Lección 51 Diciembre 20 del 2020
- eduardosuf
- 18 dic 2020
- 10 Min. de lectura
“El Arrebato de la Iglesia”
MATERIAL BÍBLICO
1. Lecturas Diarias
Domingo En el diluvio, nadie supo el momento del juicio. Mateo 24.31-51
Lunes Nadie sabe el día y la hora. Marcos 13.28-38
Martes El Señor manda velar. Lucas 21.29-38
Miércoles Velar ante la cercanía del fin. 1ª Pedro 4.1-8
Jueves El Señor quiere que estemos con Él. Juan 14.1-15
Viernes Viviremos con El Señor. 2ª Timoteo 2.11-26
Sábado Arrebatados en las nubes. 1ª Tesalonicenses 4.13-18
2. Lectura Devocional:
San Lucas 17.26-37
PASAJE IMPRESO:
1ª Tesalonicenses 5.1-11
1 Empero acerca de los tiempos y de los momentos, no tenéis, hermanos, necesidad de que yo os escriba:
2 Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,
3 Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer preñada; y no escaparán.
4 Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón;
5 Porque todos vosotros sois hijos de luz, e hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas.
6 Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.
7 Porque los que duermen, de noche duermen; y los que están borrachos, de noche están borrachos.
8 Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la esperanza de salud por yelmo.
9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo;
10 El cual murió por nosotros, para que o que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
11 Por lo cual, consolaos los unos a los otros, y edificaos los unos a los otros, así como lo hacéis.
COMENTARIO BÍBLICO
5:1-3 Empero acerca de los tiempos y de los momentos… Cuando se dice que el Señor vendrá como ladrón de noche, no es porque venga a robar, pues no tiene necesidad de hacerlo, la analogía se usa para designar, que nadie sabe el momento preciso en que esto va a suceder, justamente como cuando un ladrón llega sin avisar, lo que indica una preparación para evitar este suceso. Así también en relación con la Venida de Cristo, sabemos que será repentina y en el momento que nadie espera, por eso debemos estar preparados para ir con Él en el Arrebato.
5:4-8 Mas vosotros, hermanos… Jesús es la luz del mundo, por lo tanto nosotros no andamos en tinieblas sino en luz, porque no podemos ser sorprendidos por el arrebato de la Iglesia cuando el Señor venga por nosotros, pues como hijos de Dios, estamos preparados, listos y apercibidos para ir con Él, velemos y estemos sobrios, no durmamos amados hermanos, dormir es señal de debilidad y desconocimiento de las cosas de Dios, y los del mundo sin Cristo están en esa condición, nosotros no, andemos pues como hijos de luz y avisadamente, para que el día del Señor no nos sorprenda. Hagamos uso de los medios de gracia que Dios nos da para estar fortalecidos en fe y amor.
5:9-11 Porque no nos ha puesto Dios para ira… Dios no quiere nuestro mal o destrucción, no nos llamó para manifestar su ira sobre nosotros, sino para mostrarnos su amor y llevarnos a su gloria para morar con Él por toda la eternidad. Apoyémonos unos a otros, animándonos, consolándonos y amándonos en sinceridad, hasta que el Señor nos lleve a su morada eterna.
TEXTO ÁUREO:
1ª Tesalonicenses 5.4
“Más vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón;”
LUCES DEL TEXTO ÁUREO
Porque todos los cristianos, verdaderos creyentes, no están en tinieblas, no en las tinieblas de entendimiento, es decir, de ignorancia espiritual, o de la naturaleza moral, es decir, en estado de pecado. Al venir el Señor en las nubes los creyentes que le esperan, si no viven en conformidad con el mundo y distraídos en las cosas de la tierra, deben vivir en conformidad con la Palabra de Dios, deben vivir en oración, deben vivir amándose unos a otros a la manera como Cristo ama a su iglesia, vigilándola y dándole el pasto delicado como el buen pastor hace con su rebaño. Los creyentes hemos pasado de muerte a vida, de las tinieblas a la luz, y como iglesia militante, nuestro deber es velar. En el Antiguo Testamento encontramos casos de personas arrebatadas a Dios, Henoch y Elías, sin ver la muerte. En el Nuevo Testamento tenemos la promesa del arrebato de los que son de Cristo en su venida. Primero habrá la resurrección de los muertos en Cristo y luego todos los creyentes vivos entonces, juntamente con los santos acabados de resucitar, serán arrebatados para recibir al Señor en el aire. Este hecho preliminar de la venida del Señor es el mayor de los intereses de la iglesia que recibe la instrucción de esperar a su Señor (Tito 2.11-14).
PREPARACIÓN DE LA LECCIÓN
Punto Histórico
Tiempo:
En el año 51 d. C. Aproximadamente
Lugar:
En la ciudad de Atenas.
Diccionario Bíblico
Sobrecoja (sobrecoger):
Coger de repente y desprevenido. Sorprenderse, intimidarse.
Sobrios:
Templado, moderado. Que carece de adornos superfluos. Dicho de una persona: Que no está ebria.
Verdad Central.
Pablo quiere decir para el consuelo de sus lectores, los vivos no se adelantaran a los muertos, si no seremos arrebatados (del griego arpagesomeda). Esta ascensión de los redimidos que vivan aun sobre la tierra al regreso del Señor por su Iglesia, su pone la trasmutación de su cuerpos y glorificados (1ª Cor. 15.51) y libertados por lo mismo de las leyes físicas de la gravedad, tal cual era el cuerpo de Cristo durante su ascensión.
Doctrina de la Lección.
El "arrebato de la iglesia" es un evento en que el Señor Jesucristo resucitará a los que "durmieron" en Él, y transformará a los suyos que aun estén en este mundo (1ª Ts. 4.16-17), dándoles un cuerpo glorificado, es decir, inmortal e incorruptible (1ª Co. 15.53). Aunque en la Biblia se encuentran algunos indicios de la proximidad del "arrebato de la iglesia" (Mt. 24. 37-40), lo cierto es que éste evento sucederá de manera inesperada (Mt. 24.42-44), pues el día y la hora nadie lo sabe, sino el Padre Celestial (Mt. 24.36). El propósito de Jesucristo con el arrebato de la iglesia es llevarla a las Bodas del Cordero para que ésta viva siempre con Él (1ª Ts. 5.10; Ap. 19.7).
BOSQUEJO:
“El Arrebato de la Iglesia”
Propósito:
Explicar cómo será el arrebato de la iglesia de Cristo. Exhortar a los alumnos a prepararse para la venida del Señor, que estén listos para el encuentro con Jesús.
Enseñanza Toral:
El arrebato de la Iglesia es el evento más importante para el pueblo de Dios, para los que en verdad han recibido a Jesucristo y guardan profundamente en sus corazones esta esperanza y se preparan diariamente, pensando que puede ser hoy.
Introducción:
El arrebato de la Iglesia está prefigurada en el traslado de Henoch (Gn. 5.24), y en el de Elías (2º R. 2.11), los cuales fueron trasladados al cielo sin ver muerte física, pero habiendo sido antes glorificados sus cuerpos, pues es imposible que el hombre vaya al cielo en su actual condición (1ª Co. 15.50, 53). La Santa Biblia afirma que la iglesia será llevada al cielo antes que inicie en la tierra la Gran Tribulación. La forma como sucederá este glorioso evento se describe en nuestra lección de hoy.
I. De Manera Inesperada, vv. 1-3
a) Respecto a los tiempos. Al parecer los hermanos de Tesalónica oportunamente fueron enseñados por el apóstol Pablo de que el día y hora del retorno de nuestro Salvador ningún ser humano, ni ángeles, lo saben (Mr.13.32, 33), pero Dios el Padre si lo sabe porque Él es omnisciente, este atributo es exclusivo del Señor. Él vendrá con poder y gloria (Mt. 24.27); en el momento que el Padre ha determinado y será “así como ascendió al cielo” (Hch.1.11) y descenderá del cielo (1ª Ts. 4.16), para recoger a los suyos. Respecto a los tiempos algunos falsos predicadores bajo engaño han establecido fechas pero han salido fallidas, poniéndolos en evidencia de que son mentirosos (Mt. 24.4-5, 11, 24). Cuidémonos de los falsos. Respecto a los tiempos el Señor anuncia que vendrán tiempos peligrosos, (2ª Ti. 3.1), de apostasía (2ª Ts. 2.3), y los engañadores irán de mal en peor (2ª Ti. 3.13).
b) Como ladrón en la noche. Esta metáfora nos ilustra de un acontecimiento inesperado, pues el arrebato de la iglesia será cuando menos se espera y menos se anhele. Cuando esto ocurra el Señor Jesucristo únicamente tomará y se llevará a los verdaderos y genuinos creyentes, sellados con la prenda del Espíritu Santo. La Biblia afirma que será anunciado por el sonido de una trompeta (1ª Co. 15.52), los muertos se levantarán sin corrupción y los vivos serán transformados. El sonido de la trompeta sólo lo oirán los redimidos por Cristo. La venida de Cristo como ladrón será sobre los que están sin Dios, los incrédulos. Para los que viven en tinieblas y a los creyentes nominales, les sorprenderá el día del Señor (Mt. 24.36-51; 25.5), justamente cuando la humanidad está esperanzada en obtener la paz. Estos no escucharán el sonido de la trompeta, por lo cual se quedarán y pasarán por la gran tribulación que vendrá sobre este mundo.
c) Cuando el mundo esté en mayor quietud. Cuando en el mundo estén confiados creyendo que están protegidos por sus propios conceptos de seguridad, logre la ansiada paz, la unificación, la prosperidad, se sientan preparados para que este mundo sea su morada segura y prolongada, vendrá sobre ellos repentina e implacable, como dolores de parto que no tienen anticipación (Mt. 24.8, Mr. 13.8), la destrucción de los juicios divinos y no dará oportunidad a escapar.Actualmente en el mundo ya hay un plan de paz y seguridad y en nuestro país en al año 2019 inició este proyecto de paz y seguridad. Esto implica que el arrebatamiento de la iglesia está cerca, a las puertas, pues todo se encamina al nuevo orden mundial que gobernará el anticristo en la gran tribulación, el ofrecerá un falso sentido de paz. Solo Jesucristo da la verdadera paz (Jn.14.27), Él es el Príncipe de Paz (Is.9.6).
II. No Sorprenderá a los Creyentes, vv. 4-8 (Porque ellos están preparados al ser escogidos y sellados por el Espíritu Santo)
a) Porque no están en tinieblas. Los cristianos somos hijos del día, hijos de luz, no de las tinieblas, no somos de los que viven y se deleitan en pecado, ni vivimos en la esfera donde impera el error y la maldad, antes al contrario purificamos nuestros corazones cada día, porque sin santidad nadie verá al Señor. El termino tinieblas se emplea como símbolo de ignorancia espiritual, del error moral, de una vida de pecado, separada moral y espiritual de Dios, es lo opuesto a la luz, situación que hace sumergirse más en densa oscuridad. Los que serán sorprendidos en el arrebato de la Iglesia serán los incrédulos, como en los tiempos de Noé, antes del diluvio, estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, (Mt. 24.37-39).
b) Porque los hijos de luz tienen plena información. La vida cristiana es práctica como tal, debe haber una clara diferencia entre los que viven en tinieblas y los que están en luz de Cristo. Ser hijos de luz es tener de Dios como característica distintiva (Jn. 12.8; Lc. 16.8). Es tener pruebas de haber salido de las tinieblas, la maldad, y vivir en plena luz de la verdad (Ef. 5.8). Ser luz realmente es tener convicción de ser hijos de Dios porque creemos y recibimos a Jesucristo (Jn. 1.12). Ningún cristiano será sorprendido porque no ignora las promesas que el Señor ha hecho. Respecto a las promesas tenemos una completa información pues nos ha dado muchas señales (Mt. 24.3-14) y que parcialmente se están cumpliendo, esta pandemia del covid 19 es una de tantas señales que ha causado muchos decesos, pestilencia, recesión económica mundial, hambre, escases e incremento de los precios a los artículos de primera necesidad. El Señor viene, preparémonos y andemos en luz.
c) Porque velan. El cristiano debe velar, no dormir, estar alerta (Mt. 24.42, 26.41, Hch. 20.31, 1ª P. 5.8) estar en pie, firme, aunque los demás duerman en la indiferencia, ser sobrio, dominar las pasiones por el poder del Espíritu Santo, una vida ajena a la embriaguez, estar preparados para resistir al diablo, quien aprovecha la menor distracción para atacar al creyente. Todo esto marca la diferencia entre el creyente y el mundo incrédulo. El llamado que Dios nos hace es que velemos y no durmamos, el dormir y embriagarse son hábitos predominantemente nocturnos, que no caben en la vida de los hijos del día. La sobriedad es un hábito de vida del creyente que pertenece al día, siempre atento a las promesas, a las señales, esperando el cumplimiento de las promesas del Señor. La fe, el amor, y la esperanza de salvación en Cristo Jesús, son los pertrechos que garantizan el éxito de la vida cristiana.
III. Para que Vivamos con Él, vv. 9-11
a) Es nuestra esperanza. A los hijos de luz, Dios no los ha puesto para ira sino para salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. La ira de Dios no caerá sobre los que están en Cristo, porque nosotros seremos glorificados y arrebatados (1 Ts. 4.13-17), antes de que se manifieste el tiempo de la ira de Dios (Ap. 3.10). Esto es motivo de consuelo y edificación.
b) Vivos o muertos vivamos para Cristo. Es por la misericordia, sacrificio vicario y expiatorio del Señor Jesús, tenemos la plena seguridad de gozar de vida eterna en los cielos de tal manera que ni la vida ni la muerte podrá alterar el propósito del Señor, pues ya sea que durmamos (muertos en Cristo), o que velemos, vivamos juntamente con Él por toda la eternidad.
c) Una doctrina ampliamente enseñada en la Palabra Santa. La venida de Cristo por su iglesia es una doctrina que da esperanza, ha sido fuente de consuelo a través de veintiún siglos. Por esta razón debemos enfatizarla, para que estemos preparados, Él vendrá para que vivamos y estemos con Él para siempre en la Casa del Padre de nuestro Salvador (Jn. 14.2, 3, Fil. 3.20, 21; 1ª P. 1.4), disfrutando de su comunión y siendo participes de su gracia y bendiciones reservadas para los suyos.
Conclusión:
Amados, nuestro Salvador no tarda su promesa como algunos la tienen por tardanza, Él es paciente y no quiere que ninguno se pierda (2ª P. 3.9). Él vendrá porque así lo prometió, es una verdad que no se puede negar ni ocultar y cada vez se acerca más el día de su venida, ¿está usted preparado? Si ha caído y dejado su primer amor, vuelva sus ojos al Señor con arrepentimiento sincero.
CATECISMO MENOR:
Pregunta No. 64
¿Qué se exige en el quinto mandamiento?
El quinto mandamiento exige que rindamos el debido honor y cumplamos con nuestras obligaciones para con toda persona en su respectivo puesto o relación como superior, inferior o igual. Lv. 19.32; Ro. 12.10; 13.1, 7; Ef. 5.21, 22, 24; Ef. 6.1, 4, 5, 9; 1ª P. 2.17.
Explicación:
Según esta respuesta, los hombres se clasifican en tres clases: superiores, inferiores e iguales, no sólo por su posición social, por su preparación intelectual o por su idiosincrasia personal, sino por el puesto que ocupan. Unos son jefes, otros siervos, y los otros iguales. En la edad media se clasificaban en señores, amos o patrones, súbditos o esclavos, parias o personas viles excluidas de las ventajas de que gozan los demás. Pero cualquiera que sea la posición de un hombre es digna de respeto y atención. El Evangelio derribó esta pared intermedia de separación y distinción entre los hombres y los elevó a iguales.
ILUSTRACIÓN. A la hora que no pensáis
El predicador escoces Murray McCheyne preguntó una noche en una reunión de pastores si pensaban que el arrebato sería esa misma noche. Uno tras otro le contestaron que no. Cuando todos hubieron respondido, McCheyne repitió solemnemente el texto: “Porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis” (Mt. 24. 44). Amados Hermanos: estemos preparados, pues el arrebato puede suceder en cualquier momento.


