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Lección 33 Agosto 15 del 2021

  • Admin
  • 11 ago 2021
  • 11 Min. de lectura

“La Comparecencia de Job ante Dios”

MATERIAL BÍBLICO

1. Lecturas Diarias

Domingo Los que no tienen nuestra esperanza. 1ª Tesalonicenses 4.13-18

Lunes La carne como soplo que va. Salmo 78.33-42

Martes Valor de la vida. Ecclesiastés 9.1-10

Miércoles Queja y desmayo delante de Dios. Salmo 77.1-10

Jueves Descanso al acostarse. Proverbios 3.21-35

Viernes Lo días del hombre son vanidad. Ecclesiastés 1

Sábado Misericordias de Dios cada mañana, aún en medio del dolor. Lamentaciones 3.1-24


2. Lectura Devocional:

Salmo 90.1-17

PASAJE IMPRESO:

Job 7.1-21

1 Ciertamente tiempo limitado tiene el hombre sobre la tierra, y sus días son como los días del jornalero.

2 Como el siervo anhela la sombra, y como el jornalero espera el reposo de su trabajo:

3 Así poseo yo meses de vanidad, y noches de trabajo me dieron por cuenta.

4 Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Y mide mi corazón la noche, y estoy harto de devaneos hasta el alba.

5 Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; mi piel hendida y abominable.

6 Y mis días fueron más ligeros que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza.

7 Acuérdate que mi vida es viento, y que mis ojos no volverán a ver el bien.

8 Los ojos de los que me ven, no me verán más: tus ojos sobre mí, y dejaré de ser.

9 La nube se consume, y se va: así el que desciende al sepulcro no subirá;

10 No tornará más a su casa, ni su lugar le conocerá más.

11 Por tanto yo no reprimiré mi boca; hablaré en la angustia de mi espíritu, y quejaréme con la amargura de mi alma.

12 ¿Soy yo la mar, o ballena, que me pongas guarda?

13 Cuando digo: mi cama me consolará, mi cama atenuará mis quejas;

14 Entonces me quebrantarás con sueños, y me turbarás con visiones.

15 Y así mi alma tuvo por mejor el ahogamiento, y quiso la muerte más que mis huesos.

16 Aburríme: no he de vivir yo para siempre; déjame, pues que mis días son vanidad.

17 ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y que pongas sobre él tu corazón,

18 Y lo visites todas las mañanas, y todos los momentos lo pruebes?

19 ¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva?

20 Pequé, ¿qué te haré, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me has puesto contrario á ti, y que a mí mismo sea pesado?

21 ¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no seré.


COMENTARIO BÍBLICO

7.1-6 Ciertamente tiempo limitado tiene el hombre

Mucho de cierto tienen las palabras de Job en este planteamiento buscando explicar por qué desea su muerte en medio de esta prueba, y en efecto nuestros días están determinados en la tierra, pero no sabemos cuándo y cómo será nuestra partida y mucho menos podemos propiciar que así sea, debemos aprender a esperar en Dios pues Él conoce nuestro tiempo, sobre todo en algo tan delicado. También es verdad la fragilidad de nuestro cuerpo y más ante las enfermedades como en el caso de Job que se desprendía su piel y despedía mal olor, lo asemeja al trabajo de un jornalero, que es fatigado por el sol y busca la sombra y anhela el descanso del día el cual disfruta como ninguno, aunque al día siguiente se levanta para continuar con su jornada. Así es la vida del hombre un continuo trabajar, pero si esperamos en Dios tendremos nuestra respuesta a lo que ignoramos en esta vida y si entregamos nuestra vida al servicio de Jesucristo, disfrutaremos del verdadero descanso en la gloria eterna de nuestro Dios.


7.7-16 Acuérdate que mi vida es viento

Son temporales o pasajeros los elementos con los que compara Job la vida del hombre y es cierto que solo estamos de paso en este mundo, no por eso vamos a vivir quejándonos, debemos aprovechar el tiempo para corregir o enmendar nuestra vida a fin de agradar al que la da con misericordia renovada cada mañana, los que hoy nos ven, al morir ya no nos verán más, pues pasaremos a una vida espiritual, los que creemos en Cristo Jesús a gozar de las promesas dadas en su Palabra, el hombre no vuelve a la tierra después de morir, por eso mientras vivamos es nuestra oportunidad de procurar un mejor lugar para pasar la eternidad y esto solo se logra por medio de nuestro Señor Jesucristo. Las quejas de Job podrían ser justificadas por el sufrimiento al que estaba sometido, pero amados recordemos las enseñanzas de nuestro Dios que debemos dar gracias a Dios en todo y que todas las cosas nos ayudan a bien, si confiamos y esperamos las promesas eternas que Él tiene para sus escogidos que creen en Él.


7.17-21 ¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas

Que podemos hacer o decir ante la presencia del Todopoderoso, más que agradecer que aunque seamos indignos se digna a mirarnos y bendecirnos todos los días, pues bueno y misericordioso es nuestro Dio, Job pudo declararse inocente ante sus amigos que le acusaban, pero ante Dios que todo lo sabe no le queda más que humillarse y reconocer que si hay alguien que sepa si hay algo malo en él, ese es Dios y lo reconoce como todo hombre debe hacerlo, porque si ofendemos a nuestro Dios sin saberlo nosotros, necesitamos de su perdón y hay que pedirlo a tiempo antes que sea demasiado tarde.


TEXTO ÁUREO:

Job 7.7

“Acuérdate que mi vida es viento, y que mis ojos no volverán a ver el bien”.


LUCES DEL TEXTO ÁUREO

La vida humana es muy breve y llena de sinsabores. Como el jornalero anhela que termine el día para recibir su salario, así Job se lamenta de sus prolongados sufrimientos y desea que venga la muerte. Ha sufrido por meses, y durante ese tiempo su piel se ha puesto requemante cubierta de costras y gusanos. “mi carne está vestida de gusanos y de costras de polvo; mi piel hendida y abominable”. Job no espera quedar libre de tanta miseria; sus días pasan rápidamente, y cuando terminan, él ya no volverá a su casa. Su visión del futuro en estos versículos es triste y sin esperanza alguna. Acuérdate que mi vida es viento, y que mis ojos no volverán a ver el bien.


PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

Punto histórico

Tiempo:

1445 al 1405 a. C., aproximadamente

Lugar:

Entre el Sinaí y Moab.


Diccionario Bíblico

Devaneo:

Delirio, desatino, desconcierto. Distracción o pasatiempo vano o reprensible.

Abominar (abominable):

Condenar y maldecir a alguien o algo por considerarlo malo o perjudicial. Aborrecer (tener aversión, asco, repugnancia). Término aplicado en la Escritura a los objetos muy detestables, como los ídolos.

Lanzadera:

Pieza móvil de las máquinas de coser que guía el hilo inferior. Utensilio en forma de figura de barco pequeño, con una canilla o carrete dentro, que usaban los tejedores para tramar los hilos y la urdimbre.

Quebrantar (quebrantarás):

Romper, separar con violencia. Traspasar, violar una ley, palabra u obligación. Debilitar la salud o la fortaleza de alguien. Molestar, fatigar, causar pesadumbre o desabrimiento. Profanar un lugar sagrado o entrar en él sin permiso.


Verdad Central

Continua Job expresando la amargura que siente por su aflicción, justificándose el deseo de morir. 1. Se lamenta de nuevo, en su interior y con sus amigos, de su aflicción y de la constante agitación en que se halla (v. 1-6). 2. Se vuelve hacia Dios (v. 7) para que ponga fin rápidamente a su situación actual (v. 7-10). 3. Para que se dé cuenta en la miserable condición en que se encuentra (v. 11-16). 4. Para que cese de contender con él, le perdone sus pecados y le alivie rápidamente su miseria (v. 17-21).

Doctrina de la Lección

Job, en medio de su pesado dolor (Job 6.2-3), se dirigió a Dios para expresarle, con toda franqueza (Job 7.11), su deseo de descansar del sufrimiento que le agobiaba (Job 7.2-3; Is. 57.1; Ap.14.13). El patriarca no encontraba sosiego de noche ni de día (Job 7.4-6, 13-14). Era preferible morir, por lo que pedía a Dios poner rápido fin a su calamidad (Job 7.7-10). Solicitaba a Dios (como dudando ahora de su propia integridad) que dejara de contender con él: que perdonara sus pecados, que acabara con su situación actual (Job 7.19-21).

BOSQUEJO: “La Comparecencia de Job ante Dios”

Propósito:

Que conozcamos las calamidades de nuestra vida humana y nos preparemos para nuestro final y estar con Dios.

Enseñanza Toral:

Aun cuando jamás entenderemos la causa de muchos males que vienen a nuestra vida, debemos poner nuestra fe en Dios el cual en su momento nos devolverá el bienestar perdido.

Introducción:

Job continúa expresando la amargura que siente por causa de su aflicción y abre sus labios para referir algunas verdades respecto a la vida humana tan llena de miserias que no puede evitar.


I. En relación a su calamidad, vv. 1-6

a) Tiene una vida limitada. La vida humana tiene un límite que Dios en su soberanía le ha determinado. Nosotros desconocemos cuántos serán los años de nuestra existencia en este mundo y procuramos prolongar nuestra vida por todos los medios legítimos que Dios ha puesto a nuestro alcance. Sin embargo, Dios ha determinado el día, la hora y circunstancias en que pasaremos a la eternidad. Para esto cada uno debe estar preparado en buena relación con Dios (Is.55.5, 7), creyendo en Cristo como nuestro Salvador y consagrados a su servicio.

b) Posee meses de infortunio. Los días de Job en medio de la aflicción eran muy pesados y anhela en su corazón que terminen sus problemas para tener un poco de reposo. Los días pasaban y se hacían meses y sus aflicciones no acababan. Job compara su anhelo como el del siervo que desea la sombra y la busca, o como el del jornalero en espera del reposo de su trabajo. Había llegado hasta a desear su muerte para poner fin a su sufrimiento. Los creyentes sabemos que en el cielo tendremos paz y gozo incomparable en presencia del Señor.

c) Su cuerpo era repugnante. El estado físico de Job era lamentable. Por una parte, su cuerpo estaba agotado, y por la otra, su piel y todo su cuerpo llegaron a un estado de repugnancia. La enfermedad lo cubrió de gusanos y costras de polvo con sangre seca que hacía más asqueroso el aspecto de su cuerpo. En esta condición se acuerda del tiempo en que gozó de bienestar y prosperidad que pasaron rápido; en cambio el tiempo de aflicción se le hace muy largo. Cuando Dios nos bendice disfrutemos, y cuando nos da la aflicción soportemos pacientemente (Ec.7.14). En el tiempo de bienestar busquemos a Dios, antes que vengan los días malos (Ec.12.1).


II. Por la brevedad de la vida, vv. 7-16

a) Reconoce que su vida es viento. Le dice a Dios que se acuerde que su vida es viento que pasa, se va y no vuelve. Dios lo sabe muy bien y no necesita que Job se lo recuerde, porque después de vivir el hombre casi mil años, lo redujo a setenta y ochenta (Gn.5.27; Sal. 90.10). Pero sabe Job que Dios siempre ha estado con él, solo que no se explica porque no lo sana o lo lleva a su presencia. Está consciente que si Dios lo deja morirá, pues nuestra vida depende de Dios, no de las circunstancias buenas o malas en que nos encontramos.

b) Comparada con una nube. Job piensa en la proximidad de su muerte y compara la vida humana con una nube que aparece en el cielo por poco tiempo y se desvanece (Stg.4.14). El hombre muere y su cuerpo es llevado al sepulcro de donde no saldrá hasta la resurrección de los muertos según su orden (1 Ts.4.16; Ap.20.4-6). Mientras llega la resurrección correspondiente los cuerpos de los muertos están en el sepulcro y no pueden salir para ir a su casa. Ante su vida tan breve y la sensación de la proximidad de su muerte Job quiere tener la satisfacción de expresar su tristeza en palabras. Es mejor morir orando o cantando a Dios que terminar nuestra vida quejándonos de las circunstancias.

c) Resignado espera la muerte. En la poesía del A.T., al mar violento se le consideraba rebelde contra Dios y Él lo frena con violencia, la ballena u otros monstruos marinos eran vigilados para que no hicieran daño. Por eso Job, sintiendo sus males lo cuestiona así. La elefancía produce sueños aterradores y Job se los atribuye a Dios, como se creía que de Él venían todas las visiones nocturnas, que para Job eran perturbadoras. Debemos orar a Dios para dormir plácidamente y no seamos presa de sueños aterradores (Sal.4.8). En su terrible aflicción Job prefiere morir aún estrangulado y le ruega a Dios que deje de afligirlo en los pocos días que le quedan de vida. Roguemos a Dios nos de resignación a su voluntad.


III. Ante la fragilidad de su vida, vv. 17-21

a) Considera su insignificancia. La pregunta de Job nos hace ver el deseo de saber qué tan importante es el hombre en general, y en particular él mismo como para que Dios lo sujete a pruebas tan severas que sin duda sabía tenían un propósito. Job y nosotros debemos saber que somos nada y menos que nada ante Dios (Is.40.17). Pero en Cristo su Hijo amado nos elevó a la calidad de hijos de Dios (Jn.1.12; 1 Jn.3.1). Todas las mañanas Dios derrama bendición en el mundo y quienes lo habitan; pero Job siente que todos los días Dios está allí para escrutar lo que piensa, dice o hace. La presencia de Dios es para darnos fortaleza en las pruebas o aflicción y llevarnos a la victoria.

b) Cuestiona sobre su pecado. Dios había dicho que Job era un hombre “perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. Entonces cuando Job dice: “pequé”, lo hace en forma hipotética; desea saber qué fue lo que hizo mal como para que Dios lo trate como su enemigo, lo vigile y le quite todas las fuerzas como si le tuviera temor. Recordemos que en esta vida todos sin distinción estamos expuestos a los peores sufrimientos si Dios así lo determina; a veces para corregirnos o para probar nuestra fe y fortalecerla.

c) Anhela el perdón divino. Job desea que Dios lo perdone en el caso que haya pecado porque esto significaría dejar de sufrir; ya sea que lo sane o lo lleve a su presencia. Dice Dios en su Palabra que no hay paz para el impío (Is.57.21), aunque este no es el caso de Job. Nosotros roguemos a Dios alumbre nuestra conciencia para ver nuestros pecados y abandonarlos arrepentidos de todo corazón. Entonces tendremos paz con Dios y la verdadera felicidad (Sal. 32.1). Job siente que si Dios no acude pronto en su ayuda será demasiado tarde. Busquemos a Dios para rogar su perdón mientras nos da esta oportunidad, (Is. 55.6, 7).


Conclusión:

La brevedad y la fragilidad de nuestra vida calamitosa urgen la necesidad de buscar la vida feliz con Dios por medio de la fe en Cristo.


CATECISMO MAYOR

Pregunta 33

¿El Pacto de Gracia ha sido administrado siempre de la misma manera?

El Pacto de Gracia no ha sido administrado siempre de la misma manera, sino que la administración de él bajo el Antiguo Testamento fue diferente de aquella bajo la cual se administra en el Nuevo[1]. [1]2 Co.3.6-9; He.1.1, 2; 8. 7, 8


APLICACIÓN DE LA LECCION

ANÁLISIS SINTÉTICO / “La Comparecencia de Job ante Dios”

Job 7.1-21

1. Reconociendo el tiempo limitado de los hombres

2. Mostrándole sus sinsabores de su vida nocturna

3. Y le muestra su cuerpo llagado y lleno de gusanos

4. Le muestra la rapidez con que se acerca su fin

5. Y le expresa su deseo de morir


Cuestionario

1. ¿Cómo es la vida del hombre sobre la tierra?

2. ¿Cómo compara Job su vida en medio de sus sufrimientos?

3. ¿Cuándo se hace la cama indeseable y las noches interminables?

4. ¿A qué es semejante la vida del hombre?

5. ¿Qué tan importante es el creyente que es visitado por Dios de manera continua?


Enseñanzas Prácticas

1. Bueno es que el cristiano camine por esta vida y mundo terrenal, muy consciente que es cual un nómada o peregrino, que solo está de paso y que su estancia es breve y cuando sufrimos lo indecible, no solo se desea que el tiempo sea corto, sino también la muerte.

2. Job sufre y discute en cierta forma con Dios por su situación tan triste, pero en medio de todos estos sufrimientos él se consuela con la idea que no ha de vivir para siempre en este mundo. Así nosotros debemos de ser conscientes y estar preparados para comparecer ante Dios cuando nos llame.


ILUSTRACIÓN. Incurables pero invencibles

J. Kelly Simmons, fue el editor de una revista muy reconocida en California, escribió un artículo antes de morir diciendo que su esposa y él eran “casos incurables pero invencibles”. Unos años antes, a la esposa del Sr. Simmons se le había declarado una esclerosis incurable. El Sr. Simmons dijo en el editorial: “Me di cuenta de que debía ser el apoyo de mi esposa, pero recientemente soy yo quien me he apoyado en ella. Me dijeron que tenía cáncer y que era un caso terminal”. “Aquella noche”, escribe el editor, “en el abismo del sufrimiento físico y la angustia mental, perdí toda esperanza; sin embargo, ésta vino, ya que Dios me habló a través de su Santa Palabra y entonces pude conciliar el sueño con la paz del Espíritu Santo en mí”. “Las aflicciones que mi esposa y yo sufrimos pueden ser temporalmente incurables, pero no nos vencerán”. “Mi esposa y yo nos hemos puesto de acuerdo para servir lo más que podamos a nuestro Salvador sin preocuparnos por el día de mañana”. Amado Hermano: nuestra vida es frágil y muy breve, roguemos a Dios nos enseñe a vivir nuestros días con sabiduría.



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