Lección 04 Enero 24 del 2021
- eduardosuf
- 29 dic 2020
- 9 Min. de lectura
Actualizado: 5 ene 2021
“El Sexto Día de la Creación”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo Tierra para ser habitada. Isaías 45.18-25
Lunes Behemoth hecho con el hombre. Job 40.10-19
Martes Reconocer a Dios como nuestro Creador. Salmo 100
Miércoles El omnipotente nos da la vida. Job 33.1-6
Jueves Diseñados por Dios. Salmo 139.13-17
Viernes Formados por las manos de Dios. Salmo 119.73-80
Sábado Hechos para la gloria de Dios. Isaías 43.1-7
2. Lectura Devocional:
Salmo 8
PASAJE IMPRESO:
Génesis 1.24-31
24 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fué así.
25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vió Dios que era bueno.
26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.
27 Y crió Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.
28 Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer.
30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así.
31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.
COMENTARIO BÍBLICO
1.24, 25 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes…
Aun eran necesarios muchos más animales sobre la tierra y en este sexto día, se completa la creación de estos en todas las especies terrestres, desde los más pequeños hasta los más grandes, no podemos definir con exactitud a que se refiere con grandes bestias, pero aún podemos contemplar algunas de ellas en este tiempo, que nos testifican del poder grandioso de nuestro Dios, creador de todo lo que existe.
1.26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen…
Al parecer Dios se detiene por un momento, aunque podía con su poderosa palabra hacer que el hombre existiera, no lo hizo así, por el contrario, toma un tiempo para planear y determinar cómo sería el hombre y cuáles serían sus funciones sobre la tierra, y esa es tal vez la razón por la cual todas las cosas fueron creadas antes que él, porque Dios se las da como una responsabilidad, de las que él tenía que dar cuentas.
1.27-37 Y crió Dios al hombre a su imagen…
Y finalmente tenemos la creación del hombre y como dijimos anteriormente Dios se tomó el tiempo para crear al hombre con sus propias manos, este es un antropomorfismo de decirlo obviamente, porque si bien es cierto cuando decimos que fuimos creados a imagen de Dios, nos imaginamos nuestra humanidad, pero en realidad la Imagen que tenemos de Dios es espiritual y que ha sido dañada por causa del pecado, pero por la gracia misma de nuestro Dios es renovada en Cristo Jesús, si le aceptamos como nuestro Salvador. Son muchas las responsabilidades que el hombre recibió al señorear sobre toda la creación, henchirla y sojuzgadla, cuidarla y preservarla para su propio beneficio, cuando se multiplicara sobre la tierra conforme al mandato de Dios.
TEXTO ÁUREO:
Génesis 1.31
“Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.”
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Termina el primer capítulo de Génesis mostrándonos, cómo Dios contempló con sumo agrado todo lo que había hecho. Cuando una persona termina de construir una habitación, una brecha o alguna otra obra de arte, queda perplejo admirando y contemplando aquello con mucho asombro, por los esfuerzos y recursos allí empleados. Pero nuestro Dios ¿Qué podríamos decir acerca de su gran obra arquitectónica llevada a cabo en 6 días quedando completamente satisfecho? Porque nuestro texto refiera que era bueno en gran manera.
El Apóstol Pablo, refiere en su carga pastoral al joven Timoteo 1ª 4.4, diciéndole: “Porque todo lo que Dios creó, es bueno” y así lo dice Génesis, “he aquí que era bueno en gran manera”. Otra cosa no se puede esperar de un Dios como el nuestro, tan Santo, Omnipotente, Soberano y lleno de Misericordia para con nosotros, con tal de que disfrutásemos de su inmensa obra. Más adelante se nos dice que santificó Dios el día séptimo habiéndolo bendecido porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto histórico
Tiempo:
1445 al 1405 a. C., aproximadamente
Lugar:
Entre el Sinaí y Moab
Diccionario Bíblico
Género:
Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes.
Especie:
Cada uno de los grupos en que se dividen los seres vivos y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies.
Imagen:
Semejanza a la que fue creado el hombre de tipo espiritual, intelectual y moral, más no física con respecto del Creador; las huellas o restos de ésta imagen sobrevivieron a la caída y son la razón de que en el hombre existan rasgos morales, sin que eso implique alguna bondad o virtud propia del hombre.
Sojuzgad (sojuzgar):
Sujetar, dominar, mandar con firmeza o violencia.
Verdad Central.
El sexto día, vv.24-31, fueron creados los órdenes superiores de los animales y finalmente el hombre.
Doctrina de la Lección.
Dios creó, en el sexto día, los animales terrestres de toda especie (Gn.1.25). Así mismo culminó su gran obra creando al hombre para ponerlo como corona de la creación (Sal.8.5-8), con la facultad de enseñorearse sobre los seres inferiores (Gn.1.28); para esto, Dios lo formó a su imagen, conforme a su semejanza, según el consejo de la Divina Trinidad, quien planeó su creación, diciendo: "Hagamos al hombre..."(Gn.1.26).
BOSQUEJO “El Sexto Día de la Creación”
Propósito:
Presentar la obra de creación de Dios en el día sexto, como lo enseña su Santa Palabra.
Enseñanza Toral:
Todos los seres humanos descendemos de una pareja humana creada por Dios, Adam y Eva. No somos producto de la evolución del mono, sino de la mano todopoderosa y creadora de Dios.
Introducción:
En el sexto día Dios continuó con su obra de creación, para llegar hasta el final de su plan conforme lo había determinado para su honra y gloria.
I. De la Fauna Terrestre, vv. 24-25
a) El ganado. El día sexto marcó el clímax de la obra de creación. Cuando mar y aire están llenos de criaturas vivientes, Dios procede a la creación de animales terrestres, entre ellos los que pertenecen al ganado. La Palabra de Dios hace referencia en el texto a los grandes animales cuadrúpedos domésticos, pero también a los animales más grandes en su totalidad (Gn.47.18; Ex.13.12). Fueron creados según su género y especie sobresaliendo en ellos los mamíferos que han servido para el trabajo y alimento del hombre.
b) Los reptiles. Aquí se abarca todos los animales terrestres más pequeños, los que se mueven sobre la tierra con o sin patas; algunos son escasamente perceptibles. Estos son reptiles, insectos, gusanos. Estos reptiles son llamados en el texto hebreo “arrastradores”, incluyendo aparte de los que se arrastran, los que en cuatro o más patas cortas van agachados muy junto a la tierra (Lv.11.29, 30).
c) Las bestias. Muchos animales fueron herbívoros, pero otros fueron los que conocemos como animales salvajes, aunque creemos que su naturaleza voraz fue entonces refrenada, de modo que hubiese paz y armonía en la creación animal de toda la tierra. Se cree también que entre las grandes bestias existieron los dinosaurios, animales gigantescos que Dios creó para establecer un equilibrio en la naturaleza y evitar que la hierba invadiera todo el mundo. Comían grandes cantidades de hierba, y al cumplir su propósito Dios los extinguió del mundo.
II. El Plan de la Creación del Hombre, v. 26
a) Por la Divina Trinidad. La obra de creación del hombre fue una acción donde se manifiesta no solamente la orden divina, sino la participación especial de las Tres Divinas Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. “Hagamos al hombre”, dijo Dios, como si llamase a otras personas a esta obra. Por supuesto que no son los ángeles o alguna fuerza de la naturaleza, sino a las dos divinas personas Hijo y Espíritu Santo, quienes se dan a conocer como creadores con el Padre (Jn.1.3; Col. 1.16; Job 33.4). Conforme al plan existente Dios procede a la creación del hombre.
b) A su imagen y semejanza. La imagen y semejanza divina en el hombre no debe entenderse en forma corpórea, recta o vertical o en facciones físicas humanas, sino en una naturaleza espiritual (además de la parte física material), que constaba de facultades intelectuales y morales, con una vida santa, espiritual e inmortal. San Pablo menciona la imagen y semejanza de Dios en nosotros al hablar de la renovación espiritual, dice que es “en justicia y santidad de verdad”, (Ef.4.23-24). Todas las personas poseen la imagen divina, aunque manchada y corrompida por el pecado, (Pr. 20.9; Is.1.16).
c) Con señorío sobre la creación. Dios hizo al hombre y lo puso como señor de toda la creación terrestre; para gobernar y tener señorío sobre todos los demás seres creados: Animales, reptiles, aves, peces, etc. (Sal. 8.4-8). Dios lo colocó como señor de la creación para cuidar y administrar la creación para su bienestar personal. Este señorío es sobre la creación animal, no sobre sus semejantes para que no se esclavicen unos a otros ni tengan concepto de superioridad o discriminación racial (Col.3.11).
III. La Creación del Hombre, vv. 27-31
a) Una obra de Dios. En la Palabra de Dios encontramos que el origen del hombre se debe a un acto especial de creación por la mano de Dios, fue una obra directa y sabia del Señor, no producto de un proceso evolutivo. Aunque los llamados “cristianos” modernistas junto con los ateos materialistas enseñen y creen la doctrina de la evolución, nosotros creemos conforme lo enseñan las Sagradas Escrituras, que Dios creó al hombre como una obra directa de sus manos.
b) Un hombre y una mujer. De toda la creación irracional animal Dios hizo muchas parejas, pero del ser humano hizo solamente una. Nuestro Señor Jesucristo, el cual estuvo con el Padre en la creación así lo afirma: “macho y hembra los hizo” (Mat.19.4). Dios hizo solamente un hombre y una mujer, de modo que todos reconozcamos que somos descendientes de una misma sangre (Hch.17.26). Tenemos razones para creer esto. Primero porque Dios así lo dice y porque la humanidad es una especie, no varias. Segundo, porque las investigaciones científicas arqueológicas, históricas y filológicas afirman el origen común de todas las naciones.
c) Un ser moral. Por la bendición que el hombre recibe del Creador, vemos que le da no sólo poder de multiplicarse y llenar la tierra, sino también dominio sobre la vegetación y todos los animales que hay en ella. Esto implica conciencia de la bendición de Dios y responsabilidad ante Él de todo lo que pone en sus manos. De esto se deduce que no debían sacrificar animales para comer ni los animales se cazarían entre sí, porque la destrucción de la vida no es una ley primaria, fundada en la creación, sino que entró en el mundo con la caída del hombre en el pecado. Dios les dio mandamientos acerca de la creación y los bendijo, pero le rendiremos cuentas de todas nuestras acciones sobre la creación que puso en nuestras manos.
Conclusión:
Todo lo que Dios hizo, incluido el hombre y la mujer en el sexto día como corona de la creación, lo vio el Señor como una obra buena. Hagamos que se cumpla el deseo de Dios en su creación.
CATECISMO MAYOR:
Pregunta 4
¿Cómo sabemos que las Escrituras son la Palabra de Dios?
Las Escrituras manifiestan en sí mismas que son la Palabra de Dios por su majestad g) y pureza, h) por el consentimiento de todas sus partes, i) y por el fin que se proponen en el todo, cual es dar toda gloria a Dios; j) por su luz y poder para convencer a los pecadores, para consolar y edificar a los creyentes para la salvación; l) pero el Espíritu de Dios dando testimonio con las Escrituras y por medio de ellas al corazón del hombre, es el único que puede persuadir plenamente de que son la verdadera palabra de Dios. g) Is.66.11;Amós 9.2, 3, 4; Sal.76. h) Sal. 12.6; 119.140; i) Hch.10:43; 26.22. j) Ro.3.19, 27; l) Hch.18.28; Stg.1.18; Sal.19.7‐9.
ILUSTRACIÓN. Maravillosamente hecho
Un negro salvaje de gripua, del África del Sur, dijo que lo primero que le indujo a pensar en la religión fue el observar como una tribu daban gracias a Dios antes de comer. “Empecé a pensar —dice— por qué aquellas gentes daban gracias al gran Espíritu. Miré las montañas y comprendí que eran la obra de Dios para hacer descender de ellas los ríos. Miré mis dos manos y por primera vez me di cuenta de que había cinco dedos en cada una. Me pregunté: ¿Por qué no hay cinco en esta y tres en la otra? Debe ser Dios que lo hizo así. Examiné mis pies, y me maravillé de que ambos eran planos; no uno plano y otro redondo o puntiagudo. Dios debe haberlo hecho así, me dije. De esta forma consideré todo mi cuerpo y ello produjo una impresión en mi mente que me llevó a oír la Palabra de Dios, hasta que creí en Jesucristo como mi único y suficiente Salvador.


