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Lección 43, Octubre 23 del 2022

  • Admin
  • 6 oct 2022
  • 10 Min. de lectura

“La Familia de Jacob”

MATERIAL BÍBLICO

1. Lecturas Diarias

Domingo La Sunamita no tenía hijo. 2º Reyes 4.8-17

Lunes La estéril se vuelve madre. Salmo 113

Martes La envidia de los hermanos de José. Génesis 37.11-24

Miércoles ¿Qué parará delante de la envidia? Proverbios 27.1-10

Jueves El Espíritu de Dios nos da vida. Job 33.1-6

Viernes Nuestro embrión a los ojos de Dios. Salmo 139.14-24

Sábado Sustentados desde el vientre. Salmo 71.1-8


2. Lectura Devocional:

Éxodo 1.1-7

PASAJE IMPRESO:

Génesis 30.1-24

1 Y viendo Rachêl que no daba hijos á Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía á Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.

2 Y Jacob se enojaba contra Rachêl, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?

3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; entra a ella, y parirá sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella.

4 Así le dió á Bilha su sierva por mujer; y Jacob entró a ella.

5 Y concibió Bilha, y parió á Jacob un hijo.

6 Y dijo Rachêl: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan.

7 Y concibió otra vez Bilha, la sierva de Rachêl, y parió el hijo segundo á Jacob.

8 Y dijo Rachêl: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Nephtalí.

9 Y viendo Lea que había dejado de parir, tomó a Zilpa su sierva, y dióla á Jacob por mujer.

10 Y Zilpa, sierva de Lea, parió á Jacob un hijo.

11 Y dijo Lea: Vino la ventura. Y llamó su nombre Gad.

12 Y Zilpa, la sirva de Lea, parió otro hijo á Jacob.

13 Y dijo Lea: Para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa: y llamó su nombre Aser.

14 Y fué Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas á Lea su madre: y dijo Rachêl á Lea: Ruégote que me des de las mandrágoras de tu hijo.

15 Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Rachêl: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo.

16 Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: A mí has de entrar, porque a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche.

17 Y oyó Dios a Lea: y concibió, y parió á Jacob el quinto hijo.

18 Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto dí mi sierva a mi marido: por eso llamó su nombre Issachâr.

19 Y concibió Lea otra vez, y parió el sexto hijo á Jacob.

20 Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos: y llamó su nombre Zabulón.

21 Y después parió una hija, y llamó su nombre Dina.

22 Y acordóse Dios de Rachêl, y oyóla Dios, y abrió su matriz.

23 Y concibió, y parió un hijo: y dijo: Quitado ha Dios mi afrenta:

24 Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.

COMENTARIO BÍBLICO

30.1-8 Y viendo Rachêl que no daba hijos a Jacob… La envidia no es buena, mejor le fuera a Rachêl clamar a Dios tenga misericordia de ella y tenga los hijos que el Señor les envíe en el tiempo para ello, sin embargo, no es fácil sino se tiene la suficiente fe para esperar la voluntad de Dios. Fue reprendida por Jacob por su expresión dando a entender que era por culpa de su esposo, y Jacob dio a conocer que es Dios quien cierra o abre la matriz de la mujer para concebir.

30.9-15 Y viendo Lea que había dejado de parir… Tal vez muy en el fondo la rivalidad de estas dos mujeres quienes también eran hermanas de sangre, y ahora esposa del mismo varón, por situaciones circunstanciales que en el tiempo actual no es admitido en ninguna familia, haya sido el conocimiento de una gran heredad que le había sido dada Abraham y a Isaac, pero ellas desconocían el alcance de esa promesa pues se referían al nacimiento de un Mesías en el cual serían benditas todas las familias de la tierra, y no tanto a heredades terrenales.

30.16-24 Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde… Al parecer de una o de otra forma Jacob había caído en el juego de las mujeres de su casa, y no repara en ello, se deja llevar por el capricho de estas, cansado y agobiado por el trabajo del día con una grande responsabilidad por ser el padre de una familia numerosa, pues no tenía la intención de complicarse más la existencia en esta lucha de dominio por el hogar y el esposo. A Dios gracias porque en nuestra época solo debe ser un hombre y una sola mujer, una mujer y un solo hombre y los hijos que Dios les permite tener.


TEXTO ÁUREO:

Génesis 30.22

“Y acordóse Dios de Rachêl, y oyóla Dios, y abrió su matriz.”


LUCES DEL TEXTO ÁUREO

Un día Dios contestó las oraciones de Rachêl y le dio un hijo propio. Pero ya Rachêl le había dado su sierva Bilha a Jacob. Es muy difícil confiar en Dios cuando parece que no pasa nada. Pero es más difícil aún vivir con las consecuencias de tomar los asuntos en nuestras propias manos. Resistamos la tentación de pensar que Dios se ha olvidado de nosotros. Tengamos paciencia y valor para esperar que Dios actúe. Jacob tuvo relaciones con las siervas de sus esposas, lo que provocó consecuencias tristes y a la vez amargas. Rachêl y Lea se vieron trabadas en una competencia cruel. Por tener más hijos que la otra, ambas dieron a Jacob a sus siervas como concubinas. Jacob pudo haber sido sabio y no prestarse a aquello aun cuando era una costumbre aprobada en ese tiempo. El hecho de que haya una costumbre socialmente aceptada, no significa que sea sabia o correcta.

Hermano: ¿está usted haciendo algo que podrá traerle problemas en el futuro? Piense y reflexione.


PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN

Punto histórico

Tiempo:

1445 al 1405 a. C., aproximadamente

Lugar:

Entre el Sinaí y Moab.


Diccionario Bíblico

Envidia:

Sentimiento de pesar o de recelo por el bien ajeno o por creer que los otros gozan de mayor estima y consideración. Deseo de hacer o tener lo mismo que otra persona.

Mandrágora:

Planta a la cual se atribuía supersticiosamente la virtud de hacer fecundas a las mujeres estériles; planta del género de la belladona, con una raíz como la remolacha, con flores blancas y rojizas y frutas fragantes y amarillas que maduran de mayo a julio. El fuerte olor de su fruto, el cual era del tamaño de una pequeña manzana, le hacía apreciado en el oriente.


Verdad Central

La Biblia relata el incremento de la familia de Jacob, pues le nacieron ocho hijos más y una hija, hay un desdichado desacuerdo entre él y Rachêl (v.1-2). Ocasionado, no tanto por la esterilidad de Rachêl, sino por la fertilidad de su hermana yen consecuencia la reprendió. Notemos que las reprensiones fieles son producto y señales de verdadero afecto. Por persuasión de Rachêl a Jacob tomó Bilha por mujer (v.4), Y la misma persuasión (v.9) a que Jacob tome a Zilpa por mujer, así la familia de Jacob se llenó con doce hijos, cabezas de los millares de Israel en los cuales descendieron y tomaronsus nombres las famosas12 tribus de Israel.

Doctrina de la Lección

La familia de Jacob fue prosperada en número con doce hijos: seis tuvo con Lea (Rubén, Simeón, Leví, Judá, Issachâr, Zabulón) (Gn.29.32-35; 30.18, 20), dos con Bilha, la sierva de Rachêl (Dan, Neftalí) (Gn.30.6, 8), dos con Zilpa, la sierva de Lea (Gad, Aser) (Gn.30.11, 13), y dos con Rachêl (José, Benjamín) (30.24; 35.18).


BOSQUEJO: “La Familia de Jacob”

Propósito:

Enseñar que Dios acrecentó la familia de Jacob a través de sus esposas y las criadas de ellas. Para que la iglesia recuerde que Jehová es quien edifica la casa de acuerdo con su voluntad.

Enseñanza Toral:

Jacob llegó a Harán en Padan-aram, sin contar con familia ni bienes materiales. Pero en los primeros 14 años de su estancia en este lugar Dios lo bendijo y le proveyó de una gran familia. Para el Señor nada es imposible, por eso debemos despender y confiar en Él siempre.

Introducción:

En la lección anterior aprendimos que Jacob tuvo con Lea a sus primeros 4 hijos. En esta mañana conoceremos la manera en la que el Señor concedió más hijos a su siervo y cumplió su promesa de una simiente numerosa.


I. A través de Bilha, vv. 1-8

a) Un reclamo. Rachêl vio que no tenía hijos y tuvo envidia de su hermana Lea, por lo tanto, dijo a Jacob: dame hijos, o si no, me muero; en el cercano oriente, no tener hijos eran una afrenta grave. La respuesta de Jacob a Rachêl nos muestra que él comprendía que todo depende de la voluntad soberana de Dios. La actitud de Rachêl manifiesta su inmadurez espiritual.

b) Por medio de una costumbre. Rachêl actuó como Sara esposa de Abraham, dio a su sierva Bilha a su marido para que tuviera un hijo con ella. En estos casos se acostumbraba que la mujer embarazada se sentara sobre las rodillas de la esposa para simbolizar que ella era quien paría al bebé. Debemos ser cuidadosos de nuestras acciones, ya que nuestros hijos y nietos las imitarán.

c) Dan y Nephtalí. Bilha tuvo dos niños que fueron prohijados por Rachêl. Cuando nació el primero Rachêl dijo: juzgóme Dios, y también oyó mi voz, por lo tanto, lo llamó Dan, que significa “, juez, juicio, juzgar.” En el nacimiento del segundo hijo Rachêl dijo: con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido, y llamó su nombre Nephtalí, que significa “mi lucha.”


II. Por medio de Zilpa, vv. 9-15

a) Con la misma usanza. Lea vio que había dejado de tener hijos, por lo tanto, imitó a su hermana y dio a Zilpa su sierva a Jacob por mujer. El Señor permitió estos actos, sin embargo, no fueron aceptables ante Él, ya que son contrarios a su Ley para el matrimonio, Génesis 2.24,25. Toda alteración del pacto matrimonial establecido por Dios trae consecuencias negativas para la familia y la sociedad.

b) Gad y Aser. Cuando nació el primer hijo a través de Zilpa, Lea dijo: vino la ventura y llamó su nombre Gad, que significa “fortuna o buena ventura.” En el nacimiento del segundo hijo por medio de su sierva, Lea dijo: para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa, y lo llamó Aser, que significa “bienaventuranza o felicidad.”

c) Una superstición. Rachêl pidió a Lea que le diera de las mandrágoras que su hijo Rubén halló en el campo en el tiempo de la cosecha del trigo. Lea aceptó a cambio de que Jacob pasara la noche con ella. Las mandrágoras producen unos frutos de color naranja, en la antigüedad eran llamados “manzanas del amor”, se tenía la superstición de que aumentaban el deseo sexual y favorecían la fertilidad. Los hijos de Dios debemos rechazar las supersticiones y creer que Dios dispone todas las cosas basado en su voluntad soberana.


III. Con Lea y Rachêl, vv. 16-24

a) Una rivalidad. Es evidente que entre Lea y Rachêl existía una gran competencia, la envidia de Rachêl, el empleo de sus criadas como madres, el significado del nombre de sus hijos, la acusación de Lea de que su marido le había sido tomado y su trueque para tener tiempo con el esposo, son evidencia de esto. La Palabra de Dios nos muestra que transgredir los principios del matrimonio produce problemas terribles.

b) Issachâr, Zabulón y Dina. Jacob pasó la noche con Lea por las mandrágoras de su hijo. Dios dio a Lea quinto hijo y dijo: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto di mi sierva a mi marido, por eso llamó su nombre Issachâr que significa “salario o recompensa.” Después el Señor concedió sexto hijo a Lea, entonces ella dijo: Dios me ha dado una buena dote: ahora morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos, y llamó su nombre Zabulón que significa “morada o habitación”, ella esperaba que Jacob se quedara con ella. Dios también dio una hija a Lea, la llamó Dina, este nombre significa “juicio, justicia o juzgada.” La omisión de una declaración de Lea nos indica que los hijos varones eran tenidos en mayor estima. Jacob tuvo otras hijas (Génesis 37.35, 46.7), pero se menciona a Dina porque más tarde se volverá a hablar de ella (Génesis 34).

c) José. Dios se acordó de Rachêl y oyó sus ruegos, le concedió un hijo, entonces ella dijo: “Quitado ha Dios mi afrenta: y lo llamó José, que significa “aumento”, Rachêl agregó, añádame Jehová otro hijo. Es bueno ver que Rachêl no atribuyó el fin de su esterilidad a las mandrágoras sino al Señor, el dador de la vida, Dios es quien edifica la casa (Salmo 127).


Conclusión:

Jehová había concedido a Jacob una familia numerosa, 11 hijos e hijas, de las cuales solo se menciona el nombre de una. Para el Señor todas las cosas son posibles, en su Omnipotencia cumplió su promesa y dio a Jacob muchos hijos.


CATECISMO MAYOR:

Pregunta 95

¿Cuál es la utilidad de la ley moral para todos los hombres?

La ley moral es de utilidad a todos los hombres, para informarles de la naturaleza y voluntad santa de Dios[1], y de sus deberes obligatorios de andar en conformidad con ella[2]; para convencerlos de su incapacidad para guardarla, de la corrupción pecaminosa de la naturaleza, corazón y vida de ellos[3]: humillándolos al hacerlos sentir su pecado y miseria[4], y en seguida les ayuda a tener una idea clara de la necesidad que tienen de Cristo[5], y de la perfección de su obediencia[6].[1] Lv.11.44, 45; 20.7, 8; Ro. 7.12; [2] Mi. 6. 8; Stg. 2.10, 11; [3] Sal. 19.11, 12; Ro. 3.20; 7.7; [4] Ro. 3.9, 23; [5] Ga. 3. 21, 22; [6] Ro. 10.4.


APLICACIÓN DE LA LECCION

ANÁLISIS SINTÉTICO / “La Familia de Jacob”

Génesis 30. 1-24

1. Entra en rivalidad

2. La mujer que amaba Jacob era estéril

3. Crece en número (también las criadas le dieron hijos)

4. Lea le da más hijos y cada vez tenía la esperanza de que Jacob morara con ella

5. Dios escucha a Rachêl y le da su primer hijo


Cuestionario

1. ¿Por qué Rachêl le tuvo envidia a su hermana?

2. ¿Cuál fueron las Palabras de Jacob a Rachêl?

3. ¿Qué le pidió Rachêl a Jacob?

4. ¿Cuál era el anhelo de Lea al darle hijos a Jacob?

5. ¿Por qué Rachêl, le puso a su hijo por nombre José?


Enseñanzas Prácticas

1. En la cultura del antiguo Cercano Oriente, una mujer estéril no era mejor que una esposa muerta y se convertía en motivo de afrenta (v. 23). Pero tal como lo expresó Jacob, no era un asunto que estuviera en manos de los mortales, el remediarlo. Jacob comprendió que el Dios soberano es el único que cierra y abre el vientre de una mujer. Esto nos enseña que siempre debemos esperar en Dios y ser agradecidos por los hijos que nos ha dado.

2. Dios hizo crecer a la familia de Jacob en Padan-aram. Por un lado, tenemos a Lea, quien privada del amor de Jacob aguardaba la esperanza de ganarlo, pero no lo logró aun cuando le dio varios hijos. Por el otro, Rachêl la esposa amada era estéril, pero clamó y perseveró en oración y Dios le dio a José.


ILUSTRACIÓN. Hogar feliz

Si un hogar quiere ser feliz, los miembros que lo componen deben observar las siguientes reglas: 1. Ser gentiles y pacientes. 2. Nunca contestar con palabras airadas. 3. Practicar el perdón y el olvido de las pequeñas ofensas. 4. Procurar hacerse simpáticos. 5. Aceitar la maquinaria de las relaciones mutuas en el seno del hogar, con el aceite de la oración. 6. No olvidar establecer y practicar el culto familiar. 7. Evitar la contradicción entre los padres, pues ello tiende a ser de fatales consecuencias. Dios permita que nuestro hogar sea un hogar feliz en Cristo Jesús.


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