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Lección 13 Marzo 29 de 2026

  • Admin
  • 3 abr
  • 9 min de lectura

“La Necesidad de Diáconos”

 

MATERIAL BÍBLICO

1. Lecturas Diarias

Domingo          | Nombramiento de jueces. Éxodo 18.13-26

Lunes               | Nuestros deberes cristianos. Romanos 12.3-8

Martes             | El fin de todas las cosas y la conducta cristiana. 1 Pedro 4.7-11

Miércoles        | Ocuparse de los más pequeñitos. Mateo 25.31-46

Jueves              | Saludo a los santos, obispos y diáconos. Filipenses 1.1-2

Viernes            | Hacedores de la Palabra. Santiago 1.19-27

Sábado             | Requisitos para los diáconos. 1 Timoteo 3.8-13

 

2. Lectura Devocional:

1 Timoteo 3.8-13

 

PASAJE IMPRESO:

Hechos 6.1-7

1  EN aquellos días, creciendo el número de los discípulos, hubo murmuración de los Griegos contra los Hebreos, de que sus viudas eran menospreciadas en el ministerio cotidiano.

2  Así que, los doce convocaron la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos a las mesas.

3  Buscad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio, llenos de Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra.

4  Y nosotros persistiremos en la oración, y en el ministerio de la palabra.

5  Y plugo el parecer a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, y a Felipe, y a Prócoro, y a Nicanor, y a Timón, y a  Parmenas, y a Nicolás, prosélito de Antioquía:

6  A estos presentaron delante de los apóstoles, los cuales orando les pusieron las manos encima.

7  Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalem: también una gran multitud de los sacerdotes obedecía a la fe.

 

COMENTARIO BÍBLICO

 

6.1 En aquellos días, creciendo el número…

Qué bueno es el crecimiento en la obra de nuestro Dios, pero con ello también vienen grandes responsabilidades y muchas necesidades que suplir. La iglesia se hizo numerosa, y con ello la atención a los necesitados, particularmente las viudas, se hizo notable y surgió la necesidad de varones dispuestos a servir a Dios en esta parte.

 

6.2-4 Así que, los doce convocaron a la multitud…

La responsabilidad de la predicación ya estaba dada a los apóstoles, y sin embargo atendían al parecer las demás necesidades; pero ante la multitud no eran suficientes y estaban descuidando lo esencial en ellos. Por lo tanto, convocaron a la Iglesia para que, guiados por Dios, se diesen a la tarea de elegir de entre ellos a los varones idóneos para el nuevo ministerio en la Iglesia, varones de fe y llenos del Espíritu Santo de Dios.

 

6.5-7 Y plugó el parecer a toda la multitud…

La elección se dio conforme a la voluntad de Dios. Los varones son encabezados por Esteban, varón lleno del Espíritu Santo, y sin duda los siete que quedaron tenían el mismo testimonio y la gran disposición de servir a Dios en la naciente Iglesia. Dejémonos guiar por el Señor para que los ministerios los realicen los que sean escogidos por Dios para ello.

 

TEXTO AUREO:

Hechos 6.3

“Buscad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio, llenos de Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra.”

 

LUCES DEL TEXTO AUREO

Hechos 6.3 presenta las bases del orden diaconal en la Iglesia: hombres «de buen testimonio», «llenos de Espíritu Santo» y «de sabiduría». El buen testimonio es requisito indispensable para el oficio, conforme a 1 Timoteo, donde se demanda reputación ante la Iglesia y los de afuera. El ser llenos del Espíritu indica madurez espiritual, no dones extraordinarios. La sabiduría garantiza aptitud para los asuntos prácticos de la congregación.

 

PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

Punto Histórico

Tiempo:

Escrito entre el 60-62 d. C.; los acontecimientos ocurrieron alrededor del año 30-35 d. C.

Lugar:

En Jerusalén.

 

Diccionario Bíblico

 

Diácono. Hechos 6.5. Ministerio y oficio cuyos orígenes se encuentran en el cristianismo primitivo y cuya finalidad era prestar funciones de asistencia.

 

Verdad Central

El crecimiento de la Iglesia requiere orden, discernimiento y siervos maduros; por ello, los apóstoles establecieron el ministerio de los diáconos para atender las necesidades del pueblo, mientras ellos perseveraban en la oración y la Palabra, mostrando que la iglesia la obra avanza cuando cada llamado cumple su función.

 

Doctrina de la Lección

En esta lección aprenderemos la importancia de atender a los más necesitados en la iglesia y de no despreciar a nadie, St. 2.1-2. También vemos el valor de los distintos ministerios y oficios, y cómo cada uno cumple una función esencial. Los apóstoles tenían la responsabilidad de la oración y la predicación de la Palabra de Dios, por lo que fue necesario nombrar diáconos que atendieran el servicio diario.

 

BOSQUEJO “La Necesidad de Diáconos”

 

Propósito:

Que la iglesia comprenda que el servicio diaconal surge por dirección del Espíritu Santo para atender con justicia las necesidades del pueblo de Dios.

 

Enseñanza toral: El diaconado es un ministerio digno y necesario establecido por Dios para el servicio justo en la iglesia. Por medio de él se atienden las necesidades materiales del pueblo, permitiendo que los ministros de la Palabra perseveren en la oración y en la predicación fiel del Evangelio.

 

Introducción

El crecimiento de la iglesia ha sido motivo de gozo, pero también trajo nuevas responsabilidades. En Hechos capítulo 6, vemos que la iglesia primitiva enfrentó un desafío logístico que amenazaba la unidad. Ante esto, la respuesta de los apóstoles no fue evasiva ni superficial: se eligió a hombres llenos del Espíritu Santo para servir con justicia. Este evento demuestra que el oficio de diácono no es menor, sino necesario, en esta clase repasaremos este acontecimiento.

 

I. Ante el Crecimiento de la Iglesia (v. 1)

a) Multiplicación de discípulos. La iglesia crecía rápidamente por la gracia de Dios. Cada día se añadían más creyentes y, conforme aumentaba el número de discípulos, también aumentaban las necesidades. Ese crecimiento numérico exigía un crecimiento organizacional y espiritual. Por eso la iglesia buscó la dirección del Señor para saber cómo responder al momento que estaba viviendo. Como dice Matthew Henry: “El aumento de discípulos trajo nuevas pruebas, pero también nuevas oportunidades.”

b) Reclamo justo de los helenistas. Las viudas de origen griego fueron desatendidas; se decía que eran “menospreciadas”. En medio de la unidad que resaltaba entre los creyentes comenzaron a aparecer ciertas fisuras en el trato, y en parte no de manera intencional, sino por razones culturales. Los que provenían del mundo helénico hablaban griego, mientras que los que vivían en Judea hablaban arameo; estas y otras diferencias produjeron cierta distancia, y allí surgió una tensión cultural

c) La sensibilidad pastoral. El problema no pasó desapercibido para los apóstoles; escucharon la queja y entendieron que era una ocasión para afirmar la comunión y mostrar que la fe de la iglesia dependía del poder del Señor y no de la capacidad humana. En este momento a los apóstoles se les vio atentos a las necesidades del pueblo. Ya no vivían centrados en sí mismos, como alguna lo vez lo hicieron discutiendo quien sería el mayor (Lc. 22.24), sino actuando con verdadera madurez espiritual.

 

II. Un Acto de Justicia (vv. 2–4)

a) Reconocimiento de límites ministeriales. Los apóstoles reconocieron que la situación debía atenderse, pero también que ellos no podían hacerlo personalmente, porque ya estaban dedicados a un ministerio que no debían descuidar: la oración y la Palabra. Con esto no menospreciaron el servicio a las mesas; más bien señalaron que la carga era demasiada para ellos. Y aunque no se dan cifras exactas, es evidente que ya eran varios miles de creyentes. Por eso, el Señor les dio discernimiento y, como en el caso de Moisés (Ex. 18.17–23), establecieron que el trabajo debía distribuirse. Como enseña la Confesión de Fe de Westminster, Cap. XXV.3: “Dios ha dado a la iglesia oficiales para la edificación del cuerpo.”

b) Delegación con sabiduría. Se propuso, entonces, buscar hombres capacitados espiritualmente. El ministerio del diaconado no solo requiere habilidad para servir, sino, ante todo, que quienes lo ejerzan estén llenos del Espíritu Santo. Su tarea no se reduce a cubrir una necesidad material, sino a hacerlo desde la fe, con humildad, sencillez y amor fraternal, confiando en que Dios proveerá lo necesario. Así el servicio diaconal se vuelve un testimonio espiritual, no solo una ayuda práctica.

c) Enfoque en lo esencial. La solución permitió que cada ministerio cumpliera su propósito, asegurando que la obra del Señor no se detuviera. En este incidente se evidenció un nuevo frente de ataque del enemigo, que ya había intentado frenar la predicación mediante la persecución, sin lograrlo; al contrario, aquello fortaleció a la iglesia. Por eso ahora procuraba actuar desde dentro, buscando provocar división y distraer a los apóstoles para que descuidaran su llamado. Sin embargo, la Palabra de Dios no se detuvo, y la ayuda llegó justo donde era necesaria.

 

III. Su Elección (vv. 5–7)

a) Criterios espirituales. Los requisitos para quienes eran llamados al diaconado no fueron superficiales, sino profundamente espirituales: debían ser de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. No se elegían diáconos por simpatía o por sus capacidades humanas, sino por su madurez espiritual y su testimonio de fe. Más adelante, el apóstol Pablo reafirmó este perfil en 1 Tim. 3.8–13, recordando que en la iglesia del Señor no solo se necesitan manos dispuestas, sino corazones llenos del Señor.

b) Aprobación de la iglesia. La propuesta agradó a toda la congregación, que reconoció como oportuna la instrucción y dirección de los apóstoles para elegir diáconos que atendieran este ministerio. Algo digno de destacar es que esta elección fue realizada por la iglesia misma y no impuesta por los apóstoles, como ocurrió con anterioridad al escoger a Matías (Hch. 1.23). Con esta decisión, la unidad de la comunidad se fortaleció y el espíritu de servicio se consolidó entre los creyentes.

c) Resultado bendecido. Lucas, el escritor del libro, destacó con claridad que las decisiones y acciones de la iglesia, bajo la dirección del Espíritu Santo, hicieron que la Palabra siguiera creciendo y que los discípulos se multiplicaran. El testimonio alcanzó tal fuerza que incluso muchos sacerdotes llegaron a creer. La iglesia que se organiza conforme a la voluntad de Dios produce fruto espiritual. Como bien resume William Hendriksen en su comentario sobre Hechos 6.1–7: “La organización no es enemiga del Espíritu, sino su aliada cuando se somete a la Palabra.”

 

Conclusión:

Esta lección, “La Necesidad de los Diáconos”, deja una verdad innegable: una iglesia que crece sin dirección espiritual corre el riesgo de dividirse; pero una iglesia guiada por el Espíritu Santo se fortalece en medio de los desafíos. La elección de los primeros diáconos demuestra que la organización, cuando se somete a la Palabra, no apaga al Espíritu, sino que coopera con Él. Donde hay orden, santidad y servicio, hay fruto y crecimiento verdadero. La fidelidad al Señor no se expresa solo en la predicación, sino también en el servicio lleno de amor.

 

 

CATECISMO MENOR. Pregunta 78

¿Qué se nos prohíbe en el noveno mandamiento?

El noveno mandamiento nos prohíbe todo lo que perjudica a la verdad, o que daña a nuestro buen nombre o al de nuestro prójimo. Col. 3.9; Lv. 19.16; Sal. 12.3; 15.3; Prov. 6.16–19; Lc. 3.14; 2ª Co. 8.20, 21; Sal. 15.3.

 

APLICACIÓN DE LA LECCIÓN

ANÁLISIS SINTÉTICO | “La Necesidad de Diáconos” Hechos 6.1-7

1. Por el crecimiento de la Iglesia

2. Para atención de las viudas

3. Para que los apóstoles no descuidaran su trabajo principal, predicar la Palabra de Dios

4. Las cualidades de los diáconos

5. La elección de los siete diáconos

 

Cuestionario

1. ¿Por qué se eligieron a los diáconos?

2. ¿Cuál es el trabajo de los diáconos?

3. ¿Por qué los apóstoles no cubrieron esta necesidad?

4. ¿Cuáles deben ser la característica de los diáconos?

5. ¿Qué aprendimos hoy?

 

Enseñanzas Prácticas

1. Qué es una bendición tener diáconos en nuestras iglesias para atención de los necesitados. Que los diáconos sean sencillos y con mucha disposición de servir. Que los diáconos verdaderamente se consagren y no descuiden su ministerio.

2. Si pensamos que para la atención de las viudas y demás necesitados no se requiere de varones muy calificados, nos equivocamos. En el versículo 3, la Palabra de Dios nos dice que estos hermanos (los diáconos) deben ser de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría. Así que, de acuerdo a la Palabra, seamos cuidadosos y busquemos la dirección del Señor al elegir a nuestros oficiales.

 

ILUSTRACIÓN. ¿De qué me servirá?

Un eminente siervo de Dios sufrió una enfermedad crónica, que le hizo consultar a varios médicos, todos los cuales declararon que la enfermedad era incurable y que viviría más o menos tiempo, según la forma en que procediera; por tal razón, le dieron unánimemente el consejo de dejar su trabajo y la vida de actividad que llevaba en el servicio del Evangelio. —Si me entrego al reposo —preguntó el famoso teólogo—, ¿cuánto tiempo viviré? —Unos seis años —respondieron los doctores. —¿Y si continúo en mi trabajo? —Tres años a más tardar. —En tal caso, caballeros —replicó el activo servidor de Dios—, prefiero vivir dos o tres años haciendo un trabajo útil para mi Señor y Salvador, que seis años en ociosidad. Estimado Diácono ¿qué haría usted si éste fuera su caso?


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