Lección 08 Febrero 22 de 2026
- Admin
- 6 feb
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“Pedro y Juan ante el Concejo”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo | Pedro y Juan son perseguidos. Hechos 5.17-42
Lunes | Pedro y Juan ante el concilio. Hechos 4.1-22
Martes | Arresto de Esteban y su defensa. Hechos 6.8–7.60
Miércoles | Pablo ante el concilio. Hechos 22.30–23.11
Jueves | Advertencias a los doce. Mateo 10.16-20
Viernes | Jesús ante el concilio. Mateo 26.57-68
Sábado | Jesús ante el sumo sacerdote. Juan 18.19-24
2. Lectura Devocional:
Daniel 3.8-18
PASAJE IMPRESO:
Hechos 4.1-22
1 Y HABLANDO ellos al pueblo, sobrevinieron los sacerdotes, y el magistrado del templo, y los Saduceos,
2 Resentidos de que enseñasen al pueblo, y anunciasen en Jesús la resurrección de los muertos.
3 Y les echaron mano, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente; porque era ya tarde.
4 Mas muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y fue el número de los varones como cinco mil.
5 Y aconteció al día siguiente, que se juntaron en Jerusalem los príncipes de ellos, y los ancianos, y los escribas;
6 Y Anás, príncipe de los sacerdotes, y Caifás, y Juan y Alejandro, y todos los que eran del linaje sacerdotal;
7 Y haciéndolos presentar en medio, les preguntaron: ¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto?
8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Príncipes del pueblo, y ancianos de Israel:
9 Pues que somos hoy demandados acerca del beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido sanado,
10 Sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, al que vosotros crucificasteis y Dios le resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
11 Este es la piedra reprobada de vosotros los edificadores, la cual es puesta por cabeza del a ngulo.
12 Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
13 Entonces viendo la constancia de Pedro y de Juan, sabido que eran hombres sin letras e ignorantes, se maravillaban; y les conocían que habían estado con Jesús.
14 Y viendo al hombre que había sido sanado, que estaba con ellos, no podían decir nada en contra.
15 Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio; y conferían entre sí,
16 Diciendo: ¿Qué hemos de hacer a estos hombres? porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalem, y no lo podemos negar.
17 Todavía, porque no se divulgue más por el pueblo, amenacémoslos que no hablen de aquí adelante a hombre alguno en este nombre.
18 Y llamándolos, les intimaron que en ninguna manera hablasen ni enseñasen en el nombre de Jesús.
19 Entonces Pedro y Juan, respondiendo, les dijeron: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer antes a vosotros que a Dios:
20 Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
21 Ellos entonces los despacharon amenazándolos, no hallando ningún modo de castigarlos, por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios de lo que había sido hecho.
22 Porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, era de más de cuarenta años.
COMENTARIO BÍBLICO
4.1-7 Y HABLANDO ellos al pueblo… La oposición a la predicación del evangelio no iba a esperar mucho; pronto el enemigo iba a desplegar su más temible ataque. Sin embargo, eso jamás detiene el ministerio de los siervos de Dios, que han sido escogidos para sufrir por causa del evangelio. Hoy se requiere la misma firmeza que mostraron los apóstoles del Señor, quienes, a pesar de las amenazas de las autoridades principales del pueblo, estuvieron siempre resueltos a obedecer al Señor y a no volver atrás.
4.8-14 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo … Con respeto, pero con plena certeza, Pedro se dirige a las autoridades de su nación, quienes les reclamaban por lo acontecido. Aquella situación se convirtió en la oportunidad perfecta para anunciar el Sacrificio redentor de Jesucristo en la cruz del Calvario, procurando despertar sus conciencias para que reconocieran su culpa y fueran movidos al arrepentimiento para vida. Pero, lamentablemente, muchos no desean oír al Señor; prefieren mantenerse distantes por sus prejuicios y errores profundamente arraigados.
4.15-22 Mas les mandaron que se saliesen fuera del concilio… Los discípulos del Señor Jesucristo estaban decididos, o más bien, plenamente convencidos de la verdad que guardaban en su corazón. Las resoluciones del concilio no lograrían hacerlos desistir de predicar el evangelio del Señor Jesucristo; por el contrario, dejaron claro que continuarían proclamando su mensaje, porque es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. Que nada nos intimide en estos tiempos; avancemos con firmeza en la bendita obra de nuestro Dios, perseverando ante los ataques del enemigo.
TEXTO AUREO
Hechos 4.19
“Entonces Pedro y Juan, respondiendo, les dijeron: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer antes a vosotros que a Dios.”
LUCES DEL TEXTO AUREO
Cuando la Iglesia de Cristo da testimonio de la verdad, debe razonar como los apóstoles ante el concilio judío: es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. El creyente bien cimentado no puede dar prioridad a lo humano por encima de la Palabra de Dios, especialmente si cree lo dicho por Cristo: «Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia». En este episodio vemos una sabia firmeza: respeto hacia sus jueces y, a la vez, una decisión tranquila de sufrir las consecuencias por la verdad. Esto revela un poder superior que los acompañaba según las promesas divinas.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo: Escrito entre el 60-62 d. C.; los acontecimientos ocurrieron poco después de la fiesta de Pentecostés, alrededor del año 30-33 d.C.
Lugar: En Jerusalén. En el pórtico de Salomón y posteriormente ante el Concilio o Sanedrín.
Diccionario Bíblico
Sanedrín. Designación que recibía el concilio aristocrático de Jerusalén y que derivaba de la palabra griega sunédrion que se puede traducir como “concilio” o “consejo”. En la literatura rabínica, se hace referencia con setenta y un miembros y aun pequeño sanedrín de veintitrés.
Verdad Central
Ante la oposición religiosa, Pedro y Juan proclaman que Jesucristo resucitado es la única fuente de salvación y el poder detrás del milagro. Aunque son amenazados, no pueden dejar de hablar lo que han visto y oído, mostrando que la Iglesia debe obedecer a Dios antes que a los hombres.
Doctrina de la Lección
En esta lección aprendemos una doctrina fundamental sobre la salvación: la Biblia nos enseña que la salvación no se obtiene por obras (Ef. 2.8) ni puede comprarse con dinero (Hch. 8.18-20). Entonces, ¿qué necesitamos para ser salvos? ¡debemos creer en Jesucristo y arrepentirnos de nuestros pecados! Él es el único Salvador, y su nombre es el único que debe ser invocado para recibir la vida eterna (Rom. 10.9-11).
BOSQUEJO “Pedro y Juan ante el Consejo”
Propósito: Enseñar que la predicación del evangelio siempre enfrentará la oposición de propios y extraños, pero no hay poder que pueda detenerlo, para que prediquemos sin temor.
Enseñanza toral: Los cristianos fieles no se intimidan ante las amenazas de los enemigos del evangelio que persisten en rechazarlo, sino que predican a Cristo como Salvador de los pecadores y consideran un alto privilegio sufrir por Él.
Introducción: La Iglesia de Jerusalén crecía cada día en número, porque continuamente había conversiones a la fe en Cristo. La sanidad del hombre cojo manifestó el poder del Señor no solo para sanar enfermedades del cuerpo sino también del alma por medio del perdón de pecados (Mat.9.5-8). Esto trajo como consecuencia que los apóstoles enfrentaran la oposición de los dirigentes religiosos.
I. Cuestionados acerca de su autoridad, vv. 1-7
a) En la predicación del evangelio. Igual que su Maestro, los apóstoles predicaban la Palabra de Dios con autoridad divina, no como los maestros religiosos de Israel en ese tiempo (Mat.7.28-29). Al continuar predicando el evangelio y enseñando la resurrección del Señor Jesús, vinieron los sacerdotes, saduceos y el magistrado del templo para aprehenderlos y meterlos a la cárcel junto con el hombre que había sido sanado. Ya el Señor había dicho que sufrirían por predicar el evangelio (Mat.10.13).
b) Manifestada en una conversión masiva. El gran resentimiento de los dirigentes religiosos fue un factor que determinó el arresto y encarcelamiento de los apóstoles, pero la Palabra de Dios no está presa. A pesar de la oposición, con fuerza irresistible hizo impacto en el corazón de un número aproximado de cinco mil hombres. La predicación del evangelio en la iglesia y fuera de ella siempre ha traído grandes frutos a pesar de la oposición. Si predicamos la salvación por la fe en Cristo y el arrepentimiento de pecados, veremos cómo Dios cambia vidas.
c) Por el tribunal supremo de los judíos. Pedro, Juan y el hombre que fue cojo estuvieron encerrados una noche. A la mañana siguiente, presurosamente se integró el sanedrín, máxima autoridad del pueblo judío, para juzgar a dos sencillos pescadores. Altas personalidades como los príncipes de ellos, ancianos, escribas, Anás y Caifás su suegro, todos los del linaje sacerdotal, y Juan y Alejandro, de los que nada se sabe, se dieron cita en el lugar acostumbrado para juzgar a los siervos del Señor. Aquí se cumplieron las palabras dichas por el Señor cuando los envió a predicar (Mat.10.18).
II. Dan testimonio de Cristo, vv. 8-14
a) Llenos del Espíritu Santo. La presencia del Espíritu Santo y su poder en ellos se manifestó para que pudieran responder con sabiduría de lo alto ante el sanedrín. En lugar de atemorizarse, los apóstoles del Señor testificaron de Cristo ante aquellos sabios y doctores de la Ley. Dios puso en los labios de Pedro las palabras apropiadas para contestar la pregunta que les hicieron. El Señor Jesús les prometió que en esos momentos se les daría palabras para responder (Mat.10.19-20). Él es fiel a sus promesas y está con nosotros para guiarnos también cuando predicamos el evangelio.
b) El que ellos rechazaron. El apóstol Pedro sostiene que aunque ellos rechazaron a Jesús de Nazaret y lo crucificaron dándole así la muerte, Dios lo resucitó y está vivo haciendo maravillas como la sanidad del hombre que era cojo. Dios lo puso por cabeza del ángulo y no podrán quitarlo; es la piedra de salvación aunque ellos la reprobaron (Sal.118.22). Él ha sido y es el único Salvador que Dios nos dio como pecadores, no solo de los judíos sino para todos los que creen en Él. Por eso debemos creer en Él y predicar el evangelio.
c) Demostraron ser sus discípulos. Todos los oyentes se admiraron de las palabras veraces y profundas que salían de estos dos apóstoles sin haber asistido jamás a una escuela rabínica para aprender a enseñar y explicar las Escrituras. Los conocían como hombres iletrados y del vulgo, pero los oían hablar con denuedo y aplicar con sabiduría la Palabra de Dios. Lo que sí sabían es que ellos habían estado con Jesús. Los que tienen a Cristo en el corazón y están en comunión con Él lo manifiestan en su vida y predican el evangelio con gran convicción.
III. Permanecen firmes frente a las amenazas, vv. 15-22
a) Acordadas por el consejo. Sacaron a los apóstoles para deliberar y buscar la forma de detener el crecimiento de la iglesia. No podían negar que el milagro era real, porque el hombre sanado estaba ante ellos y lo habían visto muchas personas. Tal vez Lucas haya obtenido de Nicodemo o de Pablo la información de los sucesos cuando cerraron la puerta, pero el acuerdo tomado fue decirles con amenazas que ya no prediquen en el nombre de Cristo. El enemigo del evangelio siempre intentará detener su avance.
b) Permanecen fieles a Dios. Pedro y Juan también tomaron su propia decisión: permanecer fieles a Dios y seguir siendo testigos de Cristo como Él les había mandado. Aunque pusieran en peligro sus vidas, deberían cumplir con su deber y obedecer primero a Dios en vez de una orden humana. Estaban dispuestos a continuar hablando de lo que ellos fueron testigos y de las maravillas hechas por el Señor. Nosotros tenemos mucho que decir de la vida de Cristo y lo que Él ha hecho en nuestra vida.
c) Sin castigo alguno. En contra de su voluntad el concilio supremo de los judíos tuvo que dejar libres a los apóstoles, pero sin poder castigarlos. La popularidad que habían alcanzado era de tal manera que el pueblo estaba en favor de Pedro y Juan por el milagro que el Señor había hecho y glorificaban a Dios, pues el hombre sanado era de más de cuarenta años. Así y de muchas otras formas libra Dios a sus siervos fieles.
Conclusión: Necesitamos predicar el evangelio con valor, sin atemorizarnos por las amenazas y alguna oposición que surja; recordemos que el Señor Jesús está con nosotros.
CATECISMO MENOR. Pregunta 73
¿Cuál es el octavo mandamiento?
El octavo mandamiento es: “No hurtarás”. Ex. 20.15. Dt. 5.19.
APLICACIÓN DE LA LECCIÓN
ANÁLISIS SINTÉTICO | “Pedro Y Juan Ante El Concejo” Hechos 4.1-22
1. Por el resentimiento de sus adversarios
2. Por predicar a Jesús
3. Por hacer el bien a un hombre
4. Pedro lleno del Espíritu Santo declara que el cojo fue sanado en el nombre de Jesucristo de Nazaret
5. Declararon que obedecerían a Dios, ante todo
Cuestionario
1. ¿Cuál fue la razón del arresto de los apóstoles?
2. ¿Cuál fue el cuestionamiento hecho a los apóstoles?
3. ¿Cuál fue la respuesta de Pedro?
4. ¿Cuál fue la prohibición del concejo?
5. ¿Qué aprendemos de Pedro y Juan?
Enseñanzas Prácticas
1. Los apóstoles comparecieron ante el concejo por predicar a Jesús y Pedro aprovechó la ocasión para declararles que solo en el nombre de Jesucristo hay salvación. Hermanos, este es el mensaje que debemos dar en nuestros tiempos, que Jesús murió y resucitó para salvarnos.
2. La firmeza y valentía de los apóstoles es un gran ejemplo para nosotros. Hermanos, prediquemos al Señor Jesucristo ante todas las circunstancias que enfrentemos.
ILUSTRACIÓN. Santos vivos
Un alto dignatario de la Iglesia de un país tradicionalmente católico romano de América del Sur visitó una ciudad de una selva remota para investigar acerca de los celosos traductores de la Biblia, que, según le dijeron, estaban «cambiando la religión» de algunos indios. El sacerdote católico visitó primero a la directora de una escuela católico-romana. —Hermana —le dijo, ¿conoce usted a estos misioneros protestantes? ¿Qué es lo que están haciendo? La madre superior sonrió. —Están haciendo mucho. Están traduciendo la Biblia a la lengua de los indios. Nadie lo había hecho hasta ahora. —¿No los llamaría usted falsos maestros? —preguntó el arzobispo. La piadosa monja lo denegó con la cabeza. —Dios me perdone, padre, si me equivoco. ¡Lo que yo creo es que son santos! Llevemos las Escrituras a quienes no la conocen, a pesar de los peligros que se presenten.


