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Lección 42 Octubre 17 del 2021

  • Admin
  • 2 oct 2021
  • 9 Min. de lectura

“El Dolor Incesante de Job”

MATERIAL BÍBLICO

1. Lecturas Diarias

Domingo No hubo consoladores. Salmo 69.16-29

Lunes Palabras perniciosas. Salmo 52

Martes Aliento al corazón. Salmo 31.16-24

Miércoles Carne desfallecida. Salmo 109.21-31

Jueves El impío cruje los dientes. Salmo 37.9-17

Viernes El impío contra el quebrantado de corazón. Salmo 109.1-20

Sábado No volverán. Proverbios 2.10-22


2. Lectura Devocional:

Salmo 42.1-11

PASAJE IMPRESO:

Job 16.1-22

1Y respondió Job, y dijo:

2 Muchas veces he oído cosas como estas: consoladores molestos sois todos vosotros.

3 ¿Tendrán fin las palabras ventosas? O ¿qué te animará a responder?

4 También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, que yo os tendría compañía en las palabras, y sobre vosotros movería mi cabeza.

5 Mas yo os alentaría con mis palabras, y la consolación de mis labios apaciguaría el dolor vuestro.

6 Si hablo, mi dolor no cesa; y si dejo de hablar, no se aparta de mí.

7 Empero ahora me ha fatigado: has tú asolado toda mi compañía.

8 Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.

9 Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: crujió sus dientes contra mí; contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.

10 Abrieron contra mí su boca; hirieron mis mejillas con afrenta; contra mí se juntaron todos.

11 Hame entregado Dios al mentiroso, y en las manos de los impíos me hizo estremecer.

12 Próspero estaba, y desmenuzóme: y arrebatóme por la cerviz, y despedazóme, y púsome por blanco suyo.

13 Cercáronme sus flecheros, partió mis riñones, y no perdonó: mi hiel derramó por tierra.

14 Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; corrió contra mí como un gigante.

15 Yo cosí saco sobre mi piel, y cargué mi cabeza de polvo.

16 Mi rostro está enlodado con lloro, y mis párpados entenebrecidos:

17 A pesar de no haber iniquidad en mis manos, y de haber sido mi oración pura.

18 ¡Oh tierra! no cubras mi sangre, y no haya lugar a mi clamor.

19 Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, y mi testimonio en las alturas.

20 Disputadores son mis amigos: mas a Dios destilarán mis ojos.

21 ¡Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, como con su prójimo!

22 Mas los años contados vendrán, y yo iré el camino por donde no volveré.


COMENTARIO BÍBLICO

16.1-5 Y respondió Job, y dijo:

Responde duramente Job al discurso de Eliphaz, pero se considera asimismo diciendo tal vez él haría lo mismo y habla ría igual acusando y condenando, pero no hay forma de saberlo a menos que se intercambien los lugares, y este es un buen punto, la una forma de entender al sufre y padece es tratar de ponerse en su lugar, sin embargo algo de bueno hay en toda esta batalla de diálogos de reproches o acusaciones, y es que al menos Job no está solo, goza de compañía aunque tenga que estar defendiéndose de comentarios que no le agradan.


16.6-17 Si hablo, mi dolor no cesa

“Aquí hay una triste representación de las aflicciones de Job. ¡Cuánta razón tenemos para bendecir a Dios, por no tener que quejarnos así! Hasta los hombres buenos, cuando están en grandes problemas, no tienen que abrigar malos pensamientos acerca de Dios. Eliphaz había representado a Job como que no se había humillado bajo su aflicción: No, dice Job, yo conozco cosas mejores; el polvo es ahora el lugar más apto para mí. En esto, nos recuerda a Cristo, que fue varón de dolores, y declaró bienaventurados a los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”


16.18-22 A pesar de no haber iniquidad en mis manos

Definitivamente no hay nadie verdaderamente en la tierra que conozca lo que hay en nuestros corazones, el único que lo sabe está en los Cielos. No nos esforcemos demasiado en hacer que la gente crea en que somos justos y sinceros delante de Dios, sino ellos no lo quieren aceptar es su problema, que no nos cause pesar porque quien realmente queremos que nos acepte, es nuestro Dios y Él conoce la verdad y la justicia de nuestros corazones.


TEXTO ÁUREO:

Job 16.16

“Mi rostro está enlodado con lloro, y mis párpados entenebrecidos:”

LUCES DEL TEXTO ÁUREO

Job presenta un cuadro conmovedor de su condición lo que le aflige más es su aislamiento. Aunque era inocente de todo mal, los hombres le afligen sobremanera. No encuentra alivio ni quejándose, ni guardando silencio, según expresa el texto “si hablo mi dolor no cesa; y si dejo de hablar, no se aparta de mi”. Sus sufrimientos son semejantes a los del Siervo de Jehová del libro de Isaías capítulo 53. Job presiente que el destino cruel que le está agobiando no puede prevalecer para siempre. Consciente de su inocencia y a la vez de la muerte que puede venir en cualquier momento y que parecía una señal de su condenación como culpable, Job pide a la tierra que no oculte su sangre, sino que la deje aún para que clame justicia. Job desea que su voz sea oída en todo lugar.


PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

Punto histórico

Tiempo:

1445 al 1405 a. C., aproximadamente

Lugar:

Entre el Sinaí y Moab.


Diccionario Bíblico

Ventosa:

Órgano que tienen ciertos animales en los pies, la boca u otras partes del cuerpo, para adherirse o agarrarse, mediante el vacío, al andar o hacer presa. Pieza cóncava de material elástico en la cual, al ser oprimida contra una superficie lisa, se produce el vacío, con lo cual queda adherida a dicha superficie. Vaso o campana, comúnmente de vidrio, que se aplica sobre una parte cualquiera de los tegumentos, enrareciendo el aire en su interior al quemar una cerilla, una estopa, etc. En el contexto del versículo palabras que oprimen.

Destrizar (destrizó):

Hacer trizas una cosa. Consumirse, deshacerse por un enfado. Dar una persona muestras exageradas de dolor o enfado.

Aguzar (aguzó):

Afilar, hacer punta a una cosa o afinar la que ya tiene. Intentar que una persona haga una cosa. Preparar los dientes, las garras, etc., disponiéndose a comer o despedazar. Aplicar la atención, la inteligencia o un sentido intensamente.

Cerviz:

Parte posterior del cuello, nuca. Agachar, o bajar, o doblar, la cerviz significa humillarse, deponiendo el orgullo y altivez.

Hiel:

Bilis, secreción amarillenta producida primordialmente del hígado. Amargura, resentimiento o mala intención de una persona. Adversidades o sucesos desfavorables.


Verdad Central

La respuesta de Job al segundo discurso de Eliphaz no es más que la continuación del lamento con el que había expresado anteriormente su melancolía. 1. Reprende a su amigo de la dureza con que le tratan (v. 1-5) 2. Presenta su propio caso como muy deplorable (v. 6-16) 3. Se aferra una vez más a su profesión de integridad, con respecto a la cual apela al justo juicio de Dios contra las injustas censuras de sus amigos (v. 17-22).

Doctrina de la Lección

Un gesto de empatía sería medicina al corazón doliente de Job, esto haría Job si ocupara el lugar de sus amigos (Job 16.4-5); sin embargo, sus amigos le trataron con crueldad (Job 16.10). Como portadores de consuelo, habían fracasado (Job 16.3), pues añadieron más dolor al patriarca, en vez de suavizarlo (Job 13.4). Hablando o en silencio, ante sus amigos, el dolor de Job no cesaba (Job 16.6), por lo que buscaba entablar una conversación con Dios, con la esperanza de encontrar calma allí (Job 16.20-21).


BOSQUEJO: “El Dolor Incesante de Job”

Propósito:

Presentar la respuesta de Job a Eliphaz, para conocer la forma en la que describió su dolor.

Enseñanza Toral:

En medio de sus sufrimientos, Job puso su confianza en su Abogado celestial. Nosotros también debemos depositar toda nuestra esperanza en Cristo en los momentos de adversidad.

Introducción:

Ante las acusaciones de Eliphaz Temanita, era necesario que Job diera una respuesta, en la lección de este día conoceremos las cosas expresadas por este siervo del Señor.


I. Por el trato duro de sus amigos, vv. 1-5

a) Sin argumentos nuevos. Job respondió a Eliphaz que muchas veces había oído las cosas que él había expresado; no era algo nuevo para el patriarca. Recordemos que Eliphaz presentó y repitió la ley de la retribución como la explicación a las tribulaciones de Job, él sufría por sus pecados.

b) Consoladores molestos. Job señaló a sus amigos como consoladores que en lugar de darle ánimo lo angustiaban más. Les preguntó si terminarían sus discursos pesados y sin sustancia; y qué les irritaba tanto que seguían contendiendo contra él. Habría sido mejor que estos varones permanecieran callados como en los primeros siete días.

c) Sin empatía. Job también les dijo que, si ellos estuvieran en su situación, Job también podría hablarles del mismo modo, pronunciaría muchas palabras en su contra y menearía la cabeza con sarcasmo; pero en realidad, él los alentaría y los consolaría para calmar su dolor. Sus amigos no fueron empáticos, es decir, no tuvieron la capacidad de identificarse con Job, ni compartir sus sentimientos; no se pusieron en su lugar.


II. Por su deplorable estado, vv. 6-17

a) Causado por el Señor. Job expresó que su dolor era permanente, hablara o callara, él sufría. Atribuyó sus aflicciones a Dios, el Señor lo había postrado, asolado a su familia y acorralado; su condición era testigo en su contra. Para Job, Dios, en su enojo lo había hecho pedazos, era su adversario; crujía los dientes en su contra y clavaba su mirada en él. Claro que el Señor no era enemigo de Job, pero este era su sentir debido a su aflicción.

b) Con mofas. Las gentes abrieron la boca contra Job, hirieron sus mejillas con escarnios o burlas, todos se juntaron en su contra. Una situación común cuando alguien enfrenta grandes sufrimientos. Según Job, Dios lo entregó en las manos de los impíos, lo despedazó, lo hizo blanco de sus ataques, lo rodeó con sus arqueros, partió sus riñones, derramó su hígado, abrió herida tras herida y se lanzó contra él como un gigante.

c) Motivo de duelo. Por su terrible condición, Job expresó que el luto era parte de su cuerpo y cargó su cabeza de polvo en señal de duelo. De tanto llorar tenía su rostro enrojecido y profundas ojeras, a pesar de no haber iniquidad en sus manos y ser su oración pura. Era natural que Job estuviera de luto ya que sus pruebas eran terribles.


III. Lo motiva apelar a la justicia divina, vv. 18-22

a) Una petición. Job usó la figura literaria conocida como apóstrofe, es decir, habló a lo inanimado; a la tierra, para solicitar que no cubriera su sangre, su castigo no merecido; de tal manera que su causa no quedara sin atención y justicia.

b) Con confianza en su Abogado. Al mismo tiempo, Job, expresó su seguridad de tener en los cielos a su Testigo que era su Abogado. Sus amigos combatieron en su contra, por lo tanto, Job pondría sus ojos en Dios, en su Testigo para que apelara por él. Job en tiempos antiguos conoció y hablo del ministerio de Jesucristo, como nuestro abogado ante el Padre Celestial.

c) Ante la muerte. El patriarca estaba consciente de que pasarían solo unos cuantos años y él iría por el camino donde no volvería, emprendería el viaje sin regreso de la muerte. Antes de que esto ocurriera hizo bien en acudir a su Salvador para que fuera su Intercesor.


Conclusión:

El Señor Jesucristo es nuestro socorro en las aflicciones, Él intercede por nosotros de manera eficaz, ya que nos comprende (Heb. 4.14-16). También es nuestro Abogado ante el Padre, a través de Cristo somos perdonados de nuestros pecados, porque Él los pagó con su muerte y resurrección (1 Jn. 2.1, 2).


CATECISMO MAYOR

Pregunta 42

¿Por qué nuestro Mediador fue llamado Cristo?

Nuestro Mediador fue llamado Cristo porque fue ungido sobre medida con el Espíritu Santo,[1] y así fue apartado y plenamente revestido con toda autoridad y capacidad[2], para que desempeñara los oficios de profeta[3], sacerdote[4], y rey de su iglesia[5], tanto en el estado de humillación como en el de exaltación. [1]Mt.3.16; Jn.1.32, 33; 3.34; Hch.10.38 [2]Jn.6.27; Mt.28.18-20 [3]Hch.3.22; Lc.4.18, 21 [4]He.5. 5-7; 4.14, 15, [5]Sal.2.6; Is.9.6, 7; Fil.2.8-11


APLICACIÓN DE LA LECCION

ANÁLISIS SINTÉTICO / “El Dolor Incesante de Job”

Job 16.1-22

1. Aumenta ante sus molestos consoladores

2. No lo hace pensar diferente ante sus molestos amigos

3. Es el mismo hable o no

4. Le hace recordar cómo vivía antes de ser quebrantado

5. Lo hace confesar que el Testigo de su inocencia y Abogado está en los cielos


Cuestionario

1. ¿Qué cosas había oído Job de sus amigos?

2. ¿Qué haría Job si estuviera en el lugar de sus amigos?

3. ¿Para qué abren su boca los consoladores de Job?

4. ¿A quiénes entregó Dios a Job?

5. ¿Dónde está el fiel testigo de Job?


Enseñanzas Prácticas

1. Jamás los creyentes debemos de tratarnos de manera despiadada, inmisericorde e inhumana. Menos entre hermanos y amigos que padecen y sufren porque Dios así lo quiere o lo permite.

2. Cuando sufrimos y tenemos la oportunidad de compartir nuestras penas con alguien, mitiga el dolor, o guardar silencio ayuda; pero no para Job, pues sus amigos no lo dejaban de molestar, ni a sol ni sombra. “Consoladores molestos sois todos vosotros”.


ILUSTRACIÓN. Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato

Se dice que en cierta ocasión el general y cónsul Paulus Emilius, apodado Macedónico, era criticado grandemente por sus amigos, pues repudió a su joven esposa. Entonces él, señalando uno de sus pies les mostró la sandalia que calzaba y les dijo: —¿Veis esta sandalia? Es bonita ¿verdad? Seguramente no habéis visto calzado más elegante y hermoso. Sin embargo, me está rozando y destrozando el pie. Lo que pasa es que vosotros no lo veis, pero yo sí sé dónde me aprieta. De ahí salió el refrán cada uno sabe lo que le aprieta el zapato, para indicar que no debemos juzgar a los demás únicamente por las apariencias, pues cada uno sabe las razones del dolor que le daña y le lastima, como fue el caso de Job, quién no fue comprendido por sus amigos y le acusaron falsamente.




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