Lección 28, Julio 10 del 2022
- Admin
- 1 jul 2022
- 11 Min. de lectura
“Abraham, Sara y Abimelech”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo El sueño de los madianitas. Jueces 7.7-14
Lunes Sueño de la mujer de Pilato. Mateo 27.11-19
Martes Abraham en Egipto. Génesis 12.11-20
Miércoles Los siros temen. 2º Samuel 10.8-19
Jueves Los enemigos temen ante el muro. Nehemías 6.14-19
Viernes El temor de los acompañantes de Jonás. Jonás 1
Sábado Moradas en lugares estériles. Job 39.1-9
2. Lectura Devocional:
Génesis 26.1-11
PASAJE IMPRESO:
Génesis 20.1-18
1 De allí partió Abraham a la tierra del Mediodía, y asentó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.
2 Y dijo Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelech, rey de Gerar, envió y tomó a Sara.
3 Empero Dios vino a Abimelech en sueños de noche, y le dijo: He aquí muerto eres a causa de la mujer que has tomado, la cual es casada con marido.
4 Mas Abimelech no había llegado a ella, y dijo: Señor, ¿matarás también la gente justa?
5 ¿No me dijo él: Mi hermana es; y ella también dijo: Es mi hermano? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto.
6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con integridad de tu corazón has hecho esto; y yo también te detuve de pecar contra mí, y así no te permití que la tocases.
7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido; porque es profeta, y orará por ti, y vivirás. Y si tú no la volvieres, sabe que de cierto morirás, con todo lo que fuere tuyo.
8 Entonces Abimelech se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oídos de ellos; y temieron los hombres en gran manera.
9 Después llamó Abimelech a Abraham y le dijo: ¿Qué nos has hecho? ¿y en qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado? lo que no debiste hacer has hecho conmigo.
10 Y dijo más Abimelech á Abraham: ¿Qué viste para que hicieses esto?
11 Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Cierto no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer.
12 Y a la verdad también es mi hermana, hija de mi padre, más no hija de mi madre, y toméla por mujer.
13 Y fue que, cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, yo le dije: Esta es la merced que tú me harás, que en todos los lugares donde llegáremos, digas de mí: Mi hermano es.
14 Entonces Abimelech tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas, y diólo á Abraham, y devolvióle a Sara su mujer.
15 Y dijo Abimelech: He aquí mi tierra está delante de ti, habita donde bien te pareciere.
16 Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es por velo de ojos para todos los que están contigo, y para con todos: así fué reprendida.
17 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó á Abimelech y a su mujer, y a sus siervas, y parieron.
18 Porque había del todo cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelech, a causa de Sara mujer de Abraham.
COMENTARIO BÍBLICO
20.1-7 De allí partió Abraham a la tierra del Mediodía… Desde que el hombre cayó en pecado, se ha corrompido en extremo, si para el tiempo de Abraham, ya se temía de la maldad de la gente, sin embargo la estrategia que acordó Abraham con su esposa, es egoísta en parte y riesgosa por la otra, porque en verdad se protege Abram de morir, pero expone a su mujer tremendamente, y ante los ojos de Dios expuso también al pueblo donde llegó ya que por su causa Dios pudo haber hecho terrible destrucción en aquel lugar por salvaguardar a esta pareja, pero Dios no es injusto y dio a conocer a Abimelech su plan si él se atrevía a tocar a la mujer de Abraham, a lo que el objetó haber sido engañado y sin embargo eso no lo libraba de morir por la poderosa mano de Dios.
20.8-16 Entonces Abimelech se levantó de mañana… Aunque Abimelech no era temeroso de Dios, supo entender la gravedad de la situación en la que se encontraba, pero sobre todo por la advertencia de Dios que fue determinante para él y su pueblo, hoy Dios sigue advirtiendo a la gente y esta permanece indiferente sin duda que vendrá sobre ellos destrucción de repente. Abram le debía a Abimelech una explicación del porque el engaño, a lo que expresó su temor por causa de su mujer, pero que en el trasfondo Sara y él eran medios hermanos, por lo que consideró que no había mentido, pero hay un riesgo para ambas partes. Seamos veraces, es el consejo de la Palabra de Dios, y evitemos grandes complicaciones.
20.17, 18 Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó á Abimelech… El arrepentimiento sincero ante Dios y reconociendo su falta, restaurará al hombre si se aparta de hacer el mal, Abraham tuvo que reconocer su error y pecado. Dios lo perdonó al recomendarle a Abimelech que Abraham su siervo oraría por él y sanaría él y todos los de su casa, porque la sentencia de Dios sobre ellos fue que serían estériles.
TEXTO ÁUREO:
Génesis 20.17
“Entonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó á Abimelech y a su mujer, y a sus siervas, y parieron”.
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Podemos observar en el texto de este día, que antes de que Abraham entrara a Gerar, le dijo a Sara su mujer y a los moradores de aquel lugar que ella era su hermana, con el fin de que le reservaran la vida, sin embargo, sabemos, por lo que la Biblia dice, que Sara era su hermana, en el sentido de que era hija de su padre, aunque no de su madre. Abraham oró a Dios a favor de Abimelech y lo sanó y a su mujer y a sus siervos y parieron volviendo a su vida normal, Dios había cerrado la matriz de la casa de Abimelech y todo esto debido a causa del asunto de Sara. Indudablemente que Abraham fue un siervo fiel del Señor, pues Dios escuchó su oración. En Santiago 15.16 podemos leer lo siguiente: “Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogar los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo obrando eficazmente, puede mucho.”
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto histórico
Tiempo:
1445 al 1405 a. C., aproximadamente
Lugar:
Entre el Sinaí y Moab.
Diccionario Bíblico
Forastero:
Que procede de otro lugar distinto a aquel en el que se encuentra. Que es extraño o ajeno.
Errante:
Que va de un lugar a otro sin tener residencia o emplazamiento fijos o sin destino determinado.
Verdad Central
Las Santas Escrituras son imparciales al referir las debilidades de los más notables caracteres, Dios hace saber en sueños a Abimelech el peligro que corre, peligro de pecado, advirtiéndole que aquella mujer estaba casada. La frase “muerto eres” impresionó Abimelech. Admite su apelación a que lo hizo en la integridad de su corazón, Dios le responde“yo también sé que con integridad de tu corazónhas hecho esto”,v.6. Nótese que es motivo de consuelo para los que sean honestos saber que Dios conoce su honestidad. Abimelech permite a Abraham habitar en el lugar y dar regalos reales a Sara en compensación por el mal en que había incurrido, finalmente Abraham oró a Dios parasanidad de toda la casa de Abimelech.
Doctrina de la Lección
Movido por un prejuicio, procurando su supervivencia (Gn.20.11), Abram ocultó, a los de Gerar, que su esposa era Sara, afirmando, en su lugar, que era su hermana (Gn.20.1-2, 12). Basado en esto, Abimelech, sin querer hacer mal (Gn.20.5-6), tomó a Sara para su aren (Gn.20.2); sin embargo, Dios no le permitió tocarla, poniéndolo bajo pena de muerte si no la devolvía (Gn.20.7). Abram mostró flaqueza al promover esta mentira, pecando contra Dios (Stg.4.17).
BOSQUEJO: “Abraham, Sara y Abimelech”
Propósito:
Aprender que los creyentes más consagrados pueden caer en algún pecado. Para que estemos alertas y esto no nos acontezca.
Enseñanza Toral:
Dios siempre ayudará a sus hijos y les dará el auxilio que necesitan, para sacarlos de los peligros y graves problemas que se les presentan en la vida, al sufrir las tentaciones de este mundo.
Introducción:
No toda la historia de la vida de Abraham es referida para honra de él. Notemos que las Sagradas Escrituras son imparciales cuando tratan las debilidades, aún de los hombres de Dios y creyentes más notables como lo fue Abraham, pero volvió a negar a Sara como su esposa.
I. La Intervención de Dios, vv. 1-7
a) Por la recaída de Abraham. Dejando Mamre, Abraham movió su campamento hacia el S. O., y lo asentó entre Cades y Shur. Pasó una temporada en Gerar, una tierra de pastoreo, rica y bien regada de agua. Estando allí fue tentado a mentir, quizás por el temor a la gente entre quienes se encontraba. Dijo que Sara era su hermana y se hizo culpable de mentira nuevamente (Gn.12.13). Fue un pecado deliberado y premeditado, un acto de desconfianza de Dios, capaz de producir efectos desastrosos. Vemos como los buenos creyentes pueden cometer un pecado y recaer en el por la tentación que los asalta y la debilidad de su carne. Seamos cuidadosos para que esto no nos suceda.
b) Para librar a Sara del peligro. Las consecuencias de la mentira de Abraham de acuerdo con Sara no se hicieron esperar. Abimelech dio instrucción de que trajeran a Sara a su casa para hacerla una de sus esposas. Los reyes orientales por muchos siglos han reclamado el derecho de llevar a su harén cualquier mujer soltera que les guste. El padre o hermano puede lamentar tal acto como una calamidad, pero nunca pondrán resistencia ni se discute el supuesto derecho real. Dios interviene y protege a Sara del peligro, como debe hacer todo esposo, cuidar a su esposa de todo mal y no exponerla.
c) Para evitar pecar a Abimelech. Dios le hace saber en sueños a Abimelech que la mujer que ha tomado es casada y lo amenazó con muerte segura a él y a todos los suyos si no devolvía a Abraham su esposa. Vemos como el pecado va de la mano con el peligro de muerte, (Ro.6.23). Abimelech protesta su inocencia y honradez en aquel proceder y Dios lo admite diciendo que por eso no permitió que la tocara y le manda devolverla inmediatamente. Los sueños eran forma común de comunicación de Dios con los creyentes y aún con los paganos. Ellos lo creían y tenían que obedecer; cuánto más nosotros que tenemos su Santa Palabra.
II. La Vindicación de Sara, vv. 8-16
a) De manera pública. Abimelech llevó a cabo lo que Dios le había ordenado y al día siguiente convocó a sus siervos y les relató lo sucedido. Ellos se alarmaron grandemente porque pensaron que vendría sobre ellos el castigo divino, cosa que hacía poco tiempo se había manifestado sobre Sodoma, Gomorra y las provincias cercanas. Sabían que Abimelech había llevado a Sara a su casa y pudieron pensar lo peor; pero era necesario dar a conocer que no la había tocado. Nuestra honra y buen prestigio son muy valiosos (1 Pd.2.17).
b) Con severa reprensión a Abraham. Después de hablar con sus siervos Abimelech mandó llamar a Abraham y lo reprende duramente por su conducta vergonzosa, pero también lo hace con mansedumbre. Con toda calma le expone la injuria que Abraham le ha hecho y cuánto lo ha sentido. Le hace ver que lo que hizo no tiene justificación y que lo puso en peligro de pecado. Esto es humillante para el patriarca como siervo de Dios, reprendido por un príncipe pagano. Debemos esforzarnos en ser distinguidos por nuestro amor a la Biblia, guardar el día del Señor y sobre todo decir siempre la verdad.
c) Con un generoso presente. En desagravio de la ofensa hecha en quitarle su esposa, Abimelech se la devolvió con un regalo, (tomó ovejas y vacas, y siervos y siervas y dio todo a Abraham). También le dijo que habitara en su tierra donde mejor le pareciera. Además, le dio a Sara una gruesa suma de dinero, como reparación del daño o expiación de la falta y hacer que se disimule la ofensa. Era costumbre entre los orientales resarcir los daños en propiedad ajena y también debemos hacerlo actualmente, (Ex. 21.32).
III. La Intervención del Patriarca, vv. 17-18
a) Como profeta. Esta es la primera vez que encontramos la palabra “Profeta” en la Biblia, y no significa que Abraham era un anunciador de sucesos futuros, sino uno que tenía relaciones íntimas con Dios, una posición privilegiada con el Señor y era un intercesor poderoso, al que Dios le llamó “mi amigo” (Is.4.1-8). Dios describió a Abraham como un profeta que con su intercesión podría quitar la culpa de Abimelech y mostrarle el camino de la vida y la sanidad. Sólo por la oración de Abraham podrían Abimelech y los suyos salvar la vida y recibir la salud. Oremos por nuestros enemigos deseando la bendición de Dios para todos, (Mat. 5.44).
b) Al orar por Abimelech. La mano de Dios había descendido ya contra Abimelech, sobre su mujer y sus siervos de alguna manera inexplicable para nosotros, pero que ellos entendían muy bien. Abraham hace uso de una amabilidad propia de un profeta, una actitud digna de un siervo de Dios. Con toda humildad y su grande fe rogó al Señor por la salud de aquel varón, y su familia y sus siervos afligidos y Dios envió bendición. Así los siervos de Dios deben orar siempre por la Iglesia y los creyentes unos por otros implorando la misericordia divina.
c) Es motivo de bendición. Tan pronto como Abimelech llevó a Sara a su casa, Dios trajo a él y todos los suyos una plaga que consistía en una enfermedad que hacía imposible que engendraran hijos. Cuando Abraham intercede por él, la enfermedad desaparece de ellos inmediatamente. Dios fue el que trajo la enfermedad sobre Abimelech y su casa, y es a Él quien Abraham dirigió su oración como el Dios personal, vivo y verdadero. Fue Él también el que trajo la salud en respuesta a la oración de Abraham. Si alguno está enfermo haga oración (Stg.5.13).
Conclusión:
Evitemos decir mentiras y caer en graves problemas como le sucedió a Abraham. Aunque Dios siempre nos ayudará en los conflictos, evitemos que esto nos suceda.
CATECISMO MAYOR:
Pregunta 80
¿Pueden los creyentes estar seguros infaliblemente de que están en el estado de gracia, y que perseverarán en él para salvación?
Todos los que son verdaderos creyentes en Cristo y se esfuerzan en andar con buena conciencia delante de Él[1], pueden, (sin una revelación extraordinaria, por la fe que descansa en la verdad de las promesas de Dios y por la capacidad que les da el Espíritu para discernir en ellos aquellas gracias a las cuales son hechas las promesas de vida[2], y dándoles testimonio con sus espíritus de que son los hijos de Dios[3]), estar seguros de que están en el estado de gracia y que perseverarán en él para salvación[4]. [1] 1 Jn.2.3 [2] 1 Co.2; 12; 1Jn.3.14, 18, 19, 21, 24; 4.13, 16; He.6.11, 12 [3] Ro.8.16 [4] 1 Jn.5.13
APLICACIÓN DE LA LECCION
ANÁLISIS SINTÉTICO / “Abraham, Sara y Abimelech”
Génesis 20.1-18
1. Abraham y Sara llegan a Gerar
2. De nuevo Abraham presenta a Sara como su hermana
3. Abimelech toma a Sara por mujer
4. Dios interviene y Abimelech devuelve a Sara
5. Abraham intercede a favor de Abimelech y Dios sana al rey y a los suyos
Cuestionario
1. ¿En qué condición habitó Abraham en Gerar?
2. ¿Fue correcto que Abraham dijera que Sara era su hermana?
3. ¿Cuál fue la advertencia de Dios al rey, por haber tomado a Sara por mujer?
4. ¿Cuál fue la respuesta de Abimelech ante la advertencia de Dios?
5. ¿Cuál fue la consecuencia sobre Abimelech y los suyos, por tomar a Sara?
Enseñanzas Prácticas
1. Veinticinco años (aproximadamente) después de mentirle al rey de Egipto, Abraham recayó en la misma mentira, al decirle al rey Abimelech que Sara era su hermana. Aunque las circunstancias nos orillen a mentir o a cometer otro pecado, debemos mantenernos firmes y confiar en el Señor.
2. Dios es fiel a sus promesas y una vez más intervino para proteger a Sara. Con esto el Señor no estaba aprobando la mentira a la que también Sara se unió; sino que por misericordia los guardó de Abimelech. Pero no pudieron escapar de la reprensión de este rey pagano. Por último, Abraham ora por Abimelech y el Señor sana al rey y a los suyos.
ILUSTRACIÓN. Él tiene cuidado de vosotros
Hay un himno muy conocido que ha dado consuelo a miles de cristianos y que es original del pastor Franck E. Graeff. Pero hubo un tiempo en que este hombre de Dios, gran amigo de los niños y de todos aquellos con quienes entraba en contacto fue llamado a pasar de duras experiencias. Mientras soportaba una de estas pruebas, fue presa de una severa depresión, sintiendo dudas y un intenso dolor físico. Graeff fue a las Escrituras en busca de fortaleza, y las palabras de 1 Pedro 5. 7: “Porque Él tiene cuidado de vosotros”, le hablaron al corazón. Así cuida el Todopoderoso de los suyos, como cuidó a Abraham y a Sara su mujer.


