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Lección 10 Marzo 08 de 2026

  • Admin
  • 3 abr
  • 2 min de lectura

PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “El Fraude de Ananías y Safira”

Propósito: Enseñar que debemos tener verdaderamente temor para no pecar contra Él.

Introducción: En esta lección vamos a estudiar cómo en un tiempo muy temprano el mal quería corromper a la iglesia de Cristo, pero también cómo el Señor obró con una disciplina muy fuerte para frenar el pecado en la iglesia.

 

I. La falsedad en su ofrenda, vv. 1-2

a) Demostrando su menosprecio a Dios. Tuvieron en poco a Dios y a su obra; es por lo que trataron de aparentar ser piadosos y liberales.

b) Queriendo defraudar del precio de la heredad. Esta acción se convirtió en un acto sacrílego, al mentir que era el precio total de la venta, cuando ellos sabían que no era así.

c) Demostraron su falta de fe y el ser usados por el mal para corromper a la iglesia. No tenían una verdadera convicción de las cosas de Dios, solo era apariencia, y esto fue utilizado por el mal para corromper a aquel orden santo de vida de la iglesia.

 

II. Una mentira contra el Espíritu Santo, vv. 3, 4, 7, 8, 9

a) Pedro confronta a Ananías, afirmándole que estaba pecando contra el Espíritu Santo. El Espíritu de Dios reveló a Pedro el acto pecaminoso que Ananías y Safira estaban cometiendo. ¿Qué sentiría Ananías cuando Pedro le reveló su pecado? Sin duda se abrumó al darse cuenta de que había sido descubierto por Dios.

b) También Ananías fue confrontado por dicho pecado. Al paso de tres horas llegó Safira, y entonces Pedro le hace el planteamiento acerca del engaño que Ananías pretendió hacer.

c) Tristemente Safira también había participado en este pecado. Safira participó consciente y voluntariamente en el pecado, así como en el descarado encubrimiento.

 

 

 

III. Su castigo, vv. 5, 6, 10, 11

a) La disciplina fue la pena capital. La sentencia para Ananías que escuchó de labios de Pedro fue que sería muerto, y de inmediato cayó y expiró.

b) El mismo castigo fue para Safira. Así como tu esposo ha muerto tú también vas a morir, le dijo Pedro a Safira, y también cayó y expiró.

c) Dicha medida disciplinaria impartida por Dios mismo causó gran temor en la iglesia. Fue una disciplina ejemplar para que todos los miembros de la iglesia temieran y fueran cuidadosos en la forma correcta de servir a Dios.

 

Conclusión: Amados jóvenes, Dios no puede ser burlado; hagamos todas las cosas en la iglesia con verdadero temor de Dios. Amén.


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