Lección 13 Marzo 29 de 2026
- Admin
- 3 abr
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PARA JÓVENES E INTERMEDIOS “La Necesidad de Diáconos”
Propósito: Enseñar al joven que el Señor requiere manos para su obra santa.
Introducción: En esta lección veremos cómo Dios guió a los apóstoles para que se estableciera el ministerio del diaconado, que es un hermoso ministerio enfocado al cuidado de las cosas materiales y también espirituales de la iglesia.
I. Ante el crecimiento de la iglesia, v. 1
a) La obra de Dios requiere cada día más manos. Fueron días muy gloriosos, una iglesia sin comparación, pero desde luego la honra y gloria era para Dios, quien mandó a su Espíritu para guiar a la iglesia en la labor y crecimiento de la obra santa del Señor Jesús.
b) Pero surgió también lo humano de la iglesia. Estas son las cosas con las cuales la iglesia siempre va a estar batallando en este mundo: la discordia, la falta de amor.
c) Al crecimiento de la iglesia y al llevar la forma de vida de cuidar que no hubiera algún necesitado entre ellos, se volvió compleja la atención correcta de todos y entonces empezaron a existir las murmuraciones entre los griegos y los hebreos acerca del cuidado de las viudas de unos y de otros, y que unas eran tratadas mejor que otras.
II. Un acto de justicia, vv. 2-4
a) Los doce convocaron a la iglesia para solucionar dicho problema. Para que ellos no se ocuparan del cuidado material de la iglesia, sino que cumplieran con el ministerio de la predicación de las buenas nuevas de la Salvación.
b) Propusieron buscar a siete varones para que ellos se encargaran del cuidado de las viudas y las necesidades materiales que había en la iglesia.
c) Y ellos continuaran con la predicación de la Palabra de Dios. Fue una sabia determinación, así ellos continuarían con la predicación de las buenas nuevas de la salvación.
III. Su elección, vv. 5-7
a) La iglesia aceptó dicho acuerdo. Con esta disposición estaban solucionando el problema que estaba afectando la vida de la iglesia.
b) Y propusieron a siete varones temerosos de Dios. Fueron Esteban, varón lleno del Espíritu de Dios y de fe, a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía.
c) Y fueron ordenados para el santo ministerio del diaconado. Y poniendo los apóstoles las manos en sus cabezas fueron ordenados a este ministerio de mucha bendición para la iglesia.
Conclusión: Amados jóvenes, el Señor quiere usar nuestras vidas para su gloria; que nadie se rehúse. Amén.


