Lección 12 Marzo 22 de 2026
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“La Liberación de los Apóstoles”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo | El arresto de los apóstoles. Hechos 5.17-21, 26-32
Lunes | La liberación milagrosa de Pedro de la prisión. Hechos 12.1-19
Martes | Pablo y Silas encarcelados y libertados. Hechos 16.25-40
Miércoles | Señales y persecuciones. Lucas 21.10-19
Jueves | El juicio de Pedro y Juan. Hechos 4.5-12
Viernes | El juicio y martirio de Esteban. Hechos 6.8–7.60
Sábado | Sufriendo como cristianos. 1 Pedro 4.12-19
2. Lectura Devocional:
S. Mateo 5.1-12
PASAJE IMPRESO:
Hechos 5.33-42
33 Ellos, oyendo esto, regañaban, y consultaban matarlos.
34 Entonces levantándose en el concilio un Fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerable a todo el pueblo, mandó que sacasen fuera un poco a los apóstoles.
35 Y les dijo: Varones Israelitas, mirad por vosotros acerca de estos hombres en lo que habéis de hacer.
36 Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien; al que se agregó un número de hombres como cuatrocientos: el cual fue matado; y todos los que le creyeron fueron dispersos, y reducidos a nada.
37 Después de éste, se levantó Judas el Galileo en los días del empadronamiento, y llevó mucho pueblo tras sí. Pereció también aquél; y todos los que consintieron con él, fueron derramados.
38 Y ahora os digo: Dejaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá:
39 Mas si es de Dios, no la podréis deshacer; no seáis tal vez hallados resistiendo a Dios.
40 Y convinieron con él: y llamando a los apóstoles, después de azotados, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y soltáronlos.
41 Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre.
42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.
COMENTARIO BÍBLICO
5.33-39 Ellos, oyendo esto, regañaban… Dejemos que sea Dios quien obre a nuestro favor, pues Él lo puede hacer, aun permitiendo que quienes menos esperamos actúen en nuestro beneficio. Aunque sean desconocidos y pensemos que tienen malas intenciones contra nosotros, el Señor usó como instrumento a Gamaliel, quien hizo ver algo ciertamente importante: que la obra de Dios nadie la puede detener.
5.40 Y convinieron con él: … El concejo estuvo de acuerdo con Gamaliel; no obstante, decidieron azotar a los siervos de Dios y, antes de soltarlos, los amenazaron para que ya no predicaran más el Nombre de Jesús. Sin embargo, era evidente que ellos no tomarían en cuenta tales amenazas, porque tenían una gran encomienda.
5.41, 42 Y ellos partieron de delante del concilio… Lo dicho anteriormente: no solo no acatarían tales amenazas, sino que se gozaban por el sufrimiento al que eran sometidos por la causa de Cristo. Día con día continuaban predicando por las casas. Como Iglesia, hoy debemos retomar la tarea de ir por los hogares llevando el evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
TEXTO AUREO:
Hechos 5.41
“Y ellos partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre.”
LUCES DEL TEXTO AUREO
Hechos 5.41 revela el espíritu verdadero del discipulado: los apóstoles salieron del concilio gozosos por ser tenidos por dignos de padecer afrenta por el Nombre de Cristo. Recordaron las palabras del Señor: «Gozaos y alegraos… porque vuestra merced es grande en los cielos», entendiendo que la persecución ha acompañado siempre a los profetas y fieles de Dios. Su primer experiencia de sufrimiento por Cristo les resultó dulce, porque lo consideraron un honor. Pedro mismo más tarde afirmó: «Si sois vituperados en el Nombre de Cristo, sois bienaventurados». Donde el mundo blasfema, el creyente glorifica a su Señor.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo:
Escrito entre el 60-62 d. C.; los acontecimientos ocurrieron alrededor del año 30-33 d.C.
Lugar: En Jerusalén.
Diccionario Bíblico
Hilel, casa de. Discípulo del rabí Hilel, el anciano (activo desde 30 a. C. – 10 a. C.). Más tolerante hacia los gentiles que la casa de Samay. El rabí Gamaliel, con quien estudió el apóstol Pablo (Hech. 5.34; 22.3), puede haber sido el nieto de Hilel.
Verdad Central
Ninguna oposición humana puede detener la obra de Dios; Él sostiene a Sus siervos aun en medio de amenazas y sufrimientos. Los apóstoles consideraron un honor padecer por el Nombre de Cristo y perseveraron con valentía.
Doctrina de la Lección
Esta lección muestra que la Iglesia del Señor ha sido perseguida desde el principio. Los sacerdotes y ancianos de Israel buscaban matar a los apóstoles, cumpliendo lo que Jesús enseñó en Juan 10.1-4: habría quienes pensarían servir a Dios al perseguir a los suyos. Dios usó el consejo de Gamaliel para librarlos. Aprendemos también que la persecución no puede detener la obra de Dios; nos ha sido concedido no solo creer en Él, sino padecer por Él.
BOSQUEJO “La Liberación de los Apóstoles”
Propósito:
Mostrar que Dios, en su soberanía, protege a su pueblo incluso usando medios inesperados, y que la obediencia a Dios debe prevalecer sobre el temor al hombre.
Enseñanza Toral
La oposición no detuvo la obra de Dios. La iglesia primitiva enfrentó amenazas, azotes y prohibiciones, pero permaneció firme. Dios incluso utilizó a Gamaliel, un fariseo respetado, para preservar la vida de sus siervos. Los apóstoles, lejos de lamentarse, se gozaron de haber sido tenidos por dignos de padecer por Cristo. La verdadera fe no se oculta ante el sufrimiento, sino que lo convierte en testimonio del poder y la fidelidad de Dios.
Introducción
La predicación del evangelio siempre incomodó al poder humano. En este pasaje, vemos que los apóstoles enfrentaron la furia del concilio: fueron azotados y se les prohibió hablar en el Nombre de Jesús. Sin embargo, su respuesta no fue evasiva ni temerosa, sino gozosa y perseverante. Esta escena revela el carácter de una iglesia que dependía completamente de Dios: obediente en su misión, valiente ante la oposición y llena de propósito en su servicio.
I. Por el Consejo de Gamaliel (vv. 33–39)
a) Ante la furia del concilio. Los apóstoles, obedeciendo el mandato de Dios, continuaron proclamando el mensaje de salvación, y esa fidelidad provocó la indignación del concilio, que deseó darles muerte. Al escuchar la verdad, sus corazones se llenaron de ira, porque la verdad confronta y desnuda el pecado del poder humano. Los hombres intentaron silenciar el mensaje del evangelio, ignorando que nadie puede apagar la voz de Dios. Así sucede también hoy: cuando la luz del evangelio brilla, las tinieblas se inquietan, porque la Palabra divina siempre desenmascara la mentira y expone la injusticia.
b) Su intervención. Sin embargo, por providencia divina intervino Gamaliel, un fariseo respetado y maestro de la ley, quien con sabiduría recordó al concilio los movimientos del pasado —como los de Teudas y Judas el Galileo— que terminaron en fracaso. Sus argumentos fueron certeros, su conclusión clara y su consejo prudente: si esta obra era de Dios, no podría ser destruida. A lo largo de la historia, el Señor ha utilizado incluso voces externas para proteger a su pueblo. La prudencia de Gamaliel se convirtió en un instrumento visible de la providencia divina.
c) La Providencia divina. La soberanía de Dios se reveló en medio del conflicto. Aunque parecía que los enemigos del evangelio triunfaban por el poder que ostentaban las autoridades judías y que los apóstoles estaban en peligro, Dios intervino de manera tan singular que solo se podía admirar Su grandeza. En cada circunstancia adversa, el Señor demostró que nada escapa a Su control. Así también la iglesia, en toda época, debe confiar plenamente en que Dios gobierna sobre los hombres y las circunstancias, aun cuando todo parezca estar en contra.
II. Después de ser Azotados (v. 40)
a) Castigo físico. Los apóstoles fueron azotados —probablemente con treinta y nueve latigazos, según la ley establecida en Deut. 25.3—. Aunque no fueron ejecutados, esta no fue una experiencia fácil ni un momento que pudiera causar deleite físico. Como cristianos, no debemos rechazar el dolor, la aflicción o la adversidad; seguir a Cristo puede implicar sufrimiento físico, emocional o social. Sin embargo, la promesa del Señor permanece firme: “He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28.20b).
b) Prohibición reiterada. Se les ordenó no hablar más en el Nombre de Jesús. Resulta revelador observar cómo las autoridades judías llegaron a sentirse tan incómodas ante el Nombre del Señor Jesucristo que, ya fuera por las continuas menciones de los apóstoles o por la acusación de sus propias conciencias, preferían evitar pronunciarlo. Con esa prohibición repetida, creyeron que podrían apagar la fe. Sin embargo, la iglesia se vio nuevamente ante una decisión crucial: ¿obedecer a Dios o a los hombres?
c) Perseverancia silenciosa. Llenos del Espíritu, los apóstoles asumieron una actitud ejemplar: no protestaron, pero tampoco se detuvieron. Ya habían hecho su profesión de fe cuando declararon: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios” (Hech. 4.19), y su convicción era clara: la obediencia a Dios pesa más que el temor al hombre. La fe verdadera no necesita alzar la voz para resistir; le basta con seguir obedeciendo.
III. Gozosos de Padecer por Cristo (vv. 41–42)
a) Gozo en medio del dolor. Los cristianos se distinguen de los que no lo son por cómo reaccionan cuando padecen: el mundo ve el sufrimiento como derrota, pero el creyente lo ve como ocasión de obediencia y fidelidad. En este pasaje, los apóstoles no se quejaron: se alegraron. Entendieron que padecer por el nombre del Señor no era una desgracia, sino un honor. El sufrimiento por el evangelio no es vergüenza, es privilegio. Por eso Pedro escribe: “Si sois vituperados en el nombre de Cristo, sois bienaventurados” (1 Ped. 4.14). Y, como enseña el Catecismo Menor de Westminster, “el fin principal del hombre es glorificar a Dios y gozar de Él para siempre”; padecer por Cristo también forma parte de ese gozo eterno.
b) Continuidad en la enseñanza. Los apóstoles y los demás hermanos en Cristo no cesaron de predicar, tanto en el templo como en las casas. Su fervor era evidente: el Espíritu Santo los guiaba y la obra del Señor avanzaba sin detenerse. Nada podía ni debía interrumpir la misión. Al final, la fidelidad no se mide por lo que decimos en tiempos de paz, sino por lo que hacemos cuando llegan las pruebas.
c) Testimonio para la iglesia. El tema de la persecución, aunque en sí mismo no es motivo de celebración, muestra algo admirable: en lugar de debilitar a la iglesia, la fortalece y la vuelve más vigorosa. Los creyentes aprenden a sufrir con propósito; miran a Aquel que padeció en la cruz y entienden que nada de lo que se sufre por su nombre pasa desapercibido delante de Él. Nuestra generación necesita recuperar esta verdad: el sufrimiento por Cristo no es fracaso, es semilla de crecimiento.
Conclusión
Este pasaje deja un juicio claro e ineludible: la obra de Dios no depende del permiso de los hombres ni puede ser detenida por el poder religioso o político. Cuando Dios determina que el evangelio sea predicado, lo hará aun sirviéndose de medios inesperados, de opositores moderados como Gamaliel o de siervos sufrientes como los apóstoles. Por tanto, toda iglesia que cede al temor del hombre se coloca contra el propósito de Dios, y toda iglesia que obedece a Dios sobre los hombres se coloca bajo Su protección. El sufrimiento por Cristo no es señal de derrota, sino evidencia de fidelidad y de que el Reino de Dios está actuando.
CATECISMO MENOR. Pregunta 77
¿Qué se nos exige en el noveno mandamiento?
El noveno mandamiento nos exige que sostengamos y promovamos la verdad entre hombre y hombre como también nuestra buena fama y la de nuestro prójimo, especialmente en dar testimonio. Zac. 8.16; Hch. 25.10; Ef. 4.25; 3ª Jn. 12; Pr. 14.5, 25; 1ª P. 3.16.
APLICACIÓN DE LA LECCIÓN
ANÁLISIS SINTÉTICO |“La Liberación de los Apóstoles” Hechos 5.33-42
1. Fue de manera oportuna; pues ya consultaban matarlos
2. Por la intervención de Gamaliel
3. La obra de Dios nadie la puede deshacer, la obra de los hombres tarde o temprano se desvanece
4. Con la prohibición de no hablar en el nombre de Jesús
5. Es un gozo padecer por el Señor Jesucristo
Cuestionario
1. ¿Quién era Gamaliel?
2. ¿Cuál fue el consejo de Gamaliel?
3. ¿Qué pasó con Teudas y Judas?
4. ¿Se puede deshacer la obra de Dios?
5. ¿Por qué estaban gozosos los apóstoles?
Enseñanzas Prácticas
1. El salmo cuarenta y seis nos dice: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Y así se cumplió en la vida de los apóstoles; pues de manera oportuna el Señor usó al respetable Gamaliel para intervenir y convencer al concilio de dejar en paz a los apóstoles; agregando que si su obra era de los hombres se desvanecería, mas si era de Dios, no la podrían deshacer. Hermanos, tenemos la seguridad de que hacemos la obra de Dios, por lo tanto, no desmayemos y continuemos firmes en el trabajo del Señor.
2. Servir y sufrir por el Señor es un gozo y privilegio. Por eso, cuando pasemos por pruebas, pensemos que Él sufrió y murió por nosotros. Amados hermanos, no nos cansemos de enseñar y predicar a Jesucristo.
ILUSTRACIÓN. Consecuentes con nuestra fe
La siguiente frase burlona de un ateo, hizo que un cristiano se convirtiera en un fervoroso predicador del Evangelio: «Si yo creyese lo que vosotros los cristianos decís creer sobre el juicio venidero, y que los que rehúsan a Cristo serán condenados, yo me andaría por las calles de Londres, aunque fuera a gatas, advirtiendo a la gente día y noche que huyera y buscara refugio de la ira venidera». Estimado hermano, nosotros sabemos que esto es verdad, por tal motivo, prediquemos el Evangelio de Jesucristo con fervor, sin temor a padecer por Su Nombre.


