Lección 39 Septiembre 26 del 2021
- Admin
- 17 sept 2021
- 9 Min. de lectura
Septiembre 26 de 2021
“La Integridad de Job”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo El pueblo teme hablar con Dios. Éxodo 20.18-26
Lunes Mentira de los soberbios. Salmo 119.65-72
Martes Jehová pleitea. Isaías 49.18-26
Miércoles Ser fieles a Dios, aunque cueste la vida. Daniel 3.1-18
Jueves El hipócrita daña. Proverbios 11.1-9
Viernes El rostro de Dios escondido. Salmo 13
Sábado El hombre exterior o cuerpo se va desgastando. 2ª Corintios 4.7-18
2. Lectura Devocional:
Salmo 26.1-12
PASAJE IMPRESO:
Job 13.1-28
1 He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos, y oído y entendido de por sí mis oídos.
2 Como vosotros lo sabéis, lo sé yo; no soy menos que vosotros.
3 Mas yo hablaría con el Todopoderoso, y querría razonar con Dios.
4 Que ciertamente vosotros sois fraguadores de mentira; sois todos vosotros médicos nulos.
5 Ojalá callarais del todo, porque os fuera sabiduría.
6 Oíd ahora mi razonamiento, y estad atentos a los argumentos de mis labios.
7 ¿Habéis de hablar iniquidad por Dios? ¿Habéis de hablar por él engaño?
8 ¿Habéis de hacer acepción de su persona? ¿Habéis de pleitear vosotros por Dios?
9 ¿Sería bueno que él os escudriñase? ¿Os burlaréis de él como quien se burla de algún hombre?
10 Él os reprochará de seguro, si solapadamente hacéis acepción de personas.
11 De cierto su alteza os había de espantar, y su pavor había de caer sobre vosotros.
12 Vuestras memorias serán comparadas a la ceniza, y vuestros cuerpos como cuerpos de lodo.
13 Escuchadme, y hablaré yo, y véngame después lo que viniere.
14 ¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes, y pondré mi alma en mi mano?
15 He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos.
16 Y él mismo me será salud, porque no entrará en su presencia el hipócrita.
17 Oíd con atención mi razonamiento, y mi denunciación con vuestros oídos.
18 He aquí ahora, si yo me apercibiere á juicio, Sé que seré justificado.
19 ¿Quién es el que pleiteará conmigo? Porque si ahora yo callara, fenecería.
20 A lo menos dos cosas no hagas conmigo; entonces no me esconderé de tu rostro:
21 Aparta de mí tu mano, y no me asombre tu terror.
22 Llama luego, y yo responderé; o yo hablaré, y respóndeme tú.
23 ¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi prevaricación y mi pecado.
24 ¿Por qué escondes tu rostro, y me cuentas por tu enemigo?
25 ¿A la hoja arrebatada has de quebrantar? ¿Y a una arista seca has de perseguir?
26 ¿Por qué escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi mocedad?
27 Pones además mis pies en el cepo, y guardas todos mis caminos, imprimiéndolo a las raíces de mis pies.
28 Y el cuerpo mío se va gastando como de carcoma, como vestido que se come de polilla.
COMENTARIO BÍBLICO
13.1-12 He aquí que todas estas cosas han visto mis ojos…
“Con preferencia a sí mismo, Job declara que no necesita que ellos le enseñen. Los que discuten se tientan a magnificarse a sí mismos y rebajan a sus hermanos más de lo conveniente. Cuando estamos desfallecientes o perturbados con el miedo de la ira, la fuerza de la tentación o el peso de la aflicción, debemos recurrir al médico de nuestras almas, que nunca rechaza a nadie, nunca receta mal y nunca deja sin curar un caso. A Él debemos hablar en todo momento. Para los corazones rotos y las conciencias heridas todas las criaturas son médicos que nada valen sin Cristo. Job habla evidentemente con un espíritu muy airado contra sus amigos. Ellos habían planteado algunas verdades que casi concernían a Job, pero el corazón que no se humilla ante Dios nunca recibe mansamente los reproches de los hombres.”
13.13-19 Escuchadme, y hablaré yo…
“Job resolvió aferrarse al testimonio que su propia conciencia le daba de su rectitud. Dependía de Dios en cuanto a la justificación y la salvación, las dos grandes cosas que esperamos a través de Cristo. Poco esperaba la salvación temporal, pero estaba muy confiado en su salvación eterna; que Dios no sólo sería su Salvador para hacerlo feliz, sino su salvación, y al ver y disfrutar de Él, sería feliz. Sabía que no era un hipócrita y concluyó que no debía ser rechazado. Nosotros debiéramos estar bien contentos con Dios como amigo, aunque parezca estar en contra nuestra como enemigo. Debemos creer que todo obrará para nuestro bien, aunque todo parezca en contra nuestra.”
13.20-28 A lo menos dos cosas no hagas conmigo…
“Job ruega que sus pecados le sean revelados. Un penitente verdadero está dispuesto a conocer lo peor de sí mismo; todos debemos tener el deseo de conocer cuáles son nuestras transgresiones para confesarlas y resguardarnos contra ellas en el futuro. Job se queja dolorosamente de los severos tratos de Dios con él. El tiempo no nos desgasta la culpa del pecado. Cuando Dios escribe cosas amargas contra nosotros, su designio es hacernos recordar pecados olvidados, y, de esa manera, llevarnos al arrepentimiento para librarnos de ellos. Que la gente joven se cuide de darse el gusto pecando. Aun en este mundo pueden posesionarse tanto los pecados de su juventud, que tengan meses de dolor por instantes de placer. La sabiduría de ellos es recordar a su Creador en los días de su juventud para tener una esperanza segura y una dulce paz de conciencia, como solaz en sus años de vejez.”
TEXTO ÁUREO:
Job 13.15
“He aquí, aunque me matare, en él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos.”
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Al dejar a sus amigos se vuelve a Dios. En la presencia de Dios defenderá a Job su causa, y a pesar de que Dios podría quitarle la vida, se decide a hacerlo, por ejemplo: “¿Por qué quitaré yo mi carne con mis dientes y pondré mi alma en mi mano? He aquí, aunque me matare, en Él esperaré; empero defenderé delante de él mis caminos”. Dios perdonará su integridad, pero no perdonará una falsa confesión. Tan seguro está de su inocencia que no puede menos que pensar que ella quedará restablecida. Esto le infunde aliento. Suplica a Dios que lo libre del temor que lo embarga. A lo menos dos cosas no hagas conmigo, entonces no me esconderé de tu rosto: “aparta de mí tu mano y no me asombre tu temor”.
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto histórico
Tiempo:
1445 al 1405 a. C., aproximadamente
Lugar:
Entre el Sinaí y Moab.
Diccionario Bíblico
Fraguar (fraguadores):
Forjar metales. Idear, discurrir cuidadosamente la ejecución de una cosa. Hacer planes para llevar a cabo una cosa en que suele haber mala intención.
Acepción:
Acción de favorecer o inclinarse a unas personas más que a otras por algún motivo o afecto particular.
Fenecer (fenecería):
Fallecer, dejar de vivir. Poner fin a algo, concluirlo.
Prevaricar (prevaricación):
Faltar uno con injusticia a la obligación del cargo que desempeña. Cometer una infracción o delito en los deberes.
Cepo:
Trampa para cazar animales mediante un dispositivo que los aprisiona cuando lo tocan. Cualquier instrumento que sirve para aprisionar algo.
Carcoma:
Insecto coleóptero, pequeño y oscuro, que perfora la madera u otras materias duras formando unos túneles característicos. Polvo que produce la carcoma después de digerir la madera que ha roído. Preocupación grave y continua que mortifica y consume a quien la tiene. Persona o cosa que poco a poco va gastando y consumiendo la hacienda.
Verdad Central
Job preferiría dirigirse a Dios y discutir con Él, en lugar de hablar con sus amigos (v. 3) los esfuerzos por convencerles que han ofendido el honor de Dios. Para una buena persona es bueno desear que Dios la escudriñe, pero es malo para quien obra injustamente y solapadamente hace acepción de personas (v. 10) aquellos cuyo corazón están bien con Dios, que no acudan conforme a la carne más conforme al espíritu (Ro.8.4) pueden estar seguros de que finalmente no sólo quedarán justificados, sino salvos de todo.
Doctrina de la Lección
En Job capítulo trece, vemos al patriarca sufriente resuelto a defender su integridad (inocencia) ante sus amigos (Job 13.13), pero también ante Dios (Job 13.3, 15). Job se hizo escuchar (Job 13.6) acusando en su cara a Eliphaz, a Bildad, y a Sophar de haber fracasado en su intento de consolarle, comparándolos con médicos inútiles, pues sus diagnósticos (argumentos) no eran atinados (sabios), sus tratamientos (conclusiones), para con él, eran ineficientes (errados) (Job 13.4-9). Job llevó su caso ante Dios, con la confianza de que Él le juzgaría correctamente (Job 13.3, 23-26). Estaba dispuesto a apelar al Señor, aunque eso le costara la vida (Job 13.15).
BOSQUEJO: “La Integridad de Job”
Propósito:
Enseñar la segunda parte de la contestación de Job, para conocer la manera en que habló acerca de su falta de culpabilidad en relación con las pruebas que sufría.
Enseñanza Toral:
Los señalamientos sin fundamento de sus amigos, hicieron necesario que Job defendiera su integridad. Debemos evitar acusar a los hermanos de cosas que ignoramos cuando enfrentan momentos de angustia.
Introducción:
Job sabía que sus pruebas no se debían a pecados que él no había confesado. Por lo tanto, insistió en presentar su inocencia a sus amigos. En la lección de este día continuaremos con el estudio de la respuesta de Job a Sophar Naamatita.
I. Socavada por sus amigos, vv. 1-12
a) Con declaraciones conocidas por Job. El patriarca sabía acerca de la sabiduría, poder y soberanía de Dios. También entendía las palabras de sus tres amigos, ya que él no era menor que ellos, sin embargo, ante sus acusaciones sin fundamento, prefería hablar con el Todopoderoso.
b) Médicos nulos. Job necesitaba que sus amigos le brindaran consuelo y fortaleza espiritual, en contraste ellos se dedicaron a afligirlo más y más, al decirle que sus aflicciones eran el castigo por sus pecados. Los amigos fueron médicos ineficaces, habrían sido sabios si en lugar de expresar sus falacias, hubieran callado.
c) Con mentiras. Eliphaz, Bildad y Sophar fueron inventores de mentiras, primero, porque culparon a Job de pecado, sin tener pruebas; segundo, porque según ellos Dios castigaba a su siervo por sus maldades, pretendieron conocer el propósito del Señor, se atrevieron a hablar en su Nombre y fallaron. Dios no necesitaba de la ayuda de los amigos de Job, por lo tanto, Él les reprocharía sus palabras y actitudes.
II. Lo impulsa a confiar en Dios, vv. 13-19
a) A expresar sus palabras. Job pidió a sus amigos que callaran y le dejaran hablar, estaba dispuesto a recibir las consecuencias de sus palabras, ¿por qué debería desear forzosamente salvar su vida?
b) Aun si perecía. Job sabía que su vida estaba en las manos de Dios y que Él podía disponer llamarlo a su presencia porque es Soberano; sin embargo, estaba dispuesto a confiar en el Señor y defender ante su presencia su caso. La confianza de Job se basaba en el hecho de que Dios era su salvación y de que el hipócrita no estará en su presencia ya que Él es Santo.
c) Por su inocencia. Job pidió a sus amigos que pusieran atención a su razonamiento, si él se presentaba a juicio sería justificado, es decir, declarado inocente de culpa. Esto no significa que Job no tuviera ninguna maldad en su vida, sino que él no había cometido pecados que trajeran como castigo las aflicciones que enfrentaba.
III. Quién apela al Señor Soberano, vv. 20-28
a) Para solicitar que cesara su aflicción. Job suplicó a Dios que pusiera fin a sus dolores y al terror que lo aturdía. También pidió que el Señor le hablara, el patriarca no solo estaba interesado en que sus pruebas terminaran, sino también en mantener su comunión con el Señor.
b) En busca de conocer sus iniquidades. Job solicitó a Dios que le indicara cuántas iniquidades y pecados tenía, tal vez no estaba consciente de faltas que requerían su arrepentimiento. Preguntó al Señor por qué escribía sentencia contra él, por qué le hacía cargo de los pecados de su juventud. Job reconoció que su vida no estaba libre de manera total de pecado, por lo tanto, deseó saber si sus males eran el resultado de algunos de ellos.
c) Ante su fragilidad. Job preguntó a Dios por qué lo perseguía si era una hoja, una paja, es decir era frágil. El patriarca dijo: “guardas todos mis caminos”, le parecía que el Señor tenía especial cuidado en observar sus pecados y castigarlos, pero no hacía lo mismo con el resto de la gente. Job se desgastaba poco a poco, como vestido comido por la polilla.
Conclusión:
Algunas pruebas permanecen en nuestra vida, aumentan e incluso podemos ser llamados a la presencia de Dios a través de ellas, por ejemplo, las enfermedades. Sin embargo, si esto ocurre, de la misma manera que Job, debemos mantener la fe y confianza en nuestro Señor Jesucristo, porque nuestra alma está redimida por Él.
CATECISMO MAYOR
Pregunta 39
¿Por qué debía ser hombre el Mediador?
Era necesario que el Mediador fuese hombre para que fuera enaltecida nuestra naturaleza[1], para que pudiera prestar obediencia a la ley[2], sufrir e interceder por nosotros en nuestra naturaleza[3], y sentir con nosotros nuestras flaquezas[4]; para que pudiéramos recibir la adopción de hijos[5], y tuviéramos ánimo y libre acceso al trono de la gracia[6]. [1]He.2.16; [2]Gá.4.4, [3]He.2.14; He.7.24-25 [4]He.4.15, [5]Gá.4.5, [6]He.4.16
APLICACIÓN DE LA LECCION
ANÁLISIS SINTÉTICO / “La Integridad de Job”
Job 13.1-28
1. No la aceptan sus amigos
2. No la entienden sus amigos
3. La conoce Dios
4. Se transforma en un reto para sus amigos
5. La pone en las manos de Dios
Cuestionario
1. ¿Qué son los amigos de Job?
2. ¿A qué clase de médico compara Job a sus amigos?
3. ¿Qué advierte Job a sus amigos?
4. ¿Qué nos revela el v.15?
5. ¿Cuáles son las dos cosas que Job le pide a Dios haga con él?
Enseñanzas Prácticas
1. Cuando caminamos con Dios en íntegro corazón, nada debemos temer delante de los hombres que critican y acusan a los demás. En tales casos debemos apelar a la verdadera justicia, que lo sabe todo y no hace acepción de personas.
2. Si el cristiano está plenamente consciente de su salvación y que su corazón es íntegro para con Dios, no debemos cejar en nuestra lucha, aún en medio de las más duras pruebas y el acoso de los mismos hermanos de la Iglesia.
ILUSTRACIÓN. Remedio singular
Una compañía de viajeros quedó encantada del hermosísimo canto que partía de una casita en Gales. Salió de ella una joven con una canasta para ir al mercado. —¿Quién canta tan bien en la casita? —preguntó uno de los viajeros. —Es mi tío, señor. Le ha venido de nuevo el dolor en la pierna, así es que canta para mitigar la pena. —¿Y, podrá curarse de este mal? —No, los médicos dicen que nunca sanará en este mundo, pero posee este bien celeste: Os haría llorar al verle adolorido, pero entonces es cuando más canta. Que en medio del dolor permanezcamos fieles como lo hizo Job.



