama al mundo y quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1 Ti. 2.4). En Jerusalem, en el día de Pentecostés, había personas piadosas que no eran salvas por su incredulidad. En las iglesias hay personas honestas, religiosas y conocedoras de la Palabra, pero no han tenido un encuentro personal con Cristo, por lo cual es necesario evangelizarlas.
III. Un acontecimiento Impactante, vv.12-13
a) Por la Obra maravillosa de Dios. Realmente es inexplicable lo que hizo Dios en el día de Pentecostés, cómo fue la efusión y manifestación del Espíritu Santo en la vida de sus discípulos, y cómo hablaron. En verdad fue un acto milagroso, una obra sobrenatural del Soberano Dios, conforme a su santa voluntad. Los milagros no tienen explicación humana; son manifestaciones y revelaciones del Divino y Omnipotente Ser.
b) En los judíos de diversas procedencias. Quedaron perplejos ante lo que estaba ocurriendo: oír a los discípulos hablar con elocuencia en la lengua de sus respectivos países de procedencia, siendo hombres galileos, comunes, sencillos, pero poderosos en Dios. Recordemos que el Señor escoge y llama a lo débil y a lo necio para avergonzar a los sabios (1 Co. 1.26-28).
c) Algunos impíos de burlaron de los discípulos. Burlonamente, los acusaban de estar borrachos; no pudieron concebir que aquello que estaban presenciando y oyendo era un milagro y una obra de Dios. Todavía hay personas que se burlan de la predicación del evangelio y de todo lo que hacemos los cristianos; piensan que estamos locos (1 Co. 1.17; 2.14; Hch. 17.32), pero para nosotros es potencia de Dios (Ro. 1.16). Al Señor Jesús también lo llamaron “bebedor”; por tanto, no nos debe extrañar que llamen así a sus discípulos.
Conclusión: Desde el día del descenso del Espíritu Santo, Él ha estado con la iglesia de Cristo, conduciéndola, consolándola, defendiéndola y siendo la fortaleza de la misma contra las puertas del infierno. Sólo con la presencia del Espíritu Santo, por su consuelo y su virtud, cada cristiano podrá ser un testigo fiel y valiente del Señor Jesucristo.
CATECISMO MENOR. Pregunta 68
¿Qué se exige en el sexto mandamiento?
El sexto mandamiento exige que hagamos todos los esfuerzos legítimos para preservar nuestra vida y la de otros. Ef. 5.28-30; Sal. 82.3, 4.
APLICACIÓN DE LA LECCIÓN
ANÁLISIS SINTÉTICO | “La Venida Del Espíritu Santo” Hechos 2.1-13
1. Una promesa cumplida en el tiempo de Dios
2. Cuando los creyentes estaban unidos
3. De una manera singular
4. Los creyentes son llenos del Espíritu Santo
5. Y la predicación de las maravillas de Dios
Cuestionario
1. ¿Cuándo vino el Espíritu Santo?
2. ¿Qué significa Pentecostés?
3. ¿Qué significa ser llenos del Espíritu Santo?
4. ¿Cuál fue el propósito del don de lenguas?
5. ¿Qué aprendimos hoy?
Enseñanzas Prácticas
1. Tal como lo prometió el Señor Jesucristo, el Espíritu de Dios vino para estar con y en la Iglesia. Confiemos siempre en las promesas del Señor y que Él llene nuestra vida de su Espíritu.
2. La predicación del Evangelio no es solo un discurso académico, sino poder de Dios, y únicamente lo podemos predicar bajo la dirección del Espíritu Santo.
ILUSTRACIÓN. Oración por tres meses
Dijo, un evangelista, lo siguiente: «Fui a celebrar una campaña evangelística en un magnífico templo. Mi tren llegaba pocos minutos antes de la hora del servicio. Una gran multitud me esperaba dentro de la iglesia. Al subir la magnífica escalinata de mármol, observé en la puerta a una pequeña mujer que me dijo: —Usted es el predicador, ¿no es verdad? —Sí, señora. —Le he esperado aquí para decirle que vamos a tener una gran reunión. Miré su rostro y vi la expresión de gozo y ardiente confianza en Dios. —Bien —le dije—. Son buenas noticias, pero ¿cómo lo sabe usted? Ella respondió: —Por tres meses, de noche y de día, he estado orando por esta campaña, por usted y por su visita. He estado pidiendo que Dios sacuda esta ciudad con el poder de su Divino Espíritu. Noche tras noche he traído a esta iglesia a Dios en oración, y esta mañana a las cinco cuando estaba arrodillada al lado de mi cama en oración, Dios me ha dado la convicción de que va a responder con un gran avivamiento. Sé que es el Espíritu Santo quien me lo ha hecho sentir a mi alma y he venido a decírselo. Al final de la campaña en esta iglesia centenares de hombres y mujeres que vinieron a los pies de Jesucristo, y creo que ante el tribunal de Dios será revelado que la persona que tuvo la mayor parte del éxito fue aquella pequeña mujer». Oremos a Dios día y noche por un avivamiento espiritual.



