Lección 39, Septiembre 25 de 2022
- Admin
- 3 sept 2022
- 11 Min. de lectura
“Jacob Recibe la Bendición”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias:
Domingo Ojos que se ofuscaron. Jeremías 14.1-8
Lunes Ojos ofuscados. Marcos 6.46-56
Martes El primogénito de José. Génesis 41.50-57
Miércoles La bendición de los hijos de José. Génesis 48.13-22
Jueves El primogénito de Aarón. Números 3.1-10
Viernes Moisés bendice al pueblo. Deuteronomio 33
Sábado Salomón bendice a Dios. 2º Crónicas 6.1-12
2. Lectura Devocional:
1º Samuel 16.1-13
PASAJE IMPRESO:
Génesis 27.1-29
1 Y aconteció que cuando hubo Isaac envejecido, y sus ojos se ofuscaron quedando sin vista, llamó a Esaú, su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo. Y él respondió: Heme aquí.
2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte:
3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo, y cógeme caza;
4 Y hazme un guisado, como yo gusto, y tráeme lo, y comeré: para que te bendiga mi alma antes que muera.
5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac á Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para coger la caza que había de traer.
6 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:
7 Tráeme caza, y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga delante de Jehová antes que yo muera.
8 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando;
9 Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como él gusta;
10 Y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte.
11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño:
12 Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición.
13 Y su madre respondió: Hijo mío, sobre mí tu maldición: solamente obedece á mi voz, y ve y tráemelos.
14 Entonces él fué, y tomó, y trájolos a su madre: y su madre hizo guisados, como su padre gustaba.
15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió á Jacob su hijo menor:
16 E hízole vestir sobre sus manos y sobre la cerviz donde no tenía vello, las pieles de los cabritos de las cabras;
17 Y entregó los guisados y el pan que había aderezado, en mano de Jacob su hijo.
18 Y él fué a su padre, y dijo: Padre mío: y él respondió: Heme aquí, ¿quién eres, hijo mío?
19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.
20 Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan presto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí.
21 E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no.
22 Y llegóse Jacob a su padre Isaac; y él le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, mas las manos, las manos de Esaú.
23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú: y le bendijo.
24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy.
25 Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió: trájole también vino, y bebió.
26 Y díjole Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío.
27 Y él se llegó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, y dijo: Mira, el olor de mi hijo Como el olor del campo que Jehová ha bendecido:
28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto.
29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti: Sé señor de tus hermanos, e inclínense a ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.
COMENTARIO BÍBLICO
27.1-5 Y aconteció que cuando hubo Isaac envejecido… Los días del hombre declinan como el ocaso del día, así está establecido por Dios, y los días de la vida de Isaac estaban llegando a su fin, a si lo sentía él ante la vejez y la falta de visión porque sus ojos se habían debilitados, y creyó conveniente dar la bendición de primogénito a Esaú su hijo mayor y para ello le encargó un guisado de los que hacía con la caza que obtenía en el campo, y así lo hizo.
27.6-25 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo… No debemos pretende ayudar a Dios para que Él cumpla sus propósitos y promesas, Dios había dicho que el mayor serviría al menor y basado en eso Rebeca elaboró un plan que a la vista de Dios no estuvo nada bien, Jacob lo sabía y quería reusarse, pero también recordaba que su hermano le había vendido su primogenitura y no habría forma de cómo tomarla más que con la astucia de su propia madre y en agravio de su propio hermano. Esto provocó un gran disgusto y conflicto grave entre los dos hermanos. Dejemos que sea Dios quien obre conforme a su voluntad y sabrá en su sabiduría como nos da aquello que para el hombre es imposible.
27.26-29 Y díjole Isaac su padre: … No había marcha atrás con lo que ya se había planeado para que Jacob recibiera la bendición de su padre, quien se percató que algo no estaba del todo bien pero finalmente el momento de dar la bendición había llegado, pues Isaac lo consideraba apremiante, y expresó toda clase de bendiciones en abundancia sobre Jacob y sin duda así se cumpliría pues las bendiciones vienen de Dios y no de los hombres y fiel es Dios que prometió.
TEXTO ÁUREO:
Génesis 27.29
“Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti: Sé señor de tus hermanos, e inclínense a ti los hijos de tu madre: Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.”
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
A pesar de que Jacob obtuvo la bendición que quería, pagó un precio demasiado alto por haber engañado a su padre. Estas son algunas de las consecuencias de sus acciones: Nunca más volvió a ver a su madre; su hermano quiso matarlo; su propio tío, Labán, lo engañó; su familia se dividió a causa de la rivalidad. Esaú llegó a ser fundador de una nación de enemigos. Vivió lejos de su familia durante años. Irónicamente Jacob hubiera recibido de todos modos la primogenitura y la bendición. En tiempos antiguos la palabra de una persona la comprometía (como un contrato escrito hoy día), especialmente cuando había juramento de por medio. Por eso la bendición de Isaac era irrevocable. Cuando Esaú perdió la valiosa bendición familiar, su futuro cambió repentinamente. Reaccionó con ira y decidió matar a Jacob. Aprendamos hoy que podemos controlar nuestros sentimientos al reconocer que es una reacción nuestra; orar pidiendo a Dios fortaleza; y pedir que Dios nos ayude a ver las oportunidades que pueden seguir aún de esa circunstancia triste.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto histórico
Tiempo:
1445 al 1405 a. C., aproximadamente
Lugar:
Entre el Sinaí y Moab.
Diccionario Bíblico
Ofuscar (ofuscaron):
No dejar el exceso de luz o de brillo que una persona vea bien. Oscurecer y hacer sombra. Trastornar, conturbar o confundir las ideas, alucinar.
Aljaba:
Caja portátil para flechas, abierta por arriba y con una cuerda o correa con que se colgaba del hombro.
Velloso:
Que tiene vello, por lo general abundante.
Lampiño:
Se aplica al hombre que no tiene barba. Que tiene poco pelo o vello.
Cerviz:
Parte superior y posterior del cuello de la persona y los animales, nuca.
Verdad Central
La decisión de Isaac de hacer testamento y declarar a Esaú su heredero le pide que tenga todo a punto para la ejecución de su última voluntad. Esaú debe salir a cazar y traer alguna pieza de la que él pueda comer y bendecirle después. Rebeca está aquí urdiendo su plan para obtener el favor de Jacob, la bendición que Isaac había decidido dar a Esaú (vv. 26-29) lo abraza, en señal de especial afecto hacia él. Ora por él y en esa oración, profetiza acerca de él con tres cosas: abundancia, poder y predominio ante Dios e influencia en el cielo “malditos los que te maldijeren, y benditos los que de bendijeren”.
Doctrina de la Lección
Conforme a lo determinado por Dios (Gn.25.23; Ro. 9.12-13), Jacob recibió la bendición patriarcal que le correspondería a Esaú (Gn.27.26-30), misma que le aseguró prosperidad en la hacienda, señorío en la familia, dominio sobre las naciones y protección contra sus enemigos (Gn.27.28-29). Las palabras de esta bendición (inspiradas por el Espíritu Santo) fueron profecías que se cumplieron fielmente, conforme al pacto de Dios con Abraham (Gn.17.4-8).
BOSQUEJO: “Jacob Recibe la Bendición”
Propósito:
Enseñar que Jacob recibió la bendición de su padre Isaac de acuerdo con el plan divino. Para que la iglesia recuerde que el decreto eterno del Señor jamás será frustrado y todos confiemos en nuestro Dios.
Enseñanza Toral:
De acuerdo con el decreto eterno del Señor, Jacob recibió la bendición de su padre Isaac. Rebeca y Jacob hicieron lo que creyeron necesario para asegurar que la bendición no descansara en Esaú, ellos olvidaron que Dios no necesita que lo ayudemos, mucho menos con actos que quebrantan su Palabra como el engaño.
Introducción:
Esaú era el primogénito de Isaac, pero desde la eternidad el Señor determinó que Jacob recibiera el derecho de primogenitura y lo reveló a Rebeca. Aunque Isaac intentó dar la bendición a Esaú, esto no ocurrió, porque nada puede frustrar el plan divino.
I. Ante el Llamado de su Padre, vv. 1-5
a) En su vejez. Isaac había envejecido y quedado ciego, por lo tanto, al considerar la cercanía de su muerte, se preparó para la transmisión de la bendición patriarcal, un asunto de suma importancia. Es bueno que los padres tengamos las cosas en orden para que cuando el Señor nos llame no heredemos problemas.
b) A Esaú. Por su inclinación a Esaú, Isaac lo llamó para pedirle que cazara y le prepara su guisado favorito con el propósito de darle la bendición. Esta comida sería un medio para que el patriarca se fortaleciera, además de que era una costumbre comer y beber en las ceremonias especiales. Al llamar a su hijo mayor para bendecirlo, Isaac olvidó las palabras del Señor a Rebeca (25.23), pasó por alto que Esaú vendió su primogenitura (si es que lo sabía) y no consideró los casamientos de Esaú con mujeres cananeas; sin embargo, nada puede alterar el plan divino.
c) Escuchado por Rebeca. La esposa de Isaac oyó lo que él le dijo a Esaú y mientras su hijo mayor fue al campo para cazar, ella hizo lo necesario para que Jacob recibiera la bendición. Pero el decreto eterno de Dios es perfecto, se cumple con fidelidad porque el Señor ha establecido todas las cosas y ha preparado los medios para que sucedan, Él no necesitaba de la ayuda de Rebeca.
II. Conforme al Plan de Dios, vv. 6-25
a) La estrategia de Rebeca. Rebeca habló a Jacob, le contó lo que había oído, le pidió que trajera dos cabritos para que ella preparara comida como Isaac gustaba y después pudiera presentarse a su padre para recibir la bendición. Rebeca recordaba lo que el Señor le dijo acerca de Jacob y actuó movida por la fe en la Palabra divina, pero con obras erradas, se dejó llevar por la falacia de que el fin justifica los medios.
b) La participación de Jacob. Al principió Jacob se reusó ya que debido a las diferencias entre Esaú y él, podía ser descubierto por su padre y recibir maldición en lugar de bendición. Pero como su madre estuvo dispuesta a recibir toda la responsabilidad de este engaño, Jacob hizo todo lo que Rebeca le pidió.
c) De manera permisiva. Jacob se presentó a su padre con los vestidos de Esaú, los preciosos para las funciones sacerdotales; con las manos y cuello cubiertos con las pieles de los cabritos; con el guiso favorido de Isaac y el pan que su madre preparó. Para sostener su mentira Jacob respondió que había cazado pronto gracias a la providencia de Jehová. La estratagema estuvo a punto de ser descubierta por la diferencia de la voz, sin embargo, Isaac creyó, comió y bebió. El Señor no necesitaba de estas artimañas, pero las permitió y las encausó para el cumplimiento de su Palabra, sin quitar la responsabilidad de Rebeca y de Jacob.
III. De su Padre Isaac, vv. 26-29
a) De prosperidad. Isaac pidió a su hijo que se acercara y lo besara, Jacob lo hizo y su padre reconoció el olor del campo en sus vestidos. Después lo bendijo con el rocío del cielo, con abundancia de cosechas de la tierra, de trigo y de vino.
b) De primacía. Isaac también dio a Jacob la bendición de ser servido por pueblos y respetado por naciones; de ser señor de sus hermanos y que ellos se inclinen a él en reverencia. También transmitió la promesa divina hecha a Abraham, de que el Señor bendecirá a los que lo bendijeren y maldecirá a los que lo maldijeren (Génesis 12.3). Es importante decir que Jacob recibió todo esto por la sola voluntad del Señor, por su misericordia y gracia.
c) Con una omisión. Sin embargo, en esta bendición Isaac omitió las promesas siguientes: 1. Una descendencia numerosa. 2. Una simiente de bendición para todas las gentes, la cual es Cristo. 3. Una heredad para sus hijos. Bendiciones que más tarde Isaac dio a Jacob (Génesis 28.1-4). El plan de Rebeca no tuvo todos los resultados deseados; esto corrobora que el Señor no necesita de nuestro apoyo.
Conclusión:
Los patriarcas fueron sacerdotes y profetas del Señor para su familia, por esta razón Dios habló su Palabra a través de ellos. Al bendecir a sus hijos no hablaron de sí, sino en el nombre de Jehová. Demos gracias a Dios porque fue fiel a su pacto de Salvación en Cristo y dio continuidad a la transmisión de esta promesa.
CATECISMO MAYOR:
Pregunta 91
¿Cuál es el deber que Dios exige al hombre?
El deber que Dios exige al hombre es la obediencia a su voluntad revelada[1].
[1] Dt.29.29; Mi.6.8; 1 S.15.22; Ro.12.1, 2.
APLICACIÓN DE LA LECCION
ANÁLISIS SINTÉTICO / “Jacob Recibe la Bendición”
Génesis 27. 1-29
1. Después que su padre consideró que era el momento de darla
2. Con la ayuda de su madre Rebeca
3. Haciéndose pasar por Esaú
4. Después de que dio la comida favorita a su padre
5. Conforme al plan soberano de Dios
Cuestionario
1. ¿A quién de sus hijos, le quería dar la bendición Isaac?
2. ¿Qué fue lo que pidió Isaac antes de dar la bendición?
3. ¿Qué hizo Rebeca para que la bendición la recibiera Jacob?
4. ¿Por qué Isaac no se dio cuenta, de que no era Esaú a quien dio la bendición?
5. ¿Cuál fue la bendición que recibió Jacob?
Enseñanzas Prácticas
1. Ya había sido declarado que el mayor serviría al menor. De acuerdo a la elección soberana de Dios el elegido era Jacob. A nuestra mente le cuesta comprender esto, y a los necios les sirve de excusa para decir que no pueden creer en un Dios como el de la Biblia. Sin embargo, el problema no está en el Señor sino en nuestra mente finita; pues hay cosas que están más allá de nuestra lógica.
2. “Como está escrito: A Jacob amé más a Esaú aborrecí”. Al respecto Pablo dice: “¿Pues qué diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera” (Ro.9.13, 14). Jacob recibió la bendición de Dios por medio de su Padre, sin embargo, sufrió las consecuencias de su engaño. Nosotros podemos decir hoy, Bendito sea nuestro Dios porque sin merecerlo nos escogió para vida, y nos bendijo con toda bendición espiritual. Porque “No es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Ro.9.16).
ILUSTRACIÓN. No ayudemos a Dios
Considerando la lección de hoy, debemos reconocer que hay ocasiones en nuestra vida cristiana en que hemos tratado de “ayudar a Dios” en el cumplimiento de sus promesas, a pesar de que estas son fieles e inmutables. En estas aparentes ayudas, usamos estrategias que no agradan al Todopoderoso las cuales traen consecuencias no gratas, tal es el caso del engaño de Rebeca, mismo que Jacob consintió para recibir la bendición paterna. Como podemos ver en la Escritura, en años posteriores Jacob cosechó lo que sembró, pues fue engañado cuando le entregaron a Lea como esposa en lugar de Rachêl; tiempo después, sus hijos mayores, los cuales vendieron a José a los Madianitas, trajeron al patriarca los vestidos de su hermano despedazados y teñidos con sangre de un cordero, cayendo Jacob en el engaño de que una mala bestia le había devorado. Al final, Dios en su providencia y misericordia tuvo compasión de Jacob; pero él se hubiera evitado muchos dolores de cabeza si hubiese esperado a que el Todopoderoso obrase sin necesidad de ayudarle.


