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Lección 04 Enero 25 de 2026

  • Admin
  • 16 ene
  • 3 Min. de lectura

PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “La Primera Predicación Cristiana”

Propósito: Que el joven aprenda cómo se debe realizar una predicación.

 

Introducción: Esta cuarta lección nos enseña que el Espíritu Santo quiere que nos consagremos a Dios y que nos preparemos para compartir las buenas nuevas de la salvación.

I. Acerca de la profecía de Joel, vv. 14-21

a) Fue hecha por Pedro. Se puso de pie y predicó a la multitud, argumentando que lo que la gente creía acerca de que estaban llenos de mosto o borrachos no era cierto; era muy temprano para estar en tal condición, ya que eran las nueve de la mañana.

b) Él les enseñó que era el cumplimiento de la profecía de Joel el profeta. Él les presentó que es un cumplimiento de una profecía y que era nada menos y nada más que la gloriosa venida del Espíritu de Dios, quien de ahí en adelante dirigiría a la iglesia en la obra de la evangelización en todo el mundo y a través del tiempo.

c) Para que la gente conociera del Señor Jesucristo y de su obra gloriosa de la salvación. A más de hablar Pedro de la segunda venida de Cristo y del día del juicio de Dios, todo esto enseñó para decirles: Que todo aquel que invoque el nombre de Cristo será salvo.

 

II. Sobre la obra redentora de Cristo, vv. 22-36

a) Para predicar a los judíos a Cristo. La finalidad de la predicación es hablarles de que aun la venida del Espíritu Santo, del cual habían participado a través del don de lenguas, era también la introducción para recordarles y darles a conocer también acerca de la muerte de Cristo como parte del plan eterno de Dios para la salvación de los pecadores.

b) Para presentar al Señor Jesús como el Mesías Salvador a través de las Escrituras. Pedro reconocía que, aunque este salmo hablaba de David, hablaba de alguien mayor que David: el Mesías, Jesús el Cristo.

c) Enseñándoles que el Señor Jesucristo había sido muerto por sus pecados. Simplemente, todo Israel debe saber que, aunque ellos crucificaron a Jesús, Dios lo ha declarado Señor y Cristo; es como si Pedro dijera: «Estaban equivocados en cuanto a Jesús. Lo crucificaron como si fuera un criminal, pero por su resurrección, Dios demostró que Él es Señor y el Mesías».

 

III. Un llamamiento al arrepentimiento, vv. 37-40

a) Muchos fueron movidos al arrepentimiento. Esta es una buena manera de describir la convicción del Espíritu Santo. Ellos ahora sabían que eran responsables por la muerte de Jesús (al igual que cada uno de nosotros), y que tenían que hacer algo en respuesta a esta responsabilidad.

b) Al comprender la predicación, preguntaron qué hacer. Cuando Dios está obrando en el corazón de alguien, ellos quieren venir a Él; actuarán para venir a Dios.

c) Pedro les hace la invitación de arrepentirse y bautizarse. Arrepentirse no significa sentir lástima, sino significa cambiar de forma de vida, de dirección; y como evidencia de que ya se ha creído en Cristo también deben bautizarse. Fue la instrucción que dio Pedro a los que creyeron.

 

Conclusión: ¡Qué hermosas enseñanzas hemos conocido en esta lección! Cómo se debe hacer una predicación: esta debe hacerse basados en la Palabra de Dios, con el propósito de traer a los pecadores a Cristo. Amén.


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