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Lección 02 Enero 11 de 2026

  • Admin
  • 29 ene
  • 4 Min. de lectura

PARA LOS NIÑOS “La Primera Comunidad Cristiana”

Propósito: Enseñar a los niños que es indispensable orar como lo hicieron en la Iglesia primitiva, para conocer la voluntad de Dios, en los diferentes nombramientos que se tengan que llevar a cabo dentro de su obra.

Introducción: La Biblia nos dice que los creyentes se reunían en un lugar al que llamaban el “aposento alto”. No es fácil saber si este es el mismo lugar donde fue establecida la Cena del Señor. Lo que sí sabemos es que era la parte alta de una casa que era conocido como un lugar de privilegio en los hogares judíos, más o menos espacioso, según la riqueza del dueño. Además, parece claro que Lucas se refiere a este lugar como un sitio ya conocido donde se reunían los discípulos regularmente. Incluso es probable que se trate de la misma casa de María, la madre de Juan Marcos, en la que más adelante se reunieron los cristianos Hch.12.12. El libro de Los Hechos ha sido llamado “el Evangelio del Espíritu Santo”, y su llegada fue esperada por la primera comunidad cristiana, que era:


I. Perseverante en Oración, vv. 12-14

Los discípulos que descendieron desde el monte de los Olivos hasta el Valle del Cedrón llegaron a Jerusalem con gran gozo (este era un corto viaje como de un kilómetro y era la mayor distancia que un judío podía viajar en el día de reposo). Pedro, Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón Zelotes y Judas hermano de Jacobo (solo once porque el traidor de Judas Iscariote ya no estaba) subieron al “aposento alto” y reunidos oraban junto con las mujeres, incluyendo a María la madre del Señor Jesús y sus hermanos (los hijos de José y María, porque ella no fue virgen perpetua). Recordemos que María es llamada “la madre de Jesús”, pero “no la madre de Dios,” porque Jesús es el nombre de nuestro Señor en Su humanidad y porque como hombre nació de ella; los discípulos no estaban orando a ella, sino con ella. Todos esperaban recibir el don del Espíritu Santo, porque donde los hermanos están reunidos, allí envía Jehová bendición, y vida eterna. Sal. 133.1.


II. Atiende el Testimonio de Pedro, vv. 15-20

Pedro, que estaba en medio de ciento veinte hermanos aproximadamente, se levantó y les recordó lo escrito en el Antiguo Testamento, que hace referencia a aquel que traicionaría al Mesías. Les dijo que era necesario que se cumpliera esa profecía escrita por David acerca de Judas Iscariote, porque, aunque había sido uno de los doce, traicioneramente había servido de guía a los que prendieron al Señor Jesús. El traicionó al Maestro por decisión propia, y con eso cumplió la profecía descrita en Sal 41.9. Lucas menciona que con el dinero con que vendió al Señor, adquirió un campo, y murió cobardemente en ese lugar. Cuando este incidente se supo en Jerusalem, “el campo del alfarero” vino a ser llamado “Acéldama,” que en Arameo quiere decir, “Campo de sangre”. Pedro les recordó que estaba escrito: “Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella.” Salmo 69.25. Y en otro pasaje de la Escritura: “Tome otro su obispado,” Salmo 109.8, es decir que se tenía que designar un sustituto para que tomara el lugar de aquel traidor. Es bueno estudiar las Sagradas Escrituras, obedecer y cumplir fielmente la Palabra de Dios.


III. Elige al sustituto de Judas, vv. 21-26

Para elegir al que ocuparía el lugar de Judas Iscariote, se debía tener cuidado, porque debía cumplir con dos requisitos. 1. Ser alguien que acompañó a los discípulos durante los tres años del ministerio del Señor Jesucristo, es decir, desde Su bautismo por Juan hasta Su ascensión. 2. Ser un testigo ocular de la resurrección del Señor Jesucristo. Para este nombramiento se presentaron a dos hermanos: José que tenía por sobrenombre Justo y Matías, pero ¿Cómo elegirlo? Los discípulos encomendaron esta elección al Señor, porque pidieron en oración que Dios les mostrara Su voluntad. Luego sortearon y Matías fue el indicado como el sucesor apropiado de Judas. Con respecto a la acción de echar suertes para saber la voluntad divina, podemos decir que este método era reconocido en el Antiguo Testamento Pr. 16.33, pero no se conoce de qué manera se llevaba a cabo, lo que sí sabemos es que la elección de Matías fue aprobada por el Señor, porque a partir de aquí los discípulos, más tarde llamados apóstoles, fueron contados como “los doce” Hch. 6.2.



Conclusión: Niñitos la iglesia primitiva eligió a la persona, para reemplazar a Judas, por sorteo; pero ahora creemos que la manera correcta de conocer la voluntad de Dios, en los diferentes nombramientos, es la que se determina democráticamente por medio del voto; por eso debemos: 1. Orar, porque es indispensable ser dirigidos por medio del Espíritu Santo para pedir la soberana voluntad de Dios. 2. Proponer a los posibles candidatos (personas de buen testimonio) para ocupar los lugares vacantes, así como hicieron en la iglesia primitiva. 3. Emitir nuestro voto, con temor de Dios, para determinar quién es elegido para el cargo vacante. 4. Y, finalmente, aceptar a la persona elegida, con la convicción de que es la voluntad divina, porque se pidió la dirección de Dios en oración. Niñito si eres elegido para ocupar algún cargo en tu sociedad o grupo, sirve al Señor con alegría y amor, porque ha sido Dios quien te ha escogido.



CATECISMO INFANTIL

Pregunta No. 35

¿Qué efecto produjo para todo el género humano el pecado de Adán?

Respuesta: Por él todo el género humano nace en un estado de pecado y de miseria.


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