top of page

Lección 01 Enero 04 de 2026

  • Admin
  • 29 ene
  • 4 Min. de lectura

PARA LOS NIÑOS “La Promesa del Espíritu Santo”

 

Propósito:

Enseñar que la promesa de la venida del Espíritu Santo fue importante y necesaria, para que los discípulos que tenían que estar juntos y unidos recibieran en su debido tiempo, la potencia para predicar el evangelio.

 

Introducción:

Lucas es el autor del evangelio que lleva su nombre y del libro de los Hechos de los Apóstoles, él es el único gentil que escribió dos libros de la Biblia; era amigo y compañero del apóstol Pablo que lo llamó “el medico amado” Col. 4.14 y “colaborador” Flm. 24. El propósito de Lucas al escribir los dos libros, era para que Teófilo (que significa “amado de Dios”) supiera con certeza sobre la obra de Jesucristo Lc. 1.4. Quizás Teófilo ya había recibido a Jesucristo como Salvador y ahora necesitaba crecer en el conocimiento de la bendita doctrina de Dios. Los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan narran la vida, muerte, resurrección y ascensión del Salvador, y el libro de los Hechos describe el nacimiento de la Iglesia, formada por el grupo de creyentes que recibieron la Promesa de la venida del Espíritu Santo.

 

I. Por Jesús Resucitado, vv. 1-3

El libro de los Hechos comienza con un recordatorio a Teófilo, porque Lucas ya le había escrito antes en su Evangelio Lc. 1.1-4, y menciona el libro de Lucas como el primer tratado, que escribió con el único propósito de instruirle en todo lo que el Señor Jesús había hecho y enseñado, incluyendo el mandamiento que les dio a sus discípulos de estar reunidos para “que tuviera cumplimiento la promesa de la venida del Espíritu Santo”. Recordemos que desde Su resurrección hasta su ascensión pasaron cuarenta días, en donde el Señor se apareció a sus discípulos, dándoles las más poderosas pruebas de Su resurrección corporal (Jn. 20.19, 26; 21.1,14), y durante este tiempo, también les instruyó sobre el reino de Dios. Los discípulos no estudiaron en un seminario, ni en un salón de clase, pero tuvieron al más excelente Rabí (Maestro), que les capacitó para la labor de “la predicación del evangelio para el engrandecimiento de su reino”.

 

II. Para Ser Testigos, vv. 4-8  

El Señor Jesús reunido con sus discípulos en un aposento en Jerusalem, les ordenó que no se fueran de esa ciudad, porque se cumpliría la promesa del Padre de enviar al Espíritu Santo sobre ellos. el “Espíritu de verdad” como se le llama, que convencería al mundo de pecado, de justicia y de juicio Jn. 16.8. En esa misma ciudad donde habían abandonado al Salvador por su debilidad y cobardía, ahora serían llenos fortaleza y gran valor. Algunos de ellos, ya habían sido bautizado con agua por Juan; pero ahora serían bautizados con el Espíritu Santo, para ser incorporados a la iglesia, y para que fueran llenos de potencia para cumplir su ministerio Mt. 3.11-12; Lc. 3.16-17. El mensaje del profeta Joel Jl. 2.28 habla de esa promesa, y por eso le preguntaron al Señor ¿Establecerás el reino de Israel en este tiempo? La respuesta fue que “el día y la hora, el Padre la tenía como una información muy reservada”. El Señor Jesús les explicó que al recibir el poder del Espíritu Santo tendrían valor para desarrollar “la gran comisión” de ser sus testigos en Jerusalem, Judea, Samaria, y hasta el último lugar de la tierra.

 

III. Anunciada Antes de Su Ascensión, vv. 9-11

Tan pronto como el Salvador comisionó a sus discípulos, fue alzado al cielo, y una nube le recibió y le ocultó de sus ojos. Esto fue un acontecimiento glorioso. Lucas narra la aparición de dos varones con vestiduras blancas, que eran seres angelicales, los cuales les dieron un gran mensaje a los discípulos: “Varones galileos ¿Por qué están mirando al cielo? El mismo Señor Jesucristo que ha ascendido, regresará de la misma manera que le habéis visto ir.” Aquí tenemos una clara promesa de la Segunda Venida del Señor para establecer Su reino sobre la tierra. Esta descripción no es el arrebato, sino la gloriosa segunda venida de nuestro Señor Jesucristo para reinar sobre la tierra, la Biblia dice que vendrá sobre las nubes, con poder y gloria Mt. 24.30; de manera visible Mt. 24.30; descenderá sobre el Monte de los Olivos Zac. 14.4 y entrará en el Templo de Jerusalem Mal. 3.1.

 

Conclusión: Niñitos aquellos atemorizados discípulos necesitaban “poder y valor para predicar el evangelio” y eso lo recibirían cuando el Espíritu Santo viniera sobre ellos. El mandato era comenzar a testificar en Jerusalem, en esa misma ciudad donde nuestro Señor fue crucificado, ese lugar sería el primero en recibir el llamamiento al arrepentimiento. Luego Judea, que se ubica al sur con su gran población judía. Después Samaria, la región en el centro de la tierra de Israel, con su odiada población mestiza con la que los judíos no tenían tratos. Y posteriormente hasta lo último de la tierra, o el mundo entonces conocido. Los países gentiles que hasta entonces estuvieron fuera de la nación bendita ahora serían incluidos. Niñitos en la actualidad, el Rey Jesucristo está ausente, pero tiene un reino invisible sobre la tierra (Col. 1.13), compuesto por todos los que le recibieron como su único y suficiente Salvador; la invitación está abierta para que tú también formes parte de ese reino eternal.

 

CATECISMO INFANTIL

Pregunta No. 34

¿Hizo Adán para sí solo la alianza de obras?

Respuesta: No; representó a toda su posteridad.


  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn

©2026 Iglesia Nacional Presbiteriana Conservadora de México. SMC™ TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.

bottom of page