Lección 31 Agosto 01 del 2021
- Admin
- 11 ago 2021
- 10 Min. de lectura
“El llamamiento de Eliphaz a Job”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo La boca del necio le perjudica. Proverbios 18.1-9
Lunes El impío ensalzado. Salmo 37.35-40
Martes Maravillas de Dios. Salmo 77.11-20
Miércoles Bondades de Dios. Salmo 68.7-18
Jueves Dios riega la tierra. Salmo 104.10-18
Viernes Castigo con fruto. Hebreos 12.5-11
Sábado Paz en el hogar. Salmo 122
2. Lectura Devocional:
San Lucas 13.1-5
PASAJE IMPRESO:
Job 5.1-27
1 Ahora pues da voces, si habrá quien te responda; ¿Y a cuál de los santos te volverás?
2 Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia.
3 Yo he visto al necio que echaba raíces, y en la misma hora maldije su habitación.
4 Sus hijos estarán lejos de la salud, y en la puerta serán quebrantados, y no habrá quien los libre.
5 Su mies comerán los hambrientos, y sacaránla de entre las espinas, y los sedientos beberán su hacienda.
6 Porque la iniquidad no sale del polvo, ni la molestia brota de la tierra.
7 Empero como las centellas se levantan para volar por el aire, así el hombre nace para la aflicción.
8 Ciertamente yo buscaría a Dios, y depositaría en él mis negocios:
9 El cual hace cosas grandes é inescrutables, y maravillas que no tienen cuento:
10 Que da la lluvia sobre la haz de la tierra, y envía las aguas por los campos:
11 Que pone los humildes en altura, y los enlutados son levantados á salud:
12 Que frustra los pensamientos de los astutos, para que sus manos no hagan nada:
13 Que prende a los sabios en la astucia de ellos, y el consejo de los perversos es entontecido;
14 De día se topan con tinieblas, y en mitad del día andan a tientas como de noche:
15 Y libra de la espada al pobre, de la boca de los impíos, y de la mano violenta;
16 Pues es esperanza al menesteroso, y la iniquidad cerrará su boca.
17 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
18 Porque él es el que hace la llaga, y él la vendará: él hiere, y sus manos curan.
19 En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal.
20 En el hambre te redimirá de la muerte, y en la guerra de las manos de la espada.
21 Del azote de la lengua serás encubierto; ni temerás de la destrucción cuando viniere.
22 De la destrucción y del hambre te reirás, y no temerás de las bestias del campo:
23 Pues aun con las piedras del campo tendrás tu concierto, y las bestias del campo te serán pacíficas.
24 Y sabrás que hay paz en tu tienda; y visitarás tu morada, y no pecarás.
25 Asimismo echarás de ver que tu simiente es mucha, y tu prole como la hierba de la tierra.
26 Y vendrás en la vejez a la sepultura, como el montón de trigo que se coge a su tiempo.
27 He aquí lo que hemos inquirido, lo cual es así: óyelo, y juzga tú para contigo.
COMENTARIO BÍBLICO
5.1-7 Ahora pues da voces, si habrá quien te responda…
El discurso continúa y tiene la misma temática, la comparación de los justos y de los impíos e inclusive que los que hacen maldad les va bien, ¿porque no irle mejor a los santos de Dios? La perspectiva es puramente humana basada en experiencias del pasado, no hay nada solido con qué acusar al justo Job, que la evidencia de un sufrimiento sin explicación o sin razón aparente, pues Job no reconoce que él le haya fallado a Dios en algo y esto les causa molestia a sus amigos pues esperan que Job se humille y reconozca su falta.
5.8-16 Ciertamente yo buscaría a Dios…
Un llamado para buscar a Dios en tiempo de aflicción, Dios Todopoderoso y maravilloso en sus obras que hace, reconocerlo y aceptar que solo Él es Dios vivo y verdadero, que atiende el campo a su tiempo enviando la lluvia que es una grande bendición para las plantas y halla producción en el tiempo estimado para ello, así es también en la vida del hombre que le busca en verdad, las bendiciones no se hacen esperar y son abundantes. Dios que libra de peligros mil y de personas que pueden causar daño al justo, los ciega para que no vean a los hijos de Dios y los dañen, eso hace Dios y muchas veces no recibe gratitud de nadie pues ignoran su obrar.
5.17-27 He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga: …
Muchas cosas no aplican en la vida de Job y sin embargo no quiere decir que no sirva el consejo. Pues Job estaba consciente que no era castigo lo que enfrentaba sino, una terrible prueba, pero el consejo es muy bueno, pues no debemos menospreciar en un momento dado la corrección o castigo del Todopoderoso, pues sabe que es lo mejor para nosotros y lo que necesitamos para nuestro caminar. Seis aflicciones y la séptima no te tocarán, es la promesa que, aunque suframos Dios no nos dejará jamás, pues en nuestra condición como humanos tenemos que enfrentar todas estas cosas difíciles, pero al final tendremos nuestra recompensa. Tiempos mejores vendrán en la vida del hombre que teme a Dios y tendrá muchos beneficios hasta que llegue a la vejez.
TEXTO ÁUREO:
Job.5.17
“He aquí, bienaventurado es el hombre a quién Dios castiga: por tanto no menosprecies la corrección del Todopoderoso”.
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Dios tiene un solo propósito que es el bien y aún sus castigos ofrecen oportunidades para mayores bendiciones. Si Eliphaz estuviera en el lugar de Job, buscaría a Dios, al Dios grande en poder y maravilloso en todos sus caminos. Dios es tan bueno que aún en el desierto envía las lluvias (Job 5.10-11). Destruye las maquinaciones de los impíos; hace que el pobre tenga esperanza mientras que los impíos son avergonzados, les cierra la boca; aún los castigos son parte de su bondad, y Job debía considerarse afortunado porque Dios lo aflige para poder bendecirlo más ricamente. Esperando Eliphaz que la aflicción produzca frutos de justicia, presenta un hermoso cuadro de la restauración de Job y de su futuro feliz. Tendrá la oportunidad divina, abundancia y seguridad; volverá a tener un hogar feliz y una descendencia numerosa como la hierba de la tierra (5.24-25); y llegará al fin de sus días feliz y contento.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto histórico
Tiempo:
1445 al 1405 a. C., aproximadamente
Lugar:
Entre el Sinaí y Moab.
Diccionario Bíblico
Inescrutable:
Que no puede conocerse, saberse ni averiguarse.
Frustrar:
Dejar un propósito sin efecto. Dejar a una persona sin una cosa que esperaba. No dar un trabajo o un esfuerzo el resultado esperado.
Prender:
Asir, agarrar, sujetar algo. Sujetar una cosa a otra mediante un alfiler, unas puntadas, etc. Asegurar a una persona privándola de la libertad, y principalmente, ponerla en la cárcel por delito cometido u otra causa.
Prole:
Linaje, hijos o descendencia de alguien. Conjunto numeroso de personas que tienen algo en común.
Verdad Central
Prosigue Eliphaz con su razonamiento a la de ahora a los infieles testigos de la verdad en todas las edades (v.1) quienes aseguran: 1. Que el pecado es la ruina de los pecadores v. 25). 2. Que la aflicción es la suerte común de la humanidad (v. 6-7). 3. Que nuestro deber durante la aflicción es acudir a Dios quien puede y quiere ayudarnos (v. 8-16). 4. Que las aflicciones que se soportan bien, resultan bien, en particular, si Job estuviese en mejor disposición, podría estar seguro de que Dios tenía reservadas para él grandes bendiciones (v.17-27).
Doctrina de la Lección
Para Eliphaz todo sufrimiento del hombre (especialmente el de Job) era el resultado de un pecado grave cometido (Job 4.7-9). Su teoría era que, aún para los ángeles (santos), no existía otra explicación: Job sufría como castigo de su maldad (Job 5.1). Basado en este pensamiento, Eliphaz hizo un llamamiento al patriarca a buscar el favor del bondadoso Dios (Job 5.8), sometiéndose a su corrección (Job. 5.17), para ser liberado de su aflicción (Job 5.18). Las palabras de Eliphaz están impregnadas de sabiduría aplicable al hombre impío, pero no al justo Job, pues su calamidad no era como castigo, sino para prueba de su fe (Stg. 1.2-4; 5.11).
BOSQUEJO: “El llamamiento de Eliphaz a Job”
Propósito:
Que oigamos el llamado de Dios a una mejor relación con Él, para andar en sus caminos y servirle con todo nuestro corazón.
Enseñanza Toral:
Dios amorosamente nos corrige por medio de castigos para enmendarnos o probarnos en la fe porque nos ama y desea nuestro bienestar espiritual. De este modo nos llama a una mejor relación con Él.
Introducción:
Eliphaz el Temanita reprende a Job y lo acusa de flaquear en su fe y da por hecho que estaba sufriendo por causa de sus pecados no confesados; por lo cual lo llama a recapacitar y volverse a Dios arrepentido de sus maldades. En todas las personas esto es muy necesario.
I. Ante la falsa prosperidad de los impíos, vv. 1-7
a) Porque carecen de paz. Desde nuestro nacimiento estamos corrompidos y no tenemos paz con Dios. Dañados primero por el pecado original y después por los pecados cometidos voluntariamente al estar alejados de Dios. Él no aceptará la oración de los impíos cuando clamen a Él, ni los ángeles acudirán en su ayuda si el Señor no lo ordena (Jn.9.31). El pecado de la envidia y la ira son dos maldades que causan enfermedad y finalmente la muerte del hombre. Dios nos ordena evitar el enojo, la ira y la envidia (Ef.4.31; Pr.14.30; 24.1). Igual hemos de hacer con todos los demás pecados.
b) No disfrutan sus bienes. La prosperidad de los impíos es de corta duración, pues aun cuando vivan muchos años, su abundancia viene a la ruina y no la disfrutan (Sal. 37.35, 36). Por eso Eliphaz intenta convencer a Job de su pecado y le hace ver que su fin ha llegado como a cualquier inicuo: sus bienes se acabaron, sus hijos y sus sirvientes murieron violentamente y él está expuesto a morir en aquella enfermedad. Eliphaz alude que los Sabeos y los Caldeos como aves de rapiña se llevaron las posesiones de Job por causa de sus pecados. Así sucede a los verdaderos impíos, pero el caso de Job es diferente.
c) Viene sobre ellos aflicción inevitable. Todas las calamidades en la vida del hombre no suceden por casualidad, sino como consecuencia del pecado, no solo del pecado original heredado de nuestros padres, sino también de nuestros pecados comunes cometidos cada día. El pecado humano es la causa de los males en la naturaleza (Sal.7.14, 15). No busquemos la culpa en otras direcciones y lugares, sino en el interior de nuestro corazón, (Mt.15.19). Si Eliphaz desea que Job reflexione, recibamos su llamado para hacerlo.
II. En base a la bondad de Dios, vv. 8-16
a) Le aconseja buscarlo. Eliphaz disminuyendo el tono duro de sus palabras, le aconseja a Job buscar a Dios desde su aflicción. Esto hemos de hacer cuando la adversidad llega a nuestra vida (1 Cr.16.11; Sal. 27.8). La oración es el medio adecuado para clamar a Dios y rogarle que nos ayude. Según Eliphaz, Job en lugar de quejarse y protestar, debe humillarse y buscar a Dios y su misericordia. Este consejo es bueno para Job y para nosotros en esta época de tanta aflicción que nos ha tocado vivir (Stg.5.13).
b) Manifestada en sus maravillas. La razón para buscar a Dios es porque sólo Él es hacedor de abundantes y grandes maravillas en el universo y en todo el mundo. Las leyes que gobiernan y rigen el movimiento de los astros y los fenómenos de la naturaleza en la tierra, como la lluvia que moja el campo según Dios lo indica, de manera que se nutran los mantos acuíferos y la tierra produzca hierba y árboles que den su fruto para alimentar hombres y animales (Sal.104.10-24). Si Dios hace maravillas en la naturaleza y en el universo, lo hará en nosotros también si lo buscamos desde nuestra aflicción confiados en su bondad.
c) Demostrada en su gobierno del mundo. También Dios gobierna el mundo con su misericordia y su bondad, al levantar a los humildes y humillar a los soberbios, evitando que tengan éxitos. El deshace los planes de maldad de muchos hombres y mujeres que andan lejos del buen camino, y evita que hagan sufrir a los desamparados. Los pobres y menesterosos siempre han sufrido en manos de personas malas e injustas. Solo Dios los ayuda si lo buscan desde su aflicción, porque es bondadoso y socorre a todos los que buscan su ayuda (Sal. 35.10; 72.13).
III. Al arrepentimiento, vv. 17-27
a) Por medio del castigo. Todo castigo de parte de Dios de momento nos produce tristeza y dolor, pero después da resultados favorables en nuestra vida. Si Dios nos castiga es para reconsiderar nuestro comportamiento y arrepentirnos de nuestros pecados. Es entonces que nos acercamos a Él, buscamos su Santa Palabra y nos arrodillamos ante su presencia. No rechacemos las pruebas o castigos de Dios porque son muestra de su amor y procura nuestro bien espiritual (He.12.5, 6).
b) Con promesas de bendiciones de Dios. Cuando Dios nos castiga, finalmente en su misericordia nos socorre como sus hijos para librarlos del hambre y de la guerra y de todas las tribulaciones. Seis y siete veces significa que cuantas veces aparezcan Él nos ayudará. Dios libra sus hijos de la lengua de los impíos, de destrucción repentina, y malas plagas, pero debemos arrepentirnos de nuestros pecados y corregirnos. Es entonces que hay prosperidad en las propiedades, negocios, profesión o empleos conforme a su voluntad; porque Dios bendice y sostiene a quienes se vuelven a Él en busca del perdón de pecados y la paz de su corazón.
c) Para tener un final feliz. Quien acepta la corrección divina y se vuelve a Dios tendrá muchas bendiciones en su vida familiar. Dios hará que sus días se alarguen si así lo determina y sean días fructíferos. Si Dios prolonga la vida de quienes se arrepienten aún en la vejez serán de bendición y ejemplo inspirador para quienes lo rodean (Sal. 92.12-15). Cierto es que nadie en buenas condiciones de salud desea morir, sino que deseamos llegar a viejos; entonces busquemos siempre a Dios y estemos en buena relación con Él, dispuestos a que haga en nuestra vida su santa voluntad.
Conclusión:
Todas las correcciones que Dios nos envía son para nuestro bien y debemos recibirlas de buena gana, sobre todo cuando nos llama al arrepentimiento.
CATECISMO MAYOR
Pregunta 31
¿Con quién fue hecho el Pacto de Gracia?
El Pacto de Gracia fue hecho con Cristo como segundo Adán, y en Él con todos los elegidos como su simiente [1]. [1] Gá.3.16; Ro. 5. 15; Is.53. 10, 11
Enseñanzas Prácticas
1. Eliphaz estaba muy seguro y confiado de su razonamiento, que no solo incitaba a Job a que le dé una prueba de alguien que, siendo una persona justa e íntegra, haya sufrido tanto como él está sufriendo. En el Temanita aflora la creencia general que el sufrir es el resultado de nuestro pecado.
2. Es por eso que Eliphaz llama al arrepentimiento a Job, a que tome la corrección del Todopoderoso. Cuando juzgamos creyendo que tenemos la razón, nos sentimos capaces de condenar y poner al que sufre en parangón, con los malvados, por el hecho de haberlo perdido todo, incluyendo a sus hijos y su propia salud.
ILUSTRACIÓN. La niña juiciosa
Un escritor cuenta de un padre que tuvo que castigar a su hijita. Esta, de momento, lloró, pero poco después la pequeña vino a su papá y se sentó sobre sus rodillas abrazándole fuertemente, y empezó a decirle: —Papá, te quiero mucho, mucho. —¿Por qué me quieres, cariño? —Dijo recordando que hacía poco rato la había hecho resentir castigándola. —Porque tú intentas hacerme buena —contestó. Eliphaz juzgó mal a Job, pues Dios no lo estaba castigando; sin embargo, las palabras que dijo son verdad, ya que cuando nuestro Padre Celestial nos disciplina, tiene como propósito nuestra santificación.



